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Real Zaragoza

Irureta arruina el mejor partido del Real Zaragoza

Los de Agné buscaron el gol hasta el final del partido, pero no pudieron imponerse al líder de Segunda.

Una de las jugadas del partido.
Una de las jugadas del partido.
Toni Galán/A photo Agency

Este partido fue el ejemplo más claro de lo que supone para cualquier equipo tener un portero solvente o, por el contrario, carecer de esa figura crucial en el fútbol. El Real Zaragoza hizo un partido notable, sobresaliente por momentos, frente al primer clasificado de la liga, el Levante que va camino de ascender a Primera en abril. Mereció ganar con holgura y trabajó sobre el césped mojado de La Romareda para que eso hubiera sucedido al final de la tarde. Pero, en un lance del juego donde el guardameta debía parar un balón sin demasiadas aristas rematado blando por Roger en el área, Irureta se comió la pelota entre sus manos blandas y puso el 0-1 en el marcador que ya no se movería hasta el final. Conceder una ventaja así a un adversario gigantesco en la actual Segunda División española como es el levantinista es un suicidio. Un detalle que, además del gol en contra, significa un tiro en el pie en la moral y la fe del resto del equipo. Todo esto ocurrió tras el yerro grosero de Irureta, que ya viene señalado por el zaragocismo hace meses pero que, por razones técnicas, sigue siendo indiscutible para el singular Raúl Agné, el entrenador blanquillo que, tras haber tenido una noche inspirada en los cambios en Huesca una semana atrás, esta vez la tuvo totalmente torcida en la segunda parte, cuando el choque pedía determinadas cuestiones tácticas que el de Mequinenza no intuyó.

La mejor primera parte del Real Zaragoza en todo lo que va de liga fue dinamitada por varias cuestiones, de toda índole, con el increíble gol de Roger a falta de 6 minutos para el descanso. Por un lado, por el escaso acierto ante el gol de los rematadores zaragocistas en la media docena de oportunidades claras que el equipo generó. Por otro, porque el árbitro, el singular Eiriz Mata, anuló un gol legal a Feltscher en el minuto 13 por un fuera de juego que no existía a la salida de un córner. Y, sobre todo, por el enésimo fallo de Irureta, el portero blanquillo, que se tragó literalmente el balón del tanto levantinista. Por ello, el 0-1 que dictaba el marcador en el intermedio, fue un mazazo para todo el zaragocismo, que había distrutado de un buen partido de fútbol de los suyos, plantando cara al mejor equipo de la liga y siendo muy superior en las combinaciones y en el manejo del balón todo el tiempo.

Nada más empezar, en el minuto 2, Ángel ya dispuso del primer momento clave de la tarde. Solo, mano a mano ante Raúl tras un pase magnífico de Lanzarote, remató a las manos del guardameta granota, que aguantó el potente chut (éste sí) y le dio tiempo a salvar en segunda instancia cuando la pelota encaraba las redes. Respondió enseguida el exzaragocista Roger, en el 9, con una chilena en el área a centro del vertical lateral Pedro López, que se marchó fuera por muy poco. La contrarréplica llevó de nuevo la firma de Ángel, en el 12, en una penetración en el área que culminó contra el cuerpo del portero del Levante, cuando lo natural era buscar el pase atrás a Lanzarote o Cani, que le acompañaban en ventaja.

Tras el citado gol anulado a Feltscher, el Real Zaragoza se dio cuenta de que era posible tutear al líder. Y así lo hizo. Bien Zapater y el activo Javi Ros en la medular, abrieron juego a las bandas, donde el reaparecido Lanzarote y Xumetra intercambiaban las bandas y buscaban pases al área con peligro casi siempre. Fran y Feltscher ayudaron los suyo subiendo por los laterales con criterio. Pero faltó el acierto final. Ros envío alto un balón desde la corona del área, tras una dejada de Xumetra en el minuto 24. Lanzarote tiró una falta directa en la frontal y el balón se marchó rozando el larguero en el 28. Y Xumetra, en una contra veloz, largó un derechazo potente que, con Raúl superado, se estrelló en la escuadra derecha. Una pena tremenda, pues el Real Zaragoza estaba mereciendo hacía mucho rato ir en ventaja en el marcador.

El Levante, de vez en cuando, salía con veneno en busca del área local. Roger se entretuvo en un balón franco que le arrebató in extremis Jesús Valentín, en una buena ayuda al rebasado Cabrera. Y el mismo ariete valenciano casi empalmó a portería un centro atrás de Campaña poco antes de que llegara la desgraciada jugada del 0-1 para los zaragocistas. Eran pequeñas acciones granotas que trufaban el dominio constante de los aragoneses, bien mezclados de medio campo hacia arriba en todo momento.

