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Ennis acude al rescate del Casademont en la montaña rusa

Un triple del alero derrota en el último segundo al Nizhny, que ofreció una resistencia heroica con solo ocho hombres.

Ennis rubricó la segunda victoria del Casademont en la Basket Champions League (BCL). Como en la jornada inaugural, en Lublin, el triunfo ante el Nizhny llegó ayer con un triple sobre la bocina. En Polonia fue Seeley el que decidió un resultado en medio de una lección magistral de mediocridad baloncestística. Eran los tiempos de Ocampo.... Ayer fue Ennis el que adecentó el marcador y designó el ganador en la acción terminal. Ahora son los tiempos de Sergio Hernández. Ojo, poco ha cambiado el percal, aunque poco lleva también en el cargo el argentino. La luz individual de Ennis no iluminó al colectivo, pero sí permitió ganar, tanto por el triple final como por los 13 puntos facturados por el alero en el último cuarto. Luz, electricidad genial, aunque produzca calambre la sensación de jugarse un partido a cara o cruz en el último minuto ante un rival que compareció en Zaragoza con solo ocho jugadores. Así, desde luego, complicado derrotar el sábado al Fuenlabrada en la verdadera batalla, la de la Liga ACB.

A la batalla de ayer acudió un enemigo desarmado. Asolados por la maldita covid, no jugaban desde mediados de octubre. Estuvieron confinados en Novgorod, no entrenaron hasta hace cuatro días. Saltaron al pabellón con solo dos hombres por encima de los dos metros, con su estrella (Astapkovic) y sus dos techos (Gontar y Petrasek) en Rusia. Con estas mermas, vimos la más corta rueda de calentamiento jamás desarrollada en el pabellón Príncipe Felipe, la más breve presentación de un equipo. El capitán Baburin, el genial base Sheperd, un pivot serbio (Gavrilovic) al que jamás veremos con la selección ‘plavi’ y poco más. Y, reitero, ganamos en el último ataque a un equipo rival integrado por solo ocho hombres...

Siempre partiendo de esta premisa esencial, el Casademont ofreció algún brote verde en el yermo que dejó Ocampo. Rodrigo, Ennis, Brussino, Benzing y Thompson toman cuerpo como cinco inicial. Enfrente, ya dijimos, un base jugón (Shepherd), un capitán con bigote (Baburin) y un pívot con coleta (Gravilovic) que se pegaba con todos dentro y que sorprendió hasta el final cuando viajó a la línea triple . Y cinco soldados. Infantería anónima y fiel. Del intercambio de canastas del primer cuarto se licuó un tanteador escaso (17-16). Brussino estableció la mayor ventaja local de la noche en el primer ataque del segundo acto (20-15). Puro espejismo, según comprobamos después. El Nizhny se movía al ritmo de Shepherd, un base que juega más que entre los tres bases juntos del Casademont. Bota con la izquierda, lanza con la derecha. Dificilísimo de defender, Shepherd. Atrás, ya zurraban los demás, pero con el balón gobernaba Sheperd. Así, canasta a canasta, ante un Casademont que no jugaba a nada en estático, se alcanzó el intermedio tiritando (33-44).

El Casademont volvió del receso con el mismo cinco, a excepción de Ennis, sustituido por Seeley. Comenzó moviendo y penetrando Shepherd. Se fugaron hasta por 13 puntos los rusos (35-48). En este instante reaccionó el Casademont, que llegó a presionar a toda pista. Shepherd, exhausto, tuvo que irse a respirar al banquillo; Baburin cometió la cuarta falta; y Toropov, el único visitante que junto a Gavrilovic superaba los dos metros, se eliminó por cinco faltas. Toda esta cascada de noticias negativas en el bando rival eran la consecuencia lógica de las extraordinarias noticias que generaba el cuadro de Sergio Hernández, que exhibió una fantástica defensa y un acertado ataque hasta voltear el marcador con un parcial que lo sintetiza todo: 15-0 (50-48). En la última meta volante, en el minuto 30, 54-55. De aquí al final, el Ninzhy se volvió a escapar a golpe de triple (58-67), pero el factor fatiga, ya solo con dos hombres para rotar, lo condenó. El resto fue cosa de la luz crepuscular de Dylan Ennis, que rescató al Casademont Zaragoza de una montaña rusa de emociones.

Ficha técnica

78 - Casademont Zaragoza (17+16+21+24): San Miguel (3), Ennis (22), Brussino (9), Benzing (16), Thompson (8) -cinco inicial- Barreiro (2), Seeley (10), Hlinason (-) y Rupnik (8).

75 - Nizhny Novgorod (16+28+11+20): Sheperd (13), Baburin (10), Strebkov (16), Toropov (2), Gavrilovic (19) -cinco inicial- Komolov (10), Gankevich (2) y Gerasimov (3).

Árbitros: Sahin (Italia), Marques (Portugal) y Baki (Turquía). Eliminaron por personales a Toropov (min. 28).

Incidencias: partido correspondiente a la segunda jornada del Grupo D de la Liga de Campeones de baloncesto disputado en el pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza a puerta cerrada. 

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