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El Casademont inicia su andadura europea con una contundente derrota

Los aragoneses se estrenan en la Champions League con una actuación desalentadora en Bonn (85-71)

Barreiro intenta coger un balón en el partido ante el Bonn.
Barreiro intenta coger un balón en el partido ante el Bonn.
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El Casademont, permanentemente superado, inició su recorrido europeo con una contundente derrota en Bonn (85-71). El cuadro aragonés, sin alma, sin fe, escasamente combativo, nunca se aplicó atrás con la intensidad que demandaba un duelo de calado continental. Completó una actuación desalentadora, menor, muy por debajo de las expectativas generadas, frente a un oponente mucho más intenso y enérgico en cada una de sus acciones.  Y eso que el conjunto alemán es un bloque voluble, indeciso, inconstante e irregular, por momentos anárquico. Sin embargo, dispone de jugadores talentosos en el aspecto ofensivo, con una capacidad de anotación asombrosa y una importante amenaza en el tiro exterior. Sobre todo Branden Frazier, que ha comenzado la temporada con un porcentaje feroz desde el perímetro: ha convertido 9 de sus 13 lanzamientos triples en la competición germana, lo que se traduce en un 70% de efectividad. Este miércoles también disparó con acierto, con 15 puntos convertidos ante los de Porfirio Fisac. Fue el máximo anotador de los locales. Mientras, los visitantes finalizaron la contienda con 30 triples ejecutados; una solución siempre inquietante, más aún cuando presentas un desatino inusual (sólo acertó en 7).

En un partido loco, agitado, con un ritmo trepidante, el conjunto de Porfirio Fisac se desencajó ante las primeras adversidades. Enseguida se quedó sin respuestas ante la propuesta dinámica y alegre de su rival. La escuadra local fue mejor desde el inicio y se manejó casi siempre con una seguridad abrumadora.

De inicio, Subotic asumió la responsabilidad ofensiva de los locales. Suyos fueron los siete primeros puntos del equipo germano, incluido un lejano triple sin apenas oposición. El Casademont resistió los primeros compases, especialmente por el desempeño de Radovic; pero enseguida dejó de anotar, lastrado por su juego lento y previsible, sus malas selecciones de tiro y su desatino exterior (0 de 5 en triples). El Bonn alcanzó el ecuador del acto con siete puntos de renta (16-9), tras un parcial de 9-2, lo que supuso el tiempo muerto de Porfirio Fisac. El cuadro aragonés, con muchas dudas en su juego, tampoco mejoró con las primeras rotaciones. Al contrario, continuó siendo un bloque frágil, timorato, sin carácter, sin fe. Incluso acentuó su desacierto ofensivo: cerró el primer cuarto con sólo 14 puntos facturados, tras haber convertido un triple de los 9 intentos realizados. En este escenario, el Bonn ya había edificado una sólida renta (24-14) a los 10 minutos de partido, y parecía caminar con paso firme hacia la victoria.

En el segundo cuarto, el Casademont continuó sin reaccionar. En defensa fue un bloque vacilante y quebradizo, con grandes fisuras, frente a un rival que amenazaba desde todas las posiciones. Y al mismo tiempo, el conjunto aragonés siguió evidenciando una incapacidad manifiesta en cada una de sus acciones de ataque. Sin acierto exterior, por fin trató de dotar balones a la pintura. Y cuando encontró a Hlinason, el pívot exhibió su poderío bajo los aros, con canastas contundentes y de fácil resolución. Sin embargo, el Bonn se manejaba en la pista con una facilidad asombrosa, con Zimmerman golpeando por dentro, y con Dileo y Bartolo intimidando desde el perímetro. El cuadro local llegó a disponer de una ventaja de 14 puntos (39-25), que retrataba con fidelidad el desalentador encuentro de los zaragozanos. Pero dos triples de Robin Benzing y una canasta de Radovic, tras un rebote ofensivo, aportaron oxígeno al conjunto aragonés, cuando vivía sus peores minutos, y conllevaron el tiempo muerto de Thomas Pach (41-33). Después, cinco tantos seguidos de Benzing -entre ellos un certero triple sobre la bocina-, modificaron el paisaje justo en el intermedio (43-38). Al descanso, pese a haber completado una decepcionante actuación, el Casademont volvía a creer en el triunfo (43-38). A ello había contribuido, de manera decisiva, la aportación de Robin Benzing. Por su talento, su seguridad, su descaro y su capacidad para asumir responsabilidades. El alero alemán, muy incisivo, acumulaba por entonces 13 puntos, 2 rebotes y 2 asistencias en el cuarto de hora que había permanecido sobre la pista. Y había sostenido al conjunto visitante en una mediocre primera mitad.

