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¿Samaras sí o Samaras no?

Hasta el sábado no podrá deshojarse la margarita sobre si el punta internacional griego está o no apto para debutar por fin con el Real Zaragoza ante el Nástic.

Georgios Samaras, en uno de los entrenamientos en solitario que está llevando a cabo con los preparadores físicos del Real Zaragoza en las últimas dos semanas.
¿Samaras sí o Samaras no?
Daniel Marzo

Georgios Samaras fue fichado por el Real Zaragoza el pasado lunes, 6 del presente mes de febrero. Hace ya 16 días. Llegó a la ciudad del martes 7 y fue presentado el miércoles 8. Se trató de una noticia que agitó el ánimo del zaragocismo en positivo, seis fechas después de que el cierre del mercado invernal hubiese dejado un paladar predominantemente agrio al faltar un delantero entre los nuevos refuerzos. Ese punta ansiado acabo siendo el internacional griego, que justo este martes cumple 32 años. Llegó tardano, del mercado del paro (jugadores sin contrato), pero su contratación fue un pelotazo por el caché y el carisma de un futbolista de primer nivel en Europa durante la década anterior que había pasado el último curso en la emergente liga de los Estados Unidos.

Pero Samaras aún no ha debutado con la camiseta aragonesa (lucirá el dorsal 5). Su condición física, tras haber jugado el último partido en el Rayo Oklahoma City norteamericano en noviembre, no era la más adecuada. No solo para aprontar su estreno en la misma semana de su llegada (el Real Zaragoza recibía al Levante el sábado en La Romareda), sino tampoco para que se pusiera mínimamente a punto para poder viajar a Alcorcón ocho días más tarde.

Este periodo de pretemporada particularizada que Samaras está llevando a cabo con los preparadores físicos y recuperadores del club ha hecho enfriar la efervescencia que inicialmente generó el griego en la ilusionada y esperanzada afición blanquilla. El aplazamiento de su debut, como es natural, ha atenuado aquel impulso anímico que sintó el zaragocismo al saludar el fichaje de Samaras. Ahora, ya con el gas de su incorporación quieto, con las burbujas carbónicas estabilizadas entre la hinchada, la única pregunta que queda en el aire entre todos los aficionados es: ¿Cuándo va a estrenarse el griego?

El próximo domingo, a las 20.00, en La Romareda frente al Gimnástic de Tarragona, habrán pasado 21 días desde el anuncio del fichaje de Samaras, 18 de trabajo intensivo y medido de los fisios para poner su musculatura y fondo físico. Si todo transcurre con la normalidad prevista, el delantero heleno debería estar en la lista de convocados del equipo zaragocista por primera vez. Seguramente, sin opciones de titularidad y con la única vía de estreno a través de unos minutos, si el partido es propicio para ello. Pero, a estas tempranas alturas de la semana, nada se puede asegurar todavía. Samaras estuvo dos meses y medio sin entrenarse con ningún equipo y eso pasa su factura. Otra cosa es cómo se quiera abordar y tratar el asunto desde el prisma del entrenador. En casos similares, en años anteriores, otros jugadores debutaron recién llegados a la ciudad. Con Samaras (él es el primero en inducir a la cautela) las cosas son distintas.

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