Jenni Hermoso pide al juez del 'caso Rubiales' un careo entre su amiga y el director de marketing de la Federación

Al parecer, la representación legal de la jugadora de la selección española ha observado discrepancias entre las declaraciones de ambos.

Fachada de sala de vistas de la Audiencia Nacional, en Madrid, España.
Fachada de sala de vistas de la Audiencia Nacional, en Madrid, España.
Diana Peralta Fernandez

La representación legal de la jugadora de la selección española Jenni Hermoso ha solicitado al juez de la Audiencia Nacional que investiga al expresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) Luis Rubiales por el beso que le propinó en la entrega de trofeos del Mundial que acuerde un careo entre Ana Belén Ecube, su amiga que declaró como testigo, y el director de marketing de la RFEF, Rubén Rivera, que ha comparecido como investigado por las posibles coacciones a la jugadora.

En un escrito, al que ha tenido acceso Europa Press, el abogado de Hermoso se dirige al titular del Juzgado Central de Instrucción número 1, Francisco de Jorge, para solicitar la práctica de esta diligencia al considerarla "adecuada y pertinente por haberse observado por esta parte la discrepancia existente entre las declaraciones de ambos".

Añade que esas declaraciones depuestas en instrucción "son de notoria trascendencia para determinar la culpabilidad del investigado" ya que no constan "otros medios factibles de prueba para su averiguación".

Cabe recordar que Ana Belén Ecube acudió a declarar a la Audiencia Nacional el pasado 25 de septiembre, el mismo día que lo hizo el hermano de la jugadora de la absoluta. Entonces, y según fuentes jurídicas consultadas por Europa Press, respaldó ante el magistrado el testimonio de Hermoso, en el que indicó que el beso no fue consentido y que hubo coacciones tras el mismo.

La conversación de Rivera y Ecube en Ibiza 

Por su parte, Rubén Rivera declaró ante el juez en calidad de imputado el pasado 10 de octubre, cuando negó que participase en las coacciones que se investigan. Rivera, que se trasladó a Ibiza -donde las jugadoras celebraron la consecución del Mundial-, habría explicado que su trabajo era trasladar la información de la RFEF a las propias futbolistas. En sus palabras, su presencia en la isla era la de una especie de recadero cualificado.

En esta línea, Rivera sostuvo que estaba ahí para ayudar a todo el mundo, realizando gestiones como la compra de bikinis, ropa de verano o entradas para las discotecas. Además, ha negado que hablase con Rubiales o que éste le diese ningún tipo de indicación. Sí reconoció que se acercó a Hermoso únicamente para advertirle de que le habían llamado y de que estuviera pendiente del teléfono.

Rivera también detalló que habló con una amiga de la jugadora de cuestiones logísticas -con Ecube-. En esa conversación también trató de convencer a su amiga para que Hermoso accediese a hablar con el director de la Selección, Albert Luque, una conversación que nunca llegó a materializase.

Cabe recordar que en esta causa se investiga al expresidente Rubiales por un presunto delito de agresión sexual y por las posibles coacciones posteriores a la jugadora y su entorno.

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