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CAI ZARAGOZA

Esperando a Paolo

El CAI ya prepara su debut en la ACB a la espera de Quinteros, quien ayer se hizo con la medalla de bronce en Pekín.

 Los días han ido pasando entre carreras, pruebas físicas y sesiones con balón desde que el pasado martes el CAI comenzase a calentar motores para su debut en la ACB, ya con diez jugadores tras la llegada de Larry Lewis. Sin embargo, a Curro Segura todavía le toca ir tachando los días del calendario hasta el regreso de una de sus piezas más importantes, Paolo Quinteros, que ayer terminó su participación en los Juegos Olímpicos, colgándose la medalla de bronce. Por ello el escolta viajará a Argentina donde descansará unos días antes de su vuelta al trabajo con la plantilla caísta.

No ha sido Quinteros un convidado de piedra en la fiesta del baloncesto argentino. A pesar de no tener muchos minutos en los primeros compases de la competición, la lesión de Manu Ginóbili durante el transcurso de la semifinal entre Estados Unidos y Argentina, le brindó su oportunidad. Apagado el brillo de la estrellar sudamericana, Paolo no le hizo ascos a la responsabilidad. Brilló el jugador del CAI Zaragoza en semifinales y en la lucha por el bronce. Lo hizo primero frente a los jugadores de la galaxia NBA. Entró mediada la primera parte y no se amedrentó. Se situó en la línea del 6,25 y acertó ya en su segundo lanzamiento, birló dos rebotes a los americanos y logró un aro pasado ante el mismísimo Kobe Bryant. En total 12 puntos a los 'yankies'. El oficio de la albiceleste no pudo en esa ocasión con el poderío físico del 'Dream Team'. Y sin Ginóbili, la lucha por las medallas se nublaba.

Ayer tocó rehacerse de la semifinal. El púgil rival, Lituania. Una selección que desde que comenzó a competir en los Juegos de Barcelona siempre ha llegado a la cita de la pelea por las medallas. Se antojó un inicio bronco, duro, en el que los bálticos solo pudieron seguir el ritmo de los de La Pampa hasta el segundo cuarto. El seleccionador argentino, El 'Oveja' Hernández, encontró sus mejores armas en los que hasta entonces solo habían sido puros acompañantes. Leo Gutiérrez y Paolo Quinteros irrumpieron con ímpetu en la cancha. Cuando el luminoso comenzaba a arrojar las primeras ventajas para la selección de Argentina, el escolta del CAI se ocupó de asentarlas fusilando el aro lituano por tres ocasiones consecutivas desde la línea de triple. Acabó con 11 puntos, 5 rebotes, dos asistencias y con el bronce colgado al cuello tras imponerse por 87 a 75 al combinado liderado por Jasikevicus.

Al jugador de Colón le toca apearse del tercer cajón del podio y poner rumbo a la capital aragonesa previo descanso en su país. Vuelve con una presea y con el reconocimiento de pertenecer a la mejor generación del baloncesto sudamericano. Sus números en el torneo olímpico suponen un toque de atención a la insistencia del técnico Hernández de cargar el peso de la rotación en tan solo seis jugadores. En 75 minutos sobre la cancha ha colado 35 puntos en los aros rivales y ha atrapado 16 rebotes.

Ahora toca descansar, recuperarse y volver a Zaragoza, donde el CAI espera la versión más 'olímpica' de Quinteros.

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