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Real Zaragoza

El sonoro discurso de Idiakez recuerda a Milla hace 2 años en Soria

Tras caer ante el Lugo, el vasco emitió valoraciones alusivas a los jugadores y a sí mismo que no se recordaban desde aquel día en Los Pajaritos en el que el turolense avisó, sin saberlo nadie, de lo que venía.

Reseñas de Heraldo de Aragón de las ruedas de prensa de Milla, hace dos años en Soria, y la de Idiakez, este sábado en La Romareda.
Reseñas de Heraldo de Aragón de las ruedas de prensa de Milla, hace dos años en Soria, y la de Idiakez, este sábado en La Romareda.
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Habló fuerte, sonoro y con ideas diferentes a lo ordinario Imanol Idiakez este sábado en La Romareda tras perder 0-2 ante el Lugo. El dolor por el pésimo partido del equipo y la evidencia de la mala puesta en escena del Real Zaragoza en términos globales invitó al donostiarra a acudir a terrenos poco comunes en las comparecencias pos partido en días normales. Y, para quienes viven de cerca la actualidad zaragocistas, la mente se transportó automáticamente justo 2 años atrás, a un episodio igual de contundente que tuvo a Luis Milla como protagonista desde el puesto de entrenador blanquillo, tras perder ante el Numancia 2-1 en un día donde el equipo se disolvió como un azucarillo tras ir ganando y emitió señales difusas, extrañas, anormales, feas.

Parece que ha pasado un mundo si se habla de Milla respecto de Idiakez. Todo porque, entremedias de sus eras al frente del banquillo del Zaragoza, también han desfilado figuras como Raúl Agné, César Láinez o Natxo González. Y tanto trasiego humano en el papel de alineador tiende a agrandar dentro del cerebro de los aficionados las referencias de temporalidad por encima de su verdadera dimensión. En realidad, son 2 años exactos, 24 meses clavados. Lo de Milla en Los Pajaritos fue el 25 de septiembre de 2016 y lo de Idiakez ha ocurrido el 22 de septiembre de 2018.

Idiakez apuntó en una parte de sus diagnósticos al fatal partido desarrollado por el Real Zaragoza a los jugadores. "Tengo la sensación de que no creíamos. Y eso es una cosa que con esta camiseta no nos podemos permitir", expuso como asunto de mayor profundidad, con más dardos hacia el mismo destino. "Ha sido un día horroroso, la primera parte ha sido terrible, peor no se puede jugar", señaló por un lado. "No hemos entendido nada y, desde fuera, veíamos otra cosa diferente a lo que estaba pasando en el campo", apuntó por otra parte, con un lacerante análisis aún en caliente.

El actual técnico zaragocista quiso meterse también en el tiesto de los yerros mayúsculos, para que nadie pueda censurarle sus censuras: "Asumo mi responsabilidad de no haber entendido nada del partido", subrayó asimismo Idiakez.

Y, según iba desgranando esta batería de ideas sobre el partido y su gente, la voz de Luis Milla, su gesto torcido de Soria, iba viniendo poco a poco a la mente de muchos escuchantes. Aquella tarde de hace dos años en el campo del Numancia, Milla dejó temblando al zaragocismo por primera vez en tres o cuatro semanas, las que serían sus últimas al frente del equipo. "Lo que nos ha pasado tiene que ver con lo mental. Lo que hemos visto cuando nos hemos ido al descanso es algo mental. He visto al equipo abatido", acusó el turolense. "Es como si nos hubieran metido un galletón y una bofetada. Y lo hemos llevado muy mal, ¿no? No hemos sido capaces", prosiguió en aquella atípica comparecencia el entonces entrenador blanquillo.

Luis Milla, se supone que queriendo hacer un bien al sacar a flote estos defectos relativos al talante del equipo, terminó por dispararse a sí mismo en el pie a corto plazo. "Tengo la sensación de que el equipo recibe golpes y no es capaz de salir adelante de ellos. Tenemos que hablarlo. Tenemos que mirar cosas. Tenemos que mejorarlo. Mentalmente tenemos que ser más fuertes", aderezó en su descripción de aquel episodio. Y concluyó: "Nos hemos caído anímicamente y no hemos sido capaces de reaccionar. Yo, hoy me siento preocupado".

Sin duda, la similitud de ambas exposiciones, mucho más por lo extraordinario de sus contenidos en ambos casos, hace que la vivencia de Idiakez en estos momentos al frente del Real Zaragoza quede equiparada a la que atravesó Milla en el mismo tramo de temporada, el inicial, de hace dos campañas.

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