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Dieciocho ascensos a Primera en los 6 años del Real Zaragoza en Segunda.. y solo uno repite (o dos)

Únicamente el Osasuna ha subido dos veces en este largo trecho (el Deportivo de La Coruña podría ser el segundo en la Promoción de este año). El resto son equipos diferentes, con perfiles diversos y aciertos concretos.

El ascenso a Primera del CD Leganés, en junio de 2016, es uno de los más llamativos y singulares de los últimos 6 años en Segunda. En la imagen, la celebración en la última jornada, en el campo de Anduva de Miranda de Ebro ante el Mirandés.
El ascenso a Primera del CD Leganés, en junio de 2016, es uno de los más llamativos y singulares de los últimos 6 años en Segunda. En la imagen, la celebración en la última jornada, en el campo de Anduva de Miranda de Ebro ante el Mirandés.
CD Leganés Web Oficial

Seis años lleva el Real Zaragoza de manera consecutiva en Segunda División. La que viene será a séptima campaña encadenada en la división de plata. Lugar hostil, fuera de su órbita natural. Consecuencia de un agapitismo nocivo y tóxico que generó una enfermedad finaciera y deportiva casi mortal. El club, la SAD, solo sobrevive gracias a una acción súbita, in extremis, de los patronos de la Fundación Zaragoza 2032 que, en julio de 2014, ha permitido que en Zaragoza, en Aragón, se pueda seguir teniendo como referente al primer equipo de la región por historial, palmarés, seguimiento e implantación en la sociedad. 

En este ya largo trecho (el primer año aún con Agapito al timón, los cinco restantes ya en la nueva y dura fase de reflotamiento de la nueva propiedad), van a reunirse en el historial de la categoría 18 ascensos a Primera División entre los equipos componentes, cada temporada, de la Segunda española. El Real Zaragoza no ha logrado nunca ser uno de ellos, como es su propósito, su fin, su obligación si quiere tener viabilidad a futuro.

En estos 6 años abruptos y llenos de minas dinerarias y, por derivación, también de índole deportiva (sanciones de número de fichas, presupuestos recortadísimos y siempre por debajo de la mitad de la tabla en su ranquin), lo más que ha logrado el Real Zaragoza es disputar dos fases de Promoción de ascenso. En una llegó a la final y le sobraron 6 minutos en Las Palmas para haber salido del atolladero. En la otra, cayó en la semifinal ante el Numancia inesperadamente cuando tenía el papel de favorito para ocupar una plaza en el montacargas que lleva a la élite. 

Singularmente, mientras el Real Zaragoza se ha terminado saliendo siempre de la carretera, sistemáticamente, sin conseguir hallar la gatera buena que te saca del laberinto, a veces dando varias vueltas de campana y amagando una catástrofe en forma de descenso a Segunda B (las antípodas de su misión suprema, como este año recién concluido), hasta 16 equipos diferentes han ido emergiendo con felicidad rumbo a Primera División. Y pueden ser 17 (de ese global de 18 posibles) si el fin de semana próximo es el Mallorca el que sube este año vía promocional.

Porque, en efecto, solo el Osasuna -campeón este año vigente- ha logrado repetir éxito en este tiempo. Los demás componen una lista variopinta, dispar, heterogénea, que merece que en el seno del Real Zaragoza se haga un análisis profundo de sus circunstancias para sacar conclusiones válidas y orientativas de cara a canalizar su proyecto de ascenso. Las hay.

Este es el podio de ascensores en las 6 temporadas que ha vivido el Real Zaragoza últimamente en Segunda División:

Temporada 2013-14

  1. Eibar
  2. Dep. Coruña
  3. Córdoba (asciende en la Promoción siendo 7º)

Temporada 2014-15

  1. Betis
  2. Sp. Gijón
  3. Las Palmas (asciende en la Promoción siendo 4º)

Temporada 2015-16

  1. Alavés
  2. Leganés
  3. Osasuna (asciende en la Promoción siendo 6º)

Temporada 2016-17

  1. Levante
  2. Girona
  3. Getafe (asciende en la Promoción siendo 3º)

Temporada 2017-18

  1. Rayo Vallecano
  2. Huesca
  3. Valladolid (asciende en la Promoción siendo 5º)

Temporada 2018-19

1. Osasuna
2- Granada
3- [Mallorca (5º) o Dep. Coruña (6º)]

En este listado se observa una mezcla de perfiles que rompe cualquier teoría firme sobre qué es lo mejor, lo conveniente o lo perentorio para preparar un plan de ascenso. Al contrario de lo que muchas tesis pudieran querer defender, este elenco de 'ganadores' demuestra que hay mucho de cuestiones puntuales, de aciertos concretos de los gestores deportivos de esos equipos en los años decisivos, de azar, de instinto, de causalidad trufada con casualidad. O sea, por contraposición, que los proyectos estudiados, los planes dibujados en un papel con rutas preestablecidas, normalmente se quiebran por el camino. 

