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INSTALACIONES DEPORTIVAS

Atasco en el Siglo XXI

Los equipos de elite de Zaragoza se turnan para entrenar en un pabellón saturado. Los últimos en unirse han sido los conjuntos de baloncesto y balonmano, que esta semana no pueden usar el Príncipe Felipe.

Mickey Mouse, La Sirenita, Aladdín y los juguetes de Toy Story han puesto 'patas arriba' el ordenado deporte zaragozano. Aunque parezca el disparatado argumento de una nueva película de Pixar, estos famosos personajes de dibujos animados, que forman parte del reparto del espectáculo 'Disney Live! Mickey's Music Festival', se han convertido en los únicos dueños del pabellón Príncipe Felipe durante toda esta semana.

Los principales afectados por el espectáculo han sido los jugadores del CAI Zaragoza y sus compañeros del balonmano, que han tenido que cambiar su lugar de entrenamiento habitual por el pabellón Siglo XXI, que esta semana está sufriendo un nuevo episodio de atascos.

El CAI Aragón de balonmano entrena estos días -por la mañana- en el pabellón B de estas instalaciones, mientras que el conjunto de baloncesto comparte todas las tardes el pabellón A con los 'inquilinos' habituales. El técnico del CAI Zaragoza, José Luis Abós, ya expresó su malestar tras el partido del pasado domingo contra el Caja Laboral. "Nos tendremos que adaptar porque no hay otra solución, pero estos cambios siempre afectan", explicaba el entrenador, que por las mañanas ha decidido mantener las sesiones de gimnasio en el Príncipe Felipe.

Pero el 'traslado' de estos dos conjuntos a las nuevas instalaciones también afecta al resto de equipos de elite de la ciudad, que han visto como jugaban al 'Tetris' con sus horarios para repartir las pistas entre todos. Los jugadores del Sala 10, los del Multicaja Sport Fábregas de voleibol o las chicas del Mann Filter se han visto obligados a entrenar a horas diferentes a las habituales para hacer hueco a los provisionales huéspedes.

Los jugadores del Multicaja, sin ir más lejos, han adelantado su entrenamiento a las 16.00, una hora más propicia para la siesta que para los saltos y los bloqueos. "Esperamos que a los jugadores no les afecte demasiado este reajuste de horarios, ya que son ellos los verdaderos afectados y los que se tienen que adaptar", asegura Paco Díaz, técnico del conjunto que milita en la Superliga de Voleibol.

Las que esta vez han conseguido librarse han sido las chicas del Club Escuela Gimnasia Rítmica Zaragoza, que otros años tenían que dividirse por diferentes pabellones en los que resultaba casi imposible realizar algunos ejercicios. "Las gimnastas más mayores necesitan techos de más de siete metros para poder entrenarse con normalidad", afirma Santiago Esteban, presidente del club, quien ha esquivado los atascos y las mudanzas a otros pabellones.

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