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Obradoiro-Casademont Zaragoza: la era Schiller se abre en Santiago

El nuevo proyecto rojillo se estrena este jueves (19.00) en Galicia con el objetivo de evitar los sufrimientos de la temporada pasada.

Martin Schiller, con los brazos extendidos, se dirige al equipo en uno de los últimos entrenamientos de esta semana.
Martin Schiller, con los brazos extendidos, se dirige al equipo en uno de los últimos entrenamientos de esta semana.
Guillermo Mestre

El Casademont Zaragoza 2022/23 pasa su primer test de calidad este jueves en Santiago de Compostela. El equipo rojillo debuta a las 19.00 en la Liga Endesa con nuevo entrenador en el banquillo y muchas caras nuevas en la pista. En su mayoría, jugadores jóvenes sin experiencia en la Liga Endesa, pero que llegan con hambre de hacerse un sitio en España. El Monbus Obradoiro es esta tarde, por tanto, el primer calibrador de un nuevo proyecto, de una nueva era rojilla bajo el mando de Martin Schiller.

El joven entrenador austriaco (solo 40 años) ha usado la pretemporada para tratar de ensamblar todas sus piezas. Schiller quiere dar a su Casademont intensidad en defensa y velocidad en ataque, aunque su estilo pueda adaptarse en función de los rivales. Busca tener siempre un bloque fuerte y rápido, pero también valiente, que no tenga miedo a mirar el aro rival.

La media de edad del equipo, apenas 25 años, va a definir por sí misma el modo de actuar del Casademont Zaragoza. Esta característica se ha señalado durante la pretemporada como un arma de doble filo: por un lado se valora la agresividad, las ganas y la energía que esta juventud puede aportar a la dinámica de juego; pero también se teme que suponga una falta de experiencia cuando toque afrontar los momentos decisivos de los partidos. Esa "gestión emocional" a la que Schiller hacía referencia antes de partir hacia tierras gallegas, y que su equipo va a tener que aprender a gestionar.

Para ello será importante la aportación de los más veteranos del equipo, como Howard Sant-Roos. A sus 31 años, el alero cubano aterriza por primera vez en España tras pasar por media Europa y alcanzar los 70 encuentros en la Euroliga. Es nuevo en la liga, pero en el baloncesto de alto nivel tiene cientos de horas de vuelo. Su intensidad, pero también su experiencia y calidad, se antojan como claves para que la nueva máquina rojilla empiece engrasada.

Además de Sant-Roos, el Pabellón Multiusos Fontes do Sar vivirá el debut en la Liga Endesa con el Casademont de los otros cinco fichajes rojillos: el alero estadounidense Justinian Jessup, el base polaco Marcel Ponitka, el escolta letón Rihards Lomazs, el ala-pívot serbio Borisa Simanic y el pívot senegalés Maodo Nguirane.

Nuevas piezas que se suman a las ya conocida de Frankie Ferrari, Dino Radoncic, Tryggvi Hlinason, Santi Yusta y compañía. Jugadores que el año pasado sufrieron la agonía de una permanencia realmente angustiosa. El objetivo de partida para esta temporada es, de momento, evitar esos sufrimientos. Sumar, sumar y sumar lo antes posible las victorias que permitan al Casademont jugar sin la amenaza permanente de la zona de descenso. Y, si se tercia, ver hasta dónde se puede llegar.

El primer paso se debe dar en Santiago de Compostela ante un Monbus Obradoiro que la temporada pasada fue compañero de penurias de los rojillos en la parte baja de la tabla. Al frente sigue el incombustible Moncho Fernández, convertido ya en el entrenador más longevo de la Liga Endesa tras la salida de Pablo Laso del Real Madrid. Alabado por Schiller en la previa –dijo que había seguido su trayectoria desde la distancia–, el técnico santiagués ha conformado este año un bloque físico, sólido y principalmente defensivo. No tuvo reparos Fernández en decir en la previa del partido que ese rendimiento defensivo será clave para amarrar la primera victoria ante el Casademont Zaragoza. Defender y correr es lo que buscará el Obradoiro.

Al igual que el Casademont, la pretemporada ha servido al equipo gallego para ensamblar un bloque que también ha sido renovado y, sobre el papel, mejorado con respecto al curso pasado. Terminó la fase de preparación con una victoria de prestigio ante el Valencia Basket jugando a un nivel "más que correcto", según el propio Fernández.

Aunque ha perdido a jugadores como Robertson, Birutis, Ellenson y Hobbs, en cambio ha incorporado a otros muy contrastados, como el base francés Leo Westermann (diez temporadas consecutivas en equipos de Euroliga) o el pívot internacional croata Dragan Bender que fue número 4 del Draft de la NBA en 2016. Una lesión de rodilla cortó su progresión, por lo que el jugador buscará relanzar su carrera en el Fontes do Sar.

El pabellón santiagués vivirá por tanto un duelo de equipos renovados, que se quieren armar desde la defensa y que buscan olvidar cuanto antes el sufrimiento pasado. El nuevo Casademont echa a andar, y lo hace en Santiago de Compostela.

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