Lejos de mejorar, el Casademont también emitió señales muy negativas en los primeros compases de la reanudación. El Bonn, mucho más intenso, mucho más seguro de sus fuerzas, estableció un parcial de 8-0 con los puntos de Bartolo, Frazier y Breunig. El equipo de Fisac, sin embargo, no sólo se desangraba en las labores de contención; seguía atacando sin ritmo, sin criterio, sin convicción; sin las pausas preceptivas. De hecho, convirtió una sola canasta en los cuatro primeros minutos del acto, lo que le permitió estirar su ventaja al cuadro alemán (51-40). Reaccionó el equipo zaragozano con la entrada de Alocén, que aportó más dinamismo al juego, y con la presencia de Javier Justiz en la línea interior. Fue Alocén, precisamente, quien lideró el intento de remontada de los visitantes. Primero, robando un balón; después, capturando un rebote; más tarde, asistiendo a Justiz; y posteriormente, situando al Casademont a sólo 2 puntos, a los 27 minutos, al acertar con un triple muy bien defendido por su oponente (54-52). Pero, sobre todo, dotando al equipo de un ritmo trepidante, sin apenas tregua, que desarboló por completo el sistema defensivo del conjunto alemán. Y aunque Frazier salió al rescate de los germanos a la media hora (61-55), el Casademont seguía optando decididamente a la victoria.

En el cuarto definitivo, el Casademont se precipitó en sus primeras acciones, con dos pérdidas de balón consecutivas, y además fue castigado con dos triples seguidos, de Frazier y Zimmerman, que ampliaron nuevamente la renta de los locales (67-55). Un comienzo de acto que minó, definitivamente, el ánimo de los aragoneses. Y aunque Fisac detuvo el encuentro para intentar modificar la tendencia, el Bonn respondió con cinco puntos, en apenas 30 segundos, después de otro triple de los germanos, otra pérdida de los zaragozanos y un rápido contragolpe culminado por Lischka. A cinco minutos de la conclusión, el duelo estaba muy inclinado a favor de los alemanes (75-59), tras otro lanzamiento de Frazier desde el perímetro. Y cuando Saibou, totalmente liberado, acertó con un nuevo triple (80-63), el Casademont arrojó definitivamente la toalla. Fue un estreno desalentador.

Ficha técnica

Telekom Baskets Bonn 85: DiLeo (8), Frazier (15), Bartolo (7), Subotic (11), Breunig (10) -cinco inicial- McKinney Jones (2), Lischka (2), Saibou (9), Simons (8), Zimmerman (13).

Casademont Zaragoza 71: San Miguel (3), Krejci (2), Benzing (17), Radovic (11), Justiz (9) -cinco inicial- Barreiro (-), Seeley (10), Brussino (2), Alocén (5), Vázquez (2), Hlinason (10).

Parciales: 24-14/19-24/18-17/24-16

Árbitros: Sahin (ITA), Rutesic (MON), Tomasovic (ESQ). Eliminaron a Radovic por faltas personales.

Incidencias: partido correspondiente a la primera jornada de la fase de grupos de la Basketball Champions League, disputado en el Telekom Dome de Bonn.

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