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Alerta máxima en el Casademont Zaragoza

El equipo aragonés vuelve a dilapidar una ventaja de 16 puntos y acaba perdiendo en Fuenlabrada (82-81). Los zaragozanos encajaron un parcial de 26-11 en el último cuarto.

Una de las jugadas del partido
Una de las jugadas del partido
Efe

Una vez más, el Casademont regaló el partido de manera sorprendente, tras dilapidar una renta de más de 15 puntos en un último cuarto desalentador. El cuadro aragonés, mucho más seguro de sus fuerzas, completó una media hora de partido notable en Fuenlabrada. Fue un bloque sólido atrás, sin apenas desatenciones, para neutralizar durante muchos minutos el tercer ataque más productivo de la Liga Endesa; y, al mismo tiempo, supo atacar con clarividencia cada una de las debilidades de su adversario. En este escenario, obtuvo ventajas de hasta 16 puntos ante un rival muy mermado de efectivos tras las bajas de Marc García, Sikiras, Siim-Sander Vene y Ehigiator. Sin embargo, se desplomó irremediablemente en el último acto, tras encajar un parcial de 26-11, y acabó el duelo abatido y desencantado, sorprendido por el desenlace. Con dos victorias en los 10 partidos disputados, al Casademont le sobrevienen ahora dos citas de altura -Barcelona y Joventut-, de muy mal pronóstico, para tratar de rectificar la situación actual. La alerta es máxima.

Ennis protagonizó las primeras acciones del choque. Primero, con una rápida penetración cuando la defensa local no se había posicionado; posteriormente, ampliando la renta de los zaragozanos desde la línea de personal (0-3); y en el siguiente ataque, convirtiendo un lejano triple sin ninguna oposición (2-6). Sin embargo, el Fuenlabrada enseguida igualó la contienda, impulsado por el trabajo de Shevon Thompson en la pintura (cinco puntos consecutivos) y, sobre todo, por el acierto de Melo Trimble en el tiro exterior (10-10). Superado el ecuador del acto, el conjunto madrileño edificó una ventaja de cinco tantos (15-10), después de un momento especialmente improductivo de los zaragozanos: tres tiros libres desperdiciados, al margen de la habitual falta en ataque de Jason Thompson, por su vehemencia en los bloqueos. Salió al rescate Ennis, con un lanzamiento desde más allá del arco, para acabar con la incapacidad anotadora de los aragoneses, quienes finalizaron el primer cuarto con 21 tantos en su haber. Al menos, el Casademont se mantuvo firme atrás, sin los grandes desajustes defensivos que, repetidamente, venía exhibiendo desde el inicio de la temporada. De esta forma, supo contener la mayoría de los ataques de su oponente, lo que le permitió gobernar el marcador al cierre del primer cuarto (16-21). El Casademont, dinámico en ataque y sólido en defensa, emitió señales muy positivas en los 10 primeros minutos de la contienda.

El partido se tornó áspero en los primeros compases del segundo parcial. Fue un tramo especialmente adverso para el Fuenlabrada, que fió todos sus ataques al triple -una solución siempre inquietante-, y además lo hizo con un desatino sorprendente: 0 de 4 en triples, que se unieron al 5 de 15 (un 33% de efectividad) que ya presentaba en los tiros de dos. Ante un desacierto de tal magnitud, el Casademont enseguida obtuvo réditos. Hlinason, bajo los aros, y Seeley, con un 2+1, aumentaron la renta visitantes hasta los 10 puntos de distancia (16-26), al filo de la media hora. Y poco después, una jugada individual del propio Seeley (16-28) conllevó el tiempo muerto del entrenador local, el turolense Javier Juárez. A partir de ahí, el Fuenlabrada generó mejores opciones para anotar, sobre todo por la productividad de Eyenga; pero el cuadro aragonés mantuvo sus elevadas prestaciones ofensivas, y pudo conservar una sólida renta en el marcador. Brussino y Seeley, ambos desde el triple (25-40), y de nuevo Seeley, con otro 2+1, acentuaron aún más las dudas del Fuenlabrada (27-43). El Casademont no sólo seguía defendiendo con constancia y tenacidad; también atacaba con rapidez, solvencia y criterio, castigando cada una de las debilidades del rival y hallando tiros liberados desde todas las posiciones de la pista. El cuadro de Sergio Hernández alcanzó el intermedio con el duelo muy inclinado a su favor (33-48), y con Seeley particularmente desatado: el escolta facturó 19 puntos en apenas un cuarto de hora. Mientras, Tryggvi Hlinason gobernaba en la pintura con autoridad. Al descanso, el pívot islandés acumulaba 16 créditos de valoración, en sólo 12 minutos, fundamentados en 8 puntos, sin fallo alguno en los lanzamientos, además de 4 rebotes, 2 tapones y una recuperación de balón. A ello hay que añadir su notable incidencia en los aspectos intangibles del juego, como su perseverancia defensiva, su poder de intimidación y su capacidad para modificar los tiros de sus adversarios. 