En el minuto 39 llegó el chasco. Un centro raso de Morales desde la izquierda lo tocó levemente Roger ganándole la posición a Cabrera. E Irureta, que la tenía entre las manos, vio cómo la pelota se le resbalaba y entraba mansamente ante la sorpresa general. Ni que decir tiene que el Real Zaragoza sufrió el mazazo a partir de ahí. Y que el público estalló en contra de su portero, cansado de tantos episodios semejantes a lo largo de los 5 meses que ya han transcurrido de torneo. El descanso fue un funeral lleno de decepción e ira contra el guardameta vizcaíno, que se convirtió en el centro de todas las miradas y de las broncas del graderío.

El segundo tiempo empezó sin cambios. Y con el mismo dominio territorial y del balón del Real Zaragoza, aunque sin tanto empuje en el área como en la primera mitad. Tras un susto inicial en una contra del peligroso Roger, tras un error de Jesús Valentín que enmendó Javi Ros evitando un remate franco del ariete del Levante, los zaragocistas encerraron en su área a los granotas. Lanzarote probó suerte con un zurdazo seco desde 25 metros que Raúl rechazó como pudo en el 57. El balón no dejó de merodear el marco visitante, pero sin clarividencia de nadie de los blanquillos, pese a los intentos de Cani, Xumetra, Lanzarote, Ángel y el hiperactivo Feltscher, también en ataque. El venezolano tuvo el siguiente remate a portería, ya en el minuto 70, pero lo detuvo Raúl junto al palo.

Mientras Muñiz iba echando al Levante cada vez más atrás con sus cambios (metió a Abraham y Lerma, dos perfiles defensivos, en lugar de Espinosa y Jason, dos jugadores ofensivos), a Agné le faltaron todos los reflejos del mundo para buscar más pólvora arriba. Hasta que solo faltaban 20 minutos no movió el banquillo, y fue para introducir a Edu García, no a Dongou, que es lo que pedía el juego desde casi el inicio del segundo tiempo para acompañar al solitario Ángel. El camerunés solo jugaría 12 minutos. Muñiz aún dio otro paso atrás al final, con la inclusión del central Chema Rodríguez. Esta vez, el técnico levantinista le ganó la partida estratégica a Agné de cabo a rabo.

El final del partido fue un querer y no poder del Real Zaragoza. El cuadro valenciano, repleto de oficio en todos sus hombres, manejó el reloj con inteligencia, mientras que a los zaragocistas las saetas les corrían a cien por hora. En esa desesperación, todavía surgió una última ocasión, clarísima, para haber salvado un punto con el empate por parte aragonesa. Un centro al área pequeña de Ángel le cayó a Dongou tras el bote previo y su remate forzado, a dos metros del gol, lo sacó Raúl con instinto en la misma línea. Ahí murió definitivamente el Real Zaragoza. Era el minuto 92.

No se produjo, por lo tanto, la soñada y perentoria reacción zaragocista tras el triunfo en Huesca siete días antes. El equipo queda de nuevo atascado en la zona media-baja de la clasificación a expensas de una nueva semana de debates y con la obligación de ganar el próximo fin de semana en el duro campo del Alcorcón para evitar los riesgos del vagón de cola. Los números siguen sin cuadrar al Real Zaragoza y, como viene sucediendo desde principios de noviembre, se pasa de los breves momentos de ilusión al abatimiento en solo 90 minutos. Esta vez, con mayor dolor puesto que la derrota vino marcada por un excelente partido, en términos globales, del equipo solo abollado por el gravísimo error de Irureta. Así queda para la historia lo sucedido en La Romareda en ese sábado de lluvia invernal.

Ficha técnica

Real Zaragoza: Irureta; Fran, Jesús Valentín, Cabrera, Feltscher; Zapater, Javi Ros (Edu Bedia, 78); Lanzarote (Edu García, 70), Cani, Xumetra (Dongou, 78); y Ángel.

Levante UD: Raúl Fernández; Pedro García, Rober Pier, Postigo, Toño García; Natxo Insa (Chema Rodríguez, 87), Campaña; Jason (Abraham, 66), Espinosa (Lerma, 73), Morales; y Roger.

Árbitro: Eiriz Mata (Comité Gallego). Amonestó a Lanzarote (17), Toño García (40) y Campaña (90).

Goles: 0-1, min. 39: Roger.

Incidencias: Tarde lluviosa y fría en Zaragoza, con 7 grados y mucha humedad. El césped presentó un buen aspecto. En las gradas, alrededor de 18.000 espectadores, de ellos más de 400 seguidores levantinistas llegados desde Valencia. En el palco se sentaron Samaras, José Enrique y Marcelo Silva. Se guardó un minuto de silencio en memoria de los fallecidos en el partido de fútbol en Angola.

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