Despliega el menú
Fútbol

Acento oscense en la Primera División griega

Pablo Gállego, que ya tuvo que emigrar al Cacereño y al Lealtad de Segunda B, ha hecho las maletas rumbo al Larissa.

Pablo Gállego Lardiés posa tras firmar ayer con el Larissa.
Pablo Gállego Lardiés posa tras firmar ayer con el Larissa.
AEL Larissa

El sueño de labrarse una carrera como futbolista ha empujado al oscense Pablo Gállego Lardiés a emigrar y con solo 23 años ese tesón ha tenido su recompensa tras aceptar la oferta del AEL Larissa de la Primera División griega, donde ya militaron en su día otros aragoneses como David Mainz o Jorge Pina, "que es un gran amigo y me ha dado buenas referencias porque jugó allí en la época buena disputando la Europa League".

Este jugador de banda derecha "con desborde y llegada al área", como él se define, se formó los clubes Siglo XXI y Peñas Oscenses y pasó por las categorías inferiores del Real Zaragoza y la SD Huesca, con la que llegó a debutar en el primer equipo en Segunda B de la mano de Pablo Alfaro en la temporada 2012/2013. "Me hizo cumplir el sueño de mi vida, pero desgraciadamente duró poco y me tuve que marchar", recuerda. Se vio obligado a hacer por primera vez las maletas rumbo al Sariñena "donde pude seguir cogiendo experiencia en la categoría". Su siguiente destino fue el Cacereño, también de Segunda B, donde jugó 59 partidos en dos campañas. Y esta temporada fichó por el Lealtad de Villaviciosa, equipo asturiano de la categoría de plata al que está muy agradecido por las facilidades para rescindir el contrato. "Me voy con los deberes hechos dejando al equipo en mitad de tabla", dice.

Una gran racha de seis goles en las últimas nueve jornadas de liga, dos de ellos al Racing de Santander, y el premio al mejor jugador de Segunda B de abril ya le abrieron en verano la puerta del fútbol chipriota "pero no me convenció". Sin embargo, la oferta del Larissa "la vi mucho mejor y decidí dar el paso porque es uno de los cuatro equipos que ha ganado la liga en la historia, tiene una de las aficiones más calientes y jugar en campos como los del Panatinaikos, Olimpiakos, AEK o PAOK es una oportunidad que no puedes dejar escapar", asegura.

Tras pasar el reconocimiento médico, ayer firmó el contrato de seis meses con opción a tres años más. Admite que será difícil hacerse un hueco en el once, "pero voy sin ningún complejo porque si me han venido a buscar es porque han creído en mí". A nivel colectivo, se marca como objetivo "ayudar a salvar al equipo porque ahora va penúltimo".

"El equipo de mis amores"

Ahora desde la distancia sigue a la SD Huesca y no duda en afirmar que "tal y como está yendo la temporada, podemos soñar con que llegue a luchar por el ascenso". Confiesa que en un futuro le encantaría regresar al equipo "de mis amores". Y en este sentido lamenta que "en Aragón el fútbol es mucho más difícil que en otras comunidades porque hay menos equipos en la élite".

Siempre ha tenido "muy claro" que quería compatibilizar su pasión con su futuro profesional, y de hecho solo le queda terminar el trabajo de fin de grado en Magisterio de Primaria especializado en inglés.

Etiquetas
Comentarios