El Fuenlabrada fue mejor en los primeros instantes del tercer acto. El Casademont buscó con insistencia a Thompson en el poste bajo, en tres jugadas consecutivas que se resolvieron con una canasta y dos pérdidas de balón -incluida otra falta en ataque del pívot estadounidense-. En el lado contrario, los madrileños habían recuperado su solvencia ofensiva habitual, y ya representaban una importante amenaza tras un parcial de 8-2. En partidos anteriores, el cuadro aragonés se había desencajado ante las primeras adversidades. Dudas, ansiedad, desconcierto, anarquía… Sin embargo, en esta ocasión no ofreció signo alguno de debilidad (el desplome llegaría en el último cuarto). Enseguida recompuso su figura, con una acción individual de Robin Benzing y un lanzamiento triple de Rodrigo San Miguel (43-59). Y aunque el equipo local, ahora más acertado en sus ataques, siguió combatiendo con fuerza y determinación, los zaragozanos también devolvieron los golpes. Especialmente dañinos fueron los triples de Seeley y Barreiro, que llegaron cuando el Fuenlabrada vivía sus mejores minutos. A la media hora, y pese al permanente empuje de los madrileños, el Casademont seguía caminando con paso firme hacia la victoria (56-70).

El conjunto aragonés perdió a Brussino para el tramo definitivo, al cometer el argentino su quinta falta personal. Y el Fuenlabrada se agarró al talento de Melo Trimble para creer en la remontada. El base, muy incisivo, situó a los locales a sólo ocho puntos (62-70) con tres jugadas de mérito. Por entonces, el Casademont había perdido su solvencia ofensiva y, con un juego muy previsible, no hallaba situaciones ventajosas para anotar. Sí acertaron Lupnik y San Miguel, desde más allá del arco, en dos acciones aisladas; pero el cuadro aragonés necesitaba recuperar la paciencia y la templanza que sí había exhibido en la primera media hora del duelo. A un minuto y medio de la conclusión, toda la facturación de los aragoneses atendía a los dos triples de sus bases y a una canasta de Robin Benzing. Ocho puntos en casi nueve minutos. Problemas en ataque de los que se aprovechó el Fuenlabrada, que acortó distancias con una facilidad manifiesta (78-78). El Casademont ya presentaba evidentes signos de cansancio, tras el desgaste acumulado también el pasado miércoles, en el compromiso ante el Nizhny Novgorod.

En cualquier caso, el desplome resultó sorprendente. Como en Valencia, la escuadra aragonesa había dilapidado una ventaja gigantesca. En los momentos de fragor, acertó Benzing con un triple (78-81); pero Seeley perdió el balón poco después, tras una buena defensa de los zaragozanos, y anotaron Stevic y Eyenga para voltear el marcador (82-81), a solo dos segundos del final. El parcial fue de 26-11 en los últimos 10 minutos de la contienda. Benzing se jugó el último lanzamiento, que ni siquiera tocó el aro. Un final sonrojante, acorde con un último cuarto demencial.

Ficha técnica:

82 - Urbas Fuenlabrada (16+17+): Trimble (12), Kloof (2), Meindl (4), Eyenga (22), Thompson (7) -quinteto inicial-, Urtasun (7), González, Samar (1), Emegano (19) y Stevic (8).

81 - Casademont Zaragaoza (21+27+): San Miguel (6), Ennis (9), Brussino (3), Benzing (8), Thompson (10) -quinteto inicial-, Seeley (22), Rupnik (9), Barreiro (6), Hlinason (8) y García.

Árbitros: Alberto Baena, Luis Miguel Castillo y Antonio Conde. Eliminado por cinco faltas personales el visitante Nico Brussino (min. 31).

Incidencias: partido de la undécima jornada de la Liga Endesa disputado en el Pabellón Fernando Martín de Fuenlabrada (Madrid), sin espectadores por las medidas sanitarias contra la pandemia de la covid -19.

Antes del inicio del encuentro, los jugadores de ambos equipos presentaron una pancarta contra la violencia de género, con el lema 'El deporte en Fuenlabrada dice no a la violencia machista' en apoyo a una campaña institucional del Ayuntamiento de Fuenlabrada. 

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