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Deportes

VIOLENCIA EN EL CAMPO

"Casi me mata; el fútbol siete es la jungla"

El árbitro Alberto Calvo fue agredido en la cabeza en el partido Bar Otelo-La Cerveza Mecánica, y estuvo tres días ingresado.

"Se me acercó y me pegó un cabezazo en la sien. Quedé inconsciente. Menos mal que estaba viendo el partido mi compañera árbitra Sonia Asensio, que rápidamente llamó a la Policía Local y pudieron identificar al agresor. Fue lamentable". Esta es la narración de la última agresión en el fútbol regional en voz del agredido, el árbitro Alberto Calvo Gil. Sucedió el pasado 23 de abril a la conclusión del encuentro Bar Otelo-La Cerveza Mecánica, correspondiente a la categoría de Tercera Sénior de fútbol siete, choque que se disputó en el Centro Deportivo Torrero.

El encuentro concluyó con el resultado de 3-3. El incidente llegó inmediatamente después de dar por finalizado el encuentro. "Nada más pitar el final del partido, se me acercó un aficionado con ficha de jugador del equipo local y me dijo que no le vacilara. Luego me dio un fuerte cabezazo. Al ser identificado por la Policía Local, dijo que era un jugador del equipo local, aunque ese día no había jugado. Yo me encontraba muy mal y decidí acudir al servicio de urgencias de la Clínica Montecanal, centro médico que nos atiende", continuó.

En el centro hospitalario se confirmó la gravedad de la lesión. "En el campo me sentía mal, con claros signos de inconsciencia. Veía mal, con zonas de oscuridad. En Montecanal me hicieron un TAC y me miraron de arriba abajo. En el parte médico aparece que sufrí un traumatismo cráneo-facil y raquis cervical, hematoma subdural laminar temporal izquierdo. Lo peor fue cuando me dijeron que tenía que quedarme ingresado en la clínica", se lamentó Alberto Calvo.

Mirando el blanco techo de la habitación del hospital durante tres días, a Alberto le ha dado tiempo a meditar sobre el arbitraje, sobre el verdadero deporte, sobre la cultura deportiva, sobre la mayor o menor relación que guarda con el fútbol regional. "Me parece ridículo casi todo. Tuve mucha suerte. Casi me mata. El fútbol siete no es deporte, es la jungla. No me parece serio acudir una mañana a un campo de fútbol siete, tenerte que oír que eres un pesetero y que encima te peguen. Esto no es fútbol, esto es de vergüenza. Por arbitrar ese partido percibí 17 euros, y encima me pega un jugador que ni entraba en el acta. Así no vamos a ninguna parte", reiteró.

El incidente no representa un caso aislado en el fútbol siete. "Lamentablemente, mi agresión no es el primera y seguro que no es el última. La competición de fútbol siete no es seria. Hay masificación de equipos, muy poca organización, muy poca educación. Muchos conjuntos se presentan sin delegado, sin entrenador. Algunos incluso llegan sin los siete jugadores que forman la alineación titular. Muchos árbitros no quieren pitar estas competiciones porque esto ni es deporte, ni es fútbol, ni es nada. Equipos y más equipos sin ningún control. Todas las semanas pasa algo. O le amenazan o le pegan a algún árbitro, o se pegan entre los jugadores. Así no se puede funcionar. Yo no me siento árbitro pitando a unos jugadores que no respetan el fútbol", señaló Alberto Calvo.

Trayectoria cortada

La agresión viene a cortar la trayectoria de uno de los árbitros con más futuro de la regional aragonesa. "Llevo pitando desde los 15 años. Ahora tengo 23 y pertenezco al cuerpo específico de asistentes de Tercera. Habitualmente acompaño a Navarro Polo, Luis Medina o Martínez Turón. Además de Tercera División, también he asistido en partidos de fase de ascenso a la Segunda División B. Cuesta creerlo, pero en estos encuentros en los que hay mucho más en juego, hay muchísimos menos incidentes que en un partido de Tercera Sénior de fútbol siete", explicó.

En las últimas horas, las muestras de apoyo del colectivo arbitral han sido numerosas. Su moral parece rehabilitarse. "A causa de la agresión, me han dado 20 días de baja en el trabajo. Como ve, tengo que llevar collarín y todo. Afortunadamente, ya veo bien. En cuanto a los lesiones psicológicas, la verdad es que la gente me está apoyando muchísimo. Ahora mismo -por ayer- he quedado con Luis Duro a ver qué hacemos. Por supuesto, el caso lo he denunciado, pues la agresión me parece lamentable. Será complicado que vuelva a arbitrar esta temporada. Lo que tengo claro es que no dejaré el arbitraje. Me encanta arbitrar. Si uno se levanta a pitar a las ocho de la mañana un partido de Tercera Sénior, desde luego no es por las cuatro perras que te pagan", concluyó Alberto Calvo.

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