Real Zaragoza

Dos golpes del Zaragoza para tumbar al colista

El Zaragoza se sobrepone a un partido flojo para lograr la tercera victoria consecutiva ante un débil Mallorca con dos goles de Jaime y Eldin.

Dos golpes del Zaragoza para tumbar al colista
Real Zaragoza

La mala noticia es que al Real Zaragoza le faltó juego, control del partido y profundidad en ataque en un partido más bien flojo en La Romareda. La buena, que ni siquiera le hizo falta nada de eso para tumbar a un endeble Mallorca y lograr la tercera victoria consecutiva. El conjunto de Víctor Muñoz compensó su escasa claridad de ideas con dos golpes magistrales en la segunda parte.

El primero, el que desequilibró al conjunto de Karpin, fue un gancho de Jaime Romero, que había salido al campo tres minutos antes sustituyendo a un Javi Álamo al que la batería con la que sorprendió a principio de la temporada le ha durado menos de un mes. El segundo fue una vaselina genial de Eldin tras un fallo grave de la defensa del Mallorca, que se quedó totalmente K.O. Los baleares llegaban colistas y en terribles apuros, y se marchan igual de colistas y con más problemas.

Al Real Zaragoza le costó controlar el partido. De hecho, en pocos tramos del partido se hizo con el balón con claridad y desarrolló un juego fluido, pero el Mallorca todavía hizo menos. Al conjunto de Víctor Muñoz le bastó con cierta solidez defensiva –el ataque balear tampoco ocasionó demasiados problemas- y las dos apariciones de Jaime y Eldin para llevarse los tres puntos.

La intermitencia de Ruiz de Galarreta, que no logró la continuidad en casi ningún momento, condenó al Real Zaragoza a jugar a ráfagas. Tampoco estuvo fino su compañero Albert Dorca, lo que no ayudó a controlar el balón, y en ataque faltaron movimientos entre líneas y claridad en el último pase. Javi Álamo hizo un mal partido, perdiendo balones y fallando en el centro. Lo pagó Borja Bastón, que apenas tuvo ocasiones claras, mientras que Willian José hizo malo el 4-4-2 que tan bien había funcionado en los últimos encuentros.

Con el brasileño desaparecido y sin nadie en la media punta, se echaba de menos que alguien ocupara el espacio que quedaba entre los centrocampistas y la delantera, la zona en la que nacen muchos goles y a la que estaba renunciando Víctor Muñoz. Sí lo intentaba Eldin, aunque con más ganas que acierto, y suyas fueron las dos ocasiones más claras del Real Zaragoza.

La primera llegó en una falta directa que el hispano-bosnio ejecutó con destreza, aunque Cabrero despejó el peligro con una buena estirada. Pocos minutos después, Eldin probaba al portero balear con un disparo raso desde dentro del área, aunque demasiado suave como para generarle problemas. El Mallorca casi no inquietaba a Whalley, y tan solo intentó llegar a la portería zaragocista con algún contraataque que sus atacantes finalizaron sin pena ni gloria.

Jaime desatasca

En la segunda parte no mejoraron ni los unos ni los otros, y Víctor Muñoz aplazaba los necesarios cambios. No hizo el primero hasta el minuto 65, cuando decidió sacar del campo a un inoperante Javi Álamo para darle minutos a Jaime Romero. El extremo solo tardó tres minutos en darle la razón al técnico zaragozano con un buen gol tras un mejor pase de Eldin. El hispano-bosnio, tras recibir un pase excepcional de Rubén desde su área, dejó a su compañero a solas con Cabrero, y en el borde de su área le hizo un regate de ovación para marcar con placidez el primero.

El primer golpe dejó tocado al Mallorca, que tan solo pudo responder con un libre directo lanzado desde el borde del área del Real Zaragoza por Marco Asensio. No lo marcó por pocos centímetros, ya que Whalley fue un mero espectador del disparo, que se perdió a su derecha. Víctor Muñoz había cambiado a Ruiz de Galarreta, que llevaba una amarilla, por Lolo, que aportó más solidez al centro del campo durante los últimos minutos, mientras el Mallorca tan solo lo intentaba a balón parado.

Salió Tato por Willian José, y entre cambios y saques de esquina aprovechó Eldin uno de los habituales errores de la defensa del Mallorca para asestarle el revés definitivo. El atacante aprovechó un balón bombeado sin aparente peligro, más un despeje del centro del campo zaragocista que una asistencia, para sentenciar el duelo con una finalización de escándalo. Entre los que rompían el fuera de juego y Agus, que salió a por el balón con más ganas que cabeza y lo acabó dejando pasar, se quedó solo Eldin ante Cabrero, al que superó con una vaselina que no deja dudas de su calidad. Tres victorias consecutivas para seguir creciendo, tres partidos seguidos con la portería a cero y tres puntos más que dejan al Real Zaragoza séptimo, al borde de los puestos de promoción.

Así fue el partido, minuto a minuto

Etiquetas