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Juan Señor y el eterno regreso a Malta

España visita mañana a Malta, selección a la que el exinternacional zaragocista estará eternamente unido por su decisiva contribución en el histórico 12-1.

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Juan Señor, en el punto exacto desde donde convirtió el gol a Malta en el Benito Villamarín.
Heraldo de Aragón

Han transcurrido 35 años desde que un 21 de diciembre de 1983 España goleara por 12-1 a Malta en el estadio Benito Villamarín. Una fecha, un partido, un resultado y un lugar que quedaron automáticamente incrustados en la figura de Juan Señor. Por más años y aniversarios que pasen, el mito zaragocista estará permanentemente ligado a aquella gesta a la que contribuyó con el gol definitivo, un tanto eterno.

La visita que este martes realizará España a Malta, en un encuentro clasificatorio para la próxima Eurocopa, vuelve a poner el foco sobre una cita que habita en las páginas doradas del álbum de recuerdos de la selección española. Y, claro, resulta imprescindible recurrir a Juan Señor y a su prodigiosa memoria del acontecimiento. Rememorarla no le resulta fatigoso. Al contrario.

“Lo principal es que me siento una persona privilegiada porque estuve ahí. Después de 35 años, aquella hazaña se sigue recordando. En aquel momento el país lo necesitaba después del varapalo del Mundial de España. Fui uno más de un grupo de jugadores que sacó una sonrisa a millones de españoles”, rescata.

Cuatro días antes de ese partido decisivo, Holanda había dejado encarrilado su pase a la fase final de la Eurocopa al vencer a Malta por 5-0, lo que obligaba a España a ganar por una diferencia de once goles a un combinado sin ninguna trascendencia en el mundo del fútbol. Pese a que la empresa no iba a ser fácil, la proeza no era imposible.

Pese a lo improbable de la empresa, la fe alimentó a los jugadores españoles. “Nosotros creíamos en la goleada, en el milagro. Benditos locos como el Poli Rincón comenzaron a darle la vuelta a la tortilla, desde la concentración previa en el hotel Oromana, en Alcalá de Guadaira. Decía: esto está chupado, a los malteses nos los comemos. Después le siguieron otros pesos pesados, como Camacho, Santillana y Maceda. Lo remataron los medios de comunicación, que se hicieron eco de nuestras declaraciones y transmitieron el mensaje. Hay ocasiones en que los partidos comienzan a ganarse mucho antes de llegar al campo”, explica Señor.

Una tarea colectiva que fue remachada por el centrocampista blanquillo, que conectó un latigazo espectacular. Señor narra la acción: “El tiempo se agotaba. Víctor Muñoz me lanzó una pared, se internó en el área y el rechace del defensa me cayó en la frontal. Le di con el alma. Tenía detrás a todo un país, las ilusiones de millones de personas a las que no podía defraudar. Y entró, claro que entró”. Y prosigue con la celebración: “Sentí que volaba. Empecé a correr y no sé si ahora mismo seguiría corriendo de no ser por el placaje de Maceda... Estaba en el limbo en unas circunstancias muy especiales”.

La digestión no fue sencilla. “Posteriormente, viví grandes acontecimientos, como la final de la Eurocopa o el Mundial de México. Pero el partido contra Malta fue diferente, una experiencia que me acompañará el resto de mis días. Acabé reventado, pero inmensamente feliz. El sueño no apareció hasta varias horas después del encuentro. En mi cabeza no paraban de generarse imágenes que siguen desfilando hasta hoy".

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