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REAL ZARAGOZA

Agapito quiere los avales

Fuentes de la parte compradora aseguran poseer las garantías exigidas. Aun cumplido este requisito, no es segura la firma de Agapito.

Agapito Iglesias, en el palco de La Romareda, durante el partido disputado en la tarde del sábado ante el Racing de Santander.
Agapito quiere los avales
JOSé MIGUEL MARCO

Antes de firmar ningún contrato, Agapito Iglesias, presidente y accionista mayoritario del Real Zaragoza, quiere tener ante sus ojos los avales de Credit Suisse que le den garantía de que la oferta de compra del club aragonés por parte de un fondo soberano de Dubái cuenta con el pulmón financiero suficiente. Hoy puede ser un día importante en este capítulo. Después de que Javier Abad, quien pudiera ser el siguiente presidente del club aragonés, haya viajado este fin de semana a Zurich (Suiza), donde se encuentra la sede central de la institución financiera helvética, Agapito Iglesias espera que la negociación progrese con nuevos documentos sobre la mesa: los mencionados avales bancarios.Según fuentes de la parte compradora, los recursos precisos para la adquisición del Real Zaragoza por parte del fondo soberano dubaití están disponibles en Suiza. Pero Agapito Iglesias quiere tener ante sí algo más que una declaración verbal e incluso algo más que el compromiso estipulado en un contrato de naturaleza privada.

Como es natural en una operación de esta envergadura, el máximo accionista y presidente del Real Zaragoza demanda garantías de la máxima fiabilidad. Hasta aquí, ya ha visto varios movimientos tendentes a la compra del club que carecían en verdad de un sustento firme, sólido, acorde con las elevadas exigencias económicas que requiere la compra del club. Uno de esos movimientos dudosos incluso se presentó en público: la denominada Fundación Zaragocista, que ni ha conseguido el respaldo popular pretendido (20.000 firmas) ni tampoco el refrendo de los principales acreedores del Zaragoza; es decir, las cajas de ahorro aragonesas (IberCaja, CAI y Cajalón).

«Hasta ahora -declaró Agapito hace ocho días-, no he visto ninguna oferta que sea buena para el Real Zaragoza». Su postura, básicamente, sigue siendo la misma a este respecto. En el palco de La Romareda, durante el transcurso del encuentro entre Real Zaragoza y Racing de Santander, mostró de nuevo esta posición, poco proclive a efectuar una venta de la sociedad anónima deportiva a corto plazo.

En todo caso, la aportación de las garantías que solicita Agapito acabaría con los lógicos recelos que todavía muestran los actuales gestores de la Sociedad Anónima Deportiva zaragocista, al mismo tiempo que también supondría una prueba ante otros juicios de valor. Las dos partes implicadas en esta negociación dan por su puesto que la aportación de los avales provocaría un nuevo impulso en el proceso de discusión de la compraventa, que ha quedado suspendido durante todo el fin de semana.

El precontrato de la transacción del club está acordado desde la noche de pasado miércoles, cuando se cerró en un despacho de abogados de la capital aragonesa. En el mismo se contempla el traspaso de la propiedad de tres sociedades que a día de hoy conforman el entramado societario del club: Zaragoza Sport Arena S.L., propietaria del paquete accionarial de Agapito Iglesias en el Real Zaragoza; Zaragoza Real Estate, propietaria de los derechos de construcción en la pastilla donde actualmente se ubican las oficinas del club; y Esmeralda S.L., sociedad a través de la cual se han efectuado en las últimas temporadas varias operaciones con jugadores. También se transmitiría la fundación.

Mientras este frente dibuja los grandes rasgos descritos, Agapito Iglesias tiene previsto acudir hoy a otra batalla que le requiere de inmediato: al problema del pago de los pagarés del pasado 31 de diciembre, por muchos futbolistas descontados en Cajalón en octubre. Atendida la mencionada entidad en sus descuentos, Agapito podrá poner en circulación la siguiente remesa de pagarés.

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