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REAL ZARAGOZA

Paco Pavón: "El fracaso del año pasado se nos tragó a todos. También a mí"

Denostado, señalado, utilizado en las guerrillas internas como arma arrojadiza para eludir culpas en el descenso dentro del área deportiva del club, el madrileño está resurgiendo de sus cenizas con respeto y en silencio.

PREGUNTA.- Los defensas están básicamente para defender, pero el gol que marcó usted ante el Murcia fue tan importante para el equipo como el del más consumado goleador. Lo celebró con una rabia especial.

RESPUESTA.- Siempre que un defensa celebra un gol lo hace con muchas ganas porque no sabe cuándo volverá a celebrar otro. Pero realmente, yo lo celebré con ese gesto por cómo iba el partido y lo que podía suponer. Habíamos hecho merecimientos para haber anotado antes y, con seguridad, para haber tenido el partido ganado ya a esas alturas. Tuve la suerte de marcar yo, pero estoy seguro que el partido estaba abocado a que cualquier otro compañero hubiese logrado el empate en cualquier momento.

P.- Ese fue un gol que demuestra que el trabajo durante la semana sirve siempre para algo. El viernes, 24 horas antes del partido, estuvieron ensayando córners y faltas y usted anotó tres golazos similares que provocaron incluso el aplauso de sus compañeros y del entrenador. Y el sábado repitió.

R.- Está claro que es así. Marcelino prepara muy bien los partidos. Sabe bien cuáles son los puntos flacos de cada rival y pocas veces ensayamos cosas que luego no vayan a salir. Pero también es cierto que nos indicó que el Murcia iba bien de cabeza en ataque a balón parado y no supimos defender el gol que nos metieron, precisamente por arriba y en un córner. Acertamos con los ensayos en ataque, pero fallamos en el de atrás. Recuerdo que Marcelino nos había dicho que ellos no iban bien por alto en defensa y, efectivamente, les hicimos los dos goles de cabeza.

P.- Hacía 4 años que no marcaba un gol. Fue con el Madrid en Champions, ante el Wisla Cracovia, un día en el que Ronaldo marcó 2 goles. Y en liga, le hizo poco antes otro al Mallorca, también de córner y de cabeza, a centro de Beckham. Uno ve estos nombres, estos datos, su currículum y se pregunta qué ha pasado este último año con Pavón.

R.- No ha pasado nada. Cumplí mi ciclo en el Madrid y considero que vine a un grandísimo equipo como es el Real Zaragoza. Pero, lamentablemente, el año pasado las cosas no salieron bien y fue fatal para todos. Si hubiera sido un año normal, es posible que ahora estuviéramos al nivel del Villarreal o del Atlético, que era lo previsto. Pero salió del peor modo posible. Y cuando todo sale mal, el fracaso se traga a todo el mundo. También a mí.

P.- ¿Sintió durante el año pasado, mientras la tragedia se mascaba y cuando al final se consumó, que se había equivocado al venir a Real Zaragoza?

R.- No. En ningún momento. Siempre he tenido claro que estoy en un buen sitio. La lástima es que ha tocado un año muy malo, de esos que de vez en cuando da el fútbol. En esta profesión, dos y dos no son cuatro algunas veces y, el año pasado, fue una de ellas. El proyecto era otro diferente al que se dio. No hay que darle más vueltas.

P.- No está pues dolido por las duras críticas que se han vertido sobre su aportación como zaragocista en la última campaña.

R.- No. De verdad que estoy agradecido al trato personal que estoy teniendo en esta ciudad desde que llegué. Vivo muy a gusto en ella. Me resulta muy cómoda. Viniendo de Madrid, la valoro como una gran ciudad, que tiene de todo, pero que no presenta los problemas de una gran urbe. Estoy cerca de mi casa y me resulta acogedor estar aquí. Una cosa es el fútbol y otra la vida personal.

P.- ¿Cree que los dos últimos partidos ante el Elche y el Murcia, con su buen trabajo y su acierto, le han sacado del túnel negro en el que andaba metido desde el final de la pasada campaña?

R.- Repito lo de antes. Cuando las cosas van mal en un equipo, van mal para todos y nadie suele librarse. Del horrible año pasado no se ha librado casi nadie. En el fútbol, si las cosas vuelven a ir bien después de un fracaso, se van ganando partidos y el equipo reconduce su trayectoria, la mayoría de los miembros del equipo se revaloriza otra vez. Esto es así siempre. No es una cuestión solo de Pavón o de un jugador en concreto. Si ascendemos, habremos firmado una gran temporada porque es nuestro objetivo ahora mismo. Y, entonces, todos estaremos en otra situación bien diferente a la que nos provocó el descenso. Así lo entiendo yo.

P.- Pero el descenso y el mal ambiente que se acumuló durante todo el año pasado alrededor del equipo acabaron señalándole a usted, por varios motivos, como uno de los fiascos deportivos que terminaron generando la caída al pozo por determinados fallos puntuales. Lo negativo sí que acaba particularizando culpas.

R.- Aquí todos vamos en el mismo barco y somos un equipo. Y el que se equivoque y quiera salvar el culo él solo, lo tiene muy difícil. Lo que se hace, para bien y para mal, es cosa de un equipo.

P.- ¿Cree que Marcelino puede ser la pieza decisiva para que este grupo vuelva a ser precisamente un equipo?

R.- Marcelino tiene que ser por fuerza el catalizador de este equipo porque es quien debe tomar las decisiones tácticas de envergadura cada semana. Y lo está siendo. Tenemos una plantilla muy competitiva, a pesar de que se hayan marchado este verano jugadores importantes. Creo que los que han venido también poseen un gran valor para lograr el objetivo del ascenso. Si trabajamos todos juntos, obtendremos el éxito que perseguimos.

P.- Marcelino, cuando vino, recibió de la Secretaría Técnica unos informes muy negativos de Ewerthon y Pavón, entre otros. Su destino era salir del Zaragoza. Después, el técnico creyó oportuno lo contrario cuando habló con ustedes y les vio trabajar en Soria.

R.- Nunca se sabe lo que te va a deparar el destino en el fútbol. Yo me quiero olvidar del pasado reciente, que no ha sido bueno para nadie, y pensar solo en el presente.

P.- ¿Se sintió utilizado en la recta final de la campaña pasada cuando, en medio de la catástrofe, el anterior entrenador, Víctor Fernández, llegó a renunciar a la responsabilidad de su fichaje y se encargó de extender la idea de que a usted le había traído Pardeza cuando él prefería a Coloccini?

R.- Tampoco voy a entrar ahora en discusiones con nadie. Yo hago siempre mi trabajo con honradez cada día y no soy de los que están buscando justificaciones siempre para todo lo que sale mal.

P.- Se le ve calmado y seguro de sí mismo a pesar de todo lo que lleva encima y de las zancadillas que dentro y fuera le han ido poniendo. ¿Cómo se imagina el futuro más cercano?

R.- Jugando en el Zaragoza dentro de un par de años y recordando este paso por Segunda como una anécdota lamentable que se solucionó bien y rápidamente. Ojalá sea así. Para eso estoy trabajando al máximo. La ciudad y la afición del Zaragoza merece estar siempre en Primera División.

P.- Y, por cierto. ¿Con cuántos goles anotados va a acabar este año?

R.- Ya he metido uno y he colaborado con mi granito. Los que tienen que hacer un montón son los delanteros, que son magníficos goleadores. Lo mío debe ser evitar que nos metan muchos. Y también estoy seguro de que eso, entre todos, lo vamos a lograr.

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