Hay, en este bloque de clubes que lograron saltar a Primera en el último sexenio, equipos grandes recién caídos de Primera y que cumplieron con su rol de favoritos en un solo año: el Deportivo de La Coruña del 14; el Betis del 15 y el Levante y el Getafe del 17. Es decir, únicamente cuatro. El resto de despeñados de la máxima categoría siempre se quedaron enganchados (casos del Málaga y Las Palmas en el año que va a acabar y a expensas de lo que haga el Deportivo de La Coruña en la final de la Promoción). 

Por otro lado, asoman las grandes sorpresas de los tiempos modernos, esos clubes modestos que se auparon a Primera para estrenarse entre los mejores tras décadas de historia, tal vez un siglo: el Eibar del 14 ; el Leganés del 16; el Girona del 17; y el Huesca del 18. Cuatro localidades que rompieron moldes con sus equipos de fútbol en una dura competición de Segunda rodeados de históricos y clubes de raigambre y enorme peso específico en la historia del fútbol español. 

Y, entremedias, el más amplio reparto de equipos que, por rigurosa turnicidad, han ido encontrando su hueco, su toque con la varita mágica del buen tino, para obtener el premio de huir del pozo de Segunda por goteo: aquel sorprendente Córdoba del 14, que llevaba 40 años sin pisar la Primera; los clásicos Sporting de Gijón y Las Palmas del 15; el modesto Alavés que logró retornar a la élite por sorpresa en el 16, junto al Osasuna; o los casos del año pasado, Rayo Vallecano y Valladolid; y el doblete de 'mejores' de esta campaña, el Granada y el único que repite experiencia positiva, el Osasuna. 

En este abanico de triunfadores, hay de todo: bloques que llevaban largo tiempo sin encontrar la inspiración y de repente la hallaron; otros que, tras fracasar el año anterior estrepitosamente siendo descendidos de Primera tuvieron mejor vista y praxis futbolística en el segundo intento, con menos presupuesto y la necesidad de mutar la plantilla notablemente.

Los hay con partidas presupuestarias altas (el cuarteto que ascendió siendo descendidos de Primera) y los hay que salieron hacia la liga mayor con techos salariales reducidos (los debutantes, los modestos per sé). Y otros muchos, porque supieron gastar cada céntimo de euro en las piezas clave, que lograron una buena mezcla entre sus fichajes y sus bases de años anteriores

En estos tiempos que toca vivir, con escasas excepciones (por ahora, solo repite el Osasuna en el trecho de tiempo que el Zaragoza lleva intentando salir de Segunda), cada año suelen subir 3 distintos. Incluso si se añade al listado el trío que se cruzó en el camino del Real Zaragoza cuando bajó de Primera (en junio de 2013), que fue el compuesto por el Elche, el Villarreal y el Almería, cualquiera colige que esto del ascenso es un mar abierto donde todo el mundo puede y es capaz de pescar el pez más gordo. Sin atenerse a condicionantes que sean decisivos.

Así que, tal vez por pura estadística, porque el destino tiene que guardar un sitio para el Real Zaragoza alguna vez en la vida, quizá esté cerca el día en el que sea el equipo zaragocista quien encuentre la piedra filosofal y logre incrustarse en el grupo de triunfadores.

Si en este tiempo lo han hecho, atomizadamente, los Elche, Villarreal, Almería, Eibar, Deportivo de La Coruña (podriá repetir el domingo próximo), Córdoba, Betis, Sporting de Gijón, Las Palmas, Alavés, Leganés, Osasuna (único que repite), Levante, Girona, Getafe, Rayo Vallecano, Huesca, Valladolid, Granada y, tal vez, el Mallorca... es de sentido común considerar que un día, por razones ahora encriptadas, el Real Zaragoza también puede estar ahí. 

Y esto, por más que diferentes sujetos interesados utilicen las muletillas como subterfugios y flotadores personajes, no tiene que ver las más de las veces con los presupuestos, los límites salariales y las problemáticas nucleares de cada club en particular. Se trata de optimizar los recursos existentes y de ser certeros en un plan deportivo triunfador. Donde se piense en el bien común y no en primera persona. Ascender, se asciende en 10 meses. No hace falta proyectar largos recorridos que pueden esconder mil trampas, ajenas y... propias. Los muchos rivales que han logrado salir por la puerta pretendida por el Real Zaragoza desde 2013 así lo demuestran.

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