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CICLOTURISMO

En defensa de la QH

El vacío de poder en la Peña Edelweiss, organizadora de la carrera, complica el futuro de la prueba

Un grupo de cicloturistas en la última edición de la Quebrantahuesos.
En defensa de la QH
RAFAEL GOBANTES

Un grupo de ilustres enamorados del ciclismo, entre los que se encuentra Fernando Escartín, han promovido una iniciativa para tratar de garantizar la continuidad de la cicloturista Quebrantahuesos (QH). La prueba, consolidada entre las grandes citas nacionales e internacionales de la modalidad, puede verse afectada por el vacío de poder que sufre la Peña Edelweiss, tras la dimisión de la junta directiva y de su presidente Roberto Iglesias.La peña ciclista es el alma mater de la Quebrantahuesos, una prueba que en junio pasado cumplió su edición número veinte. Sin embargo, la dimisión de todo el grupo de dirigentes complica muy seriamente el futuro de la carrera, que reúne a más de diez mil participantes -entre la propia QH y la Treparriscos, su hermana menor- y a cerca de 40.000 visitantes durante el fin de semana en que se lleva a cabo la prueba.

El futuro de la Peña Edelweiss se resolverá en una reunión el próximo 5 de noviembre. Para entonces se conocerán las candidaturas para ocupar la presidencia. Fernando Escartín, socio del club, no descarta implicarse de forma directa en la carrera electoral, si bien es consciente de sus limitaciones para tomar la presidencia, ya que reside habitualmente en Valencia.

Sin embargo, el podio en el Tour de Francia de 1999 no descarta esa opción en función de cómo se desarrollen los acontecimientos y la dificultad que entrañe la constitución de una nueva junta directiva. No se puede perder de vista que Fernando Escartín inició su etapa deportiva en el Club Ciclista Sabiñánigo y está íntimamente ligado a la Peña Edelweiss. Esa fue la plataforma desde la que saltó al Club Ciclista Aragonés y más tarde a profesionales,a través del Clas de Juan Fernández.

Enorme impacto

El futuro de la prueba es una cuestión que preocupa a clásicos participantes en la prueba, deportistas de muy diferentes especialidades que se reún cada junio en Sabiñánigo y también a representantes de todos los ámbitos económicos del entorno. Y es que no se puede perder de vista que la Quebrantahuesos es una prueba consolidada, de enorme impacto y repercusión y que vuelve la mirada a Aragón de cientos de miles de personas. A lo largo de los años ha rendido homenaje a Induráin, Olano, el propio Escartín, Zoetemelk o Joane Somarriba, que no han dudado en darle un espaldarazo a la cicloturista con su presencia y participación.

El vacío de poder que vive en la actualidad la Peña Edelweiss complica todos los trámites burocráticos de licencias y organización, así como la implicación de los patrocinadores, fundamentales para el desarrollo de la prueba.

Escartín, abanderado de un grupo que está dispuesto a implicarse en la Peña Edelweiss, no podía ocultar su preocupación por el curso de los acontecimientos. De cualquier forma, también es cierto que será a partir de la reunión del 5 de noviembre cuando el nuevo equipo directivo pueda tomar los mandos del club y ponerse a trabajar para garantizar el futuro de la Quebrantahuesos.

La emblemática prueba es, además, motor de otras cicloturistas a las que acuden los ciclistas con el ánimo de preparar la QH, considerada como el Tour del cicloturismo.

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