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Baloncesto

Universidad Católica de Murcia 116 - 94 Tecnyconta Zaragoza

El Tecnyconta es arrollado en Murcia

El conjunto aragonés es arrollado por el penúltimo clasificado y encaja su segunda derrota consecutiva. 

Imagen del encuentro entre Murcia y Tecnyconta
Imagen del encuentro entre Murcia y Tecnyconta
Heraldo.es

El Tecnyconta volvió a exhibir su perfil más vulnerable. Desapareció de la escena rápidamente. Tras un partido desalentador, muy deficiente en todos los órdenes del juego, el equipo aragonés encajó una nueva derrota, la segunda de manera consecutiva, y da un nuevo paso en falso en sus aspiraciones de mirar hacia el 'play off'.

El varapalo resultó especialmente doloroso. No sólo por el desenlace y la imagen ofrecida, sino por la oportunidad que desperdició el conjunto zaragozano en la pista del penúltimo clasificado. El Murcia es un equipo voluble, inconstante e imprevisible, con una regularidad manifiesta en los dos lados de la pista. Un bloque enérgico y vigoroso, sólido atrás, siempre presto al combate, con unas capacidades físicas sobresalientes, pero con grandes desatenciones en el juego y lastrado sobremanera por su impericia ofensiva.

De hecho, venía presentando un desatino inusual en sus lanzamientos, incluso desde la línea de personal, lo que había supuesto una rémora gigantesca en cada una de sus anteriores actuaciones. Se presentaba a la cita como el peor equipo de la Liga Endesa en los tiros libres, con sólo un 67% de acierto, y como el segundo menos efectivo en los lanzamientos de 2 puntos, con un porcentaje del 47%.

Asimismo, tampoco es un conjunto especialmente fiable desde el perímetro -promediaba un 34% de eficacia en triples-. Sin embargo, el Murcia exhibió este domingo un ataque devastador (116 puntos anotados, con 20 triples convertidos), y no sólo por el talento ofensivo de sus jugadores. Lo hizo, en gran medida, por la indolencia, la desidia, la dejadez y la apatía de los aragoneses, que también tuvieron grandes problemas de índole estructural.

Y eso que los murcianos, además, cuentan con importantes carencias en el juego interior desde el inicio de la temporada; un déficit que se acentuó el pasado mes de enero, con la marcha de Marcos Delía al Joventut, y que se agravó aún más este domingo con la ausencia de Kevin Tumba. El pívot belga no actuó por unos problemas en el hombro, lo que redujo drásticamente la capacidad de intimidación de los locales en la pintura. El Murcia se presentaba con lo justo, con la angustia de no llegar a final de mes; pero ahora es un equipo con alma, carácter, orgullo y fe en la victoria.

La llegada al banquillo de Sito Alonso ha dotado al grupo de mayor compromiso, sobre todo en las labores de contención, y ha subsanado algunos de los desequilibrios que presentaba el equipo en sus acciones de ataque. Es un equipo que respira, que tiene pulso, que permanece con vida. Por fin exhibe el esfuerzo, la actitud y el espíritu combativo que demandan su actual situación clasificatoria. Mientras, el Tecnyconta abandonó el duelo cabizbajo, sobrecogido, vencido por el desánimo tras una jornada de baloncesto gélido, decepcionante y vulgar. Y ahora le sobrevienen dos citas de altura en el pabellón Príncipe Felipe: ante el Baskonia y el Unicaja. Dos choques de muy mal pronóstico, más aún tras haber fracasado con estrépito en los duelos ante el Estudiantes y el Murcia.

De inicio, el Tecnyconta se topó con muchas dificultades en cada uno de sus ataques. No hubo ritmo, ni fluidez, ni paciencia, ni buenas lecturas de juego, ni situaciones favorables de tiro. Transcurridos cuatro minutos de partido, la facturación de los aragoneses se reducía a dos únicas canastas (8-4), primero de Okoye y luego de Vázquez, siempre en acciones individuales. Los locales, por su parte, se manejaban con una comodidad imprevista y hallaban numerosas situaciones ventajosas para anotar. Después de facturar cuatro triples en sus seis primeros intentos, el cuadro de Sito Alonso edificó una renta de 10 puntos en el marcador (19-9), a los siete minutos del cuarto. El técnico de los zaragozanos, Porfirio Fisac, tuvo que detener el encuentro para intentar solventar los desequilibrios de su equipo. Sin embargo, nada modificó el guión. El Murcia mantuvo su elevada productividad (26 puntos en 10 minutos), favorecido las continuas desatenciones de los visitantes, y conservó su ventaja al cierre del primer acto sin apenas oposición (26-16).

Fisac buscó soluciones. Lo hizo inicialmente con una defensa en zona 2-3, y luego con la alineación de un quinteto físico y alto. De hecho, Okoye actuó por momentos en la demarcación de escolta, con la función de atacar a Milton Doyle. Nada cambió. El Murcia seguía facturando con suma facilidad, sobre todo desde el perímetro, y amenazó con romper definitivamente el partido con dos certeros lanzamientos de Rudez desde la línea de 6,75. Por entonces, los locales presentaban un acierto devastador desde el triple: un 77% de efectividad, tras haber convertido 7 de sus 9 primeros lanzamientos. Pese a todo, el Tecnyconta logró sobreponerse con prontitud, especialmente por la energía y la velocidad de Carlos Alocén.

Cuatro puntos de Okoye, un triple de Nacho Martín y una canasta lejana de Fran Vázquez redujeron las distancias al cuarto de hora (34-29), lo que conllevó el tiempo muerto de Sito Alonso. Tras un intercambio permanente de golpes, los locales recuperaron el pulso con cuatro nuevos lanzamientos triples, uno de ellos de nueve metros de Soko (54-42), que volvieron a retratar la escasa presión de los zaragozanos en las labores de contención. El Murcia alcanzó el descanso con 12 tantos de ventaja, la máxima ventaja del partido, tras haber facturado 54 puntos en los 20 primeros minutos de la contienda. Un dato muy significativo para un conjunto que, con un promedio de 73 tantos por duelo, presenta el segundo peor ataque de toda la competición.

En el intermedio, Booker ya sumaba 15 puntos en su haber, con 5 de 6 en sus lanzamientos triples, al margen de haber aportado 2 rebotes y 2 asistencias (20 créditos de valoración) en 12 minutos. Acabaría con 38 puntos y ocho triples convertidos. Por entonces, Nacho Martín y Jonathan Barreiro, ambos con 8 tantos, eran los jugadores más productivos del Tecnyconta gracias a su acierto desde el perímetro. Los aragoneses, pese a su superioridad bajo los aros, sólo habían sumado 14 puntos en la pintura.

El Tecnyconta elevó sus prestaciones ofensivas en la reanudación. Impulsado por la clarividencia de Carlos Alocén, el cuadro aragonés fue un bloque mucho más dinámico en sus ataques, más rápido en la circulación del balón. Sin embargo, el intento de remontada de los visitantes fue frenado enseguida con dos certeros triples de Soko (62-47). Dos golpes contundentes, de los merman anímicamente, tal y como confirmaron las acciones posteriores: tres ataques fallidos por los zaragozanos, más las canastas de Mitrovic y Booker, ampliaron la renta local hasta los 18 puntos (65-47), lo que conllevó un nuevo tiempo muerto de Portifio Fisac. Por entonces, el Tecnyconta había abandonados rutinas y automatismos, y ofrecía preocupantes síntomas de flaqueza en los dos lados de la pista. Ya había bajado definitivamente los brazos. Finalizó con 116 puntos encajados frente al segundo peor ataque de la competición. Fue un equipo apocado, sin alma, sin carácter, sin personalidad. Acabó ridiculizado en Murcia.

Ficha técnica

116. Universidad Católica de Murcia Club Baloncesto (26+28+33+29): Booker (38), Oleson (5), Radoncic (14), Soko (17) y Mitrovic (7) -cinco inicial-, Edu Durán (-), Kloof (9), Rudez (7), Cate (2), Doyle (5) y Rojas (12).

94. Tecnyconta Zaragoza (16+26+20+32): McCalebb (5), Seibutis (11), Okoye (22), Radoncic (6) y Vázquez (8) -cinco inicial-, Justiz (4), Nacho Martín (11), Barreiro (10), Berhanemeskel (8), Santana (5), Marc Martí (-) y Alocén (4).

Árbitros: Daniel Hierrezuelo Navas, Francisco Araña Santana y Arnau Padrós Feliú. Eliminaron por cinco faltas personales a los locales Soko en el minuto 35 y Rojas en el 36.

Incidencias: Partido correspondiente a la vigésimo tercera jornada de la Liga Endesa de baloncesto que se disputó en el Palacio de los Deportes de Murcia ante 5.133 espectadores

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