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El Madrid conquista en Barcelona su 35ª Liga Endesa

Liderados por el pequeño Campazzo y por el gigante Tavares, los blancos por fin ganan la lucha por el rebote y liquidan al Barça, con Heurtel anulado.

Un momento del partido de este viernes.
Un momento del partido de este viernes.
Alejandro García/EFE

Al igual que ocurrió en 2015, cuando el Real Madrid firmó la mejor temporada de su historia, el equipo de Pablo Laso conquistó este viernes la ACB en Barcelona, en esta ocasión para adjudicarse su Liga número 35 y revalidar un título fraguado con un 2-0 en el Wizink Center y sentenciado en el Palau con la segunda 'bola de campeonato' de la que dispuso en cancha azulgrana. Liderado por el pequeño Facundo Campazzo (MVP con 15 puntos, nueve rebotes y seis asistencias para 28 de valoración) y por el gigante Walter Tavares (10 puntos, 13 rebotes y dos tapones, con 22 de valoración), el Real Madrid repitió trofeo liguero y no permitió que la final se resolviese en su casa.

Con Campazzo enorme en la dirección, en defensa y en la lucha por el rebote que por fin ganó el Madrid (46 capturas frente a 30, y hasta 18 ofensivas) en el cuarto partido de la final ante el Barça (3-1), y Tavares tremendo intimidador e inmenso en la pintura, el Real Madrid de Laso consiguió su quinta Liga Endesa en las últimas siete temporadas, para recuperar su hegemonía en la competición. El Barça, sin embargo, ahora con casi la mitad de Ligas que el Madrid (18), ya lleva un lustro sin ganar este título y, frente a un eterno rival tan hambriento, superior y pegador, no pudo soñar con forzar un quinto asalto.

Los madridistas fueron muy superiores a los azulgrana, que con el decisivo Thomas Heurtel anulado por Campazzo y, pese a a la actuación de Kevin Pangos, no tuvieron opción de soñar con la hazaña de regresar a la capital.

El explosivo inicio del Real Madrid desde el triple, con 5 de 7 y Rudy Fernández encendido para lograr entonces su primera máxima ventaja (8-19), junto a la mayor intensidad de los blancos y su superioridad en el rebote comenzó a despejar el camino del equipo de Laso hacia el título. Basta decir que al descanso el Madrid firmó más rebotes (22 que en todo el tercer partido, cuando sólo consiguió 21), frente a los 15 con los que el Barça cerró una primera parte en la que, como era previsible, volvió a tirar de orgullo y defensa y reaccionó cuando peor lo llevaba para ponerse incluso por delante en el segundo cuarto (28-26). Con cero puntos de Heurtel al descanso, aunque Pangos tomó muy bien el relevo del francés, el Madrid ganó la importantísima batalla por el rebote en la primera parte gracias a Tavares (seis) y a Campazzo (cinco). Mientras los ofensivos de los azulgrana fueron solo cuatro, los madridistas alcanzaron entonces los nueve bajo el aro rival y, aunque su rendimiento anotador bajó de forma considerable en el segundo parcial, gracias a la defensa visitante el conjunto de Pesic se vio maniatado, en la dirección y en la anotación.

Se le vio desde el principio muy más suelto y pegador al Madrid frente a un Barça que, ante la sorprendente incapacidad de Heurtel en ataque, se mantuvo vivo con los puntos de Pangos y también de Singleton, que aunque intentó equilibrar la batalla por el rebote resultó insuficiente ante Tavares, descomunal en la zona, con esa media docena de capturas al descanso que permitieron a los blancos irse al descanso con cuatro puntos de diferencia (33-37).

Como era previsible, también bajó el Madrid con su porcentaje de anotación en el tiro exterior, porque el comienzo había sido casi inmaculado, pero los blancos recurrieron a otras armas también efectivas para dominar con autoridad al equipo culé. Pese a que el segundo cuarto fue muy igualado, el Barça no estuvo arriba en el marcador hasta los 11 minutos y medio, después de haber firmado por tremendo parcial de 11-1 al final del segundo cuarto: de 8-19 a 19-20. El equilibrio llegó entonces cuando el Barça apretó los dientes en defensa, cerró mejor el rebote y también le funcionaron los triples, aspecto en el que se atascó durante muchos minutos el Madrid.

La remontada blana llegó, precisamente, con los pívots, Tavares y Ayón, y con su reencuentro con el acierto exterior, en un asalto en el que tras un correcalles que no benefició a nadie, el choque volvió a convertirse en una partida de ajedrez y una guerra física, con los últimos puntos previos al descanso decididos desde el tiro libre y la sensación de los blancos de que, tras unos primeros buenos 20 minutos, estaban en el camino.

Los azulgrana, sin embargo, debían dar un paso al frente, sobre todo en el rebote, para tener opciones de seguir soñando, aunque con Pangos todo era posible. Fue el base canadiense quien, en el tercer parcial, volvió a liderar a los suyos para endosar al Madrid un parcial de 8-0 en unos minutos de total desconcierto madridista, que no encontraba la manera de anular a Pangos, letal desde lejos y al contraataque.

Pero aún quedaba el último cuarto, de nuevo con gran defensa y plena concentración madridista, sin dar opcion a los azulgrana, y otro recital de Campazzo y Tavares.

FICHA TÉCNICA

Barcelona: Heurtel (2), Hanga (11), Claver (4), Oriola (4) y Singleton (12) -quinteto inicial-. Pangos (16), Ribas (4), Smits (3), Pustovyi (-), Kuric (8) y Tomic (4).

Real Madrid: Campazzo (15), Rudy Fernández (12), Deck (-), Randolph (10) y Tavares (10) -quinteto inicial-. Causeur (10), Ayón (5), Carroll (4), Llull (-), Thompkins (6) y Taylor (2).

Parciales: 21-24, 12-13, 14-18 y 21-19.

Árbitros: Conde, Peruga y Calatrava. Sin eliminados.

Incidencias: cuarto partido de la final de la Liga Endesa 2018-2019, disputado en el Palau Blaugrana. 7.301 espectadores.

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