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Deportes

San Miguel: "No puedo pedir más: jugar con la selección, y además en Zaragoza"

El aragonés se presenta en casa como jugador del equipo nacional absoluto, con el que debutó el viernes en Bielorrusia. Asus 33 años, vive el mejor momento de su carrera.

Rodrigo San Miguel, en el pabellón Príncipe Felipe.
Rodrigo San Miguel, en el pabellón Príncipe Felipe.
Oliver Duch

Le llegó, por fin, el turno con la selección española absoluta.

Estoy muy contento y muy ilusionado. Es algo que persigue cualquier jugador. El sueño que siempre tuve desde pequeño, pero que parecía imposible por la gran calidad de los bases españoles. Yencima he sido llