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¡Qué calor!

Zaragoza y Huesca muestran su preocupación por las altas temperaturas con las que disputarán sus partidos esta jornada.

Entrenamiento del Real Zaragoza, este jueves.
Entrenamiento del Real Zaragoza, este jueves.
Toni Galán

El Real Zaragoza y la Sociedad Deportiva Huesca preparan sus respectivos compromisos de este fin de semana pendientes del cielo. Víctimas del fuerte calor que ha azotado los últimos días ambas ciudades, los dos conjuntos trabajan con la preocupación de cómo pueden afectar las altas temperaturas a sus encuentros de la antepenúltima fecha de campeonato. Una jornada en la que, además, los dos equipos compartirán el mismo horario (16.00). Mientras que los de César Láinez recibirán el domingo al Rayo Vallecano en La Romareda, los hombres de Juan Antonio Anquela harán lo propio un día antes, el sábado, en El Alcoraz ante el Lugo. Dos partidos de gran trascendencia para ambos equipos aragoneses de cara a la consecución final de sus respectivos objetivos.

El Real Zaragoza mostró ayer su interés a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) sobre la posibilidad de realizar algún parón durante los 90 minutos de juego para dar un respiro a los jugadores. Fue tan solo un mera consulta, conscientes de la dificultad que entraña. De esta forma, el club quiso poner en conocimiento de la institución correspondiente su preocupación por la disputa de un partido en esa franja horaria, bajo una temperatura que, ese día, superará los 30 grados. Algo menos de los 38 que marcaba ayer, por ejemplo, el mercurio en la capital aragonesa a esa misma hora.

La respuesta, tal y como esperaba el Real Zaragoza, fue negativa. La Federación recordó que, por ley, los partidos de fútbol profesional en España no pueden detenerse específicamente por ese motivo. Algo que sí recogen los estamentos de FIFA y UEFA. Estos reglamentos establecen dos parones de no más de tres minutos en ambas partes (minutos 30 y 75) cuando el termómetro se sitúe por encima de los 32 grados y en determinadas condiciones.

Una situación que ya se vivió, por ejemplo, en el enfrentamiento entre Colombia y Paraguay en 2012. Entonces, el árbitro argentino Sergio Pezzota detuvo el partido en dos ocasiones para que los dos conjuntos pudieran hidratarse ante el intenso calor que predominaba en Barranquilla.

La competición española no recoge la posibilidad de detener un encuentro para dar un respiro a los futbolistas. Sin embargo, el Real Zaragoza recibió ayer la confirmación de que, a pesar de que está previsto que no haya específicamente parones como tales, la Federación sí permitirá que los jugadores beban agua y se refresquen.

La incógnita será cuándo y cómo podrán hacerlo. Será, entonces, cuando tome protagonismo la figura del colegiado González Fuertes, encargado de dirigir la contienda. El asturiano tendrá la potestad de, si así lo considera, permitir que se produzcan pequeñas interrupciones en el juego para mitigar el posible calor que tengan que soportar los futbolistas del Real Zaragoza y Rayo.

Pendientes del termómetro

También preocupan las altas temperaturas y sus consecuencias en Huesca, que tendrá que medirse al Lugo mañana en idéntico horario, las 16,00, cuando se espera que el mercurio pase de los 30 grados en El Alcoraz. Juan Antonio Anquela ejerció ayer de portavoz del desacuerdo existente en la entidad azulgrana de tener que disputar el encuentro en esta franja de la tarde, considerando el técnico del Huesca que se trata "de un atentado a la salud" de los futbolistas de ambos conjuntos.

"Invito a aquel que tiene que fijar los horarios de los partidos a que venga a las 16.00 y se coloque con una mesa en medio del campo. No digo que se pegue dos horas corriendo. Solo dos horas sentado en el césped. A ver si tiene narices de aguantar allí", consideró con evidente enfado el veterano técnico en su comparecencia de ayer en la sala de prensa del estadio del Huesca.

Su manifestación venía a responder a la pregunta de si podrá contar con algunos de sus hombres tocados, y ante las condiciones de calor que se esperan y la consiguiente exigencia que esto acarrea, el entrenador no esconde que le genera algunas dudas. "Está claro que vamos a necesitar gente que esté muy bien físicamente", añadió.

Para Anquela este tipo de cosas se mantendrán "hasta que ocurra una desgracia gorda. A esa hora no se puede jugar un partido, porque supone un esfuerzo que alguien puede pagar con su salud. Y eso es mucho más importante. Más que el fútbol, la televisión y el dinero. La salud está por encima de todo eso", concluyó el técnico.

El club oscense ya se ha visto obligado a modificar sus rutinas de entrenamientos de esta semana ante el sofocante calor, adelantando las sesiones en un hora. Pasando de comenzar a las 11.00 a hacerlo a las 10.00.

Pendientes del mercurio, por lo tanto, afrontan los dos equipos la recta final de una semana que podría dirimir de manera muy significativa su clasificación en la tabla. Si los zaragozanos se imponen al Rayo, un rival directo por la salvación, podrían certificar de manera incluso matemática su continuidad en Segunda División. Por su parte, el Huesca buscará ante el Lugo un triunfo que le permita mantenerse en la lucha por alcanzar el ‘play off’ de ascenso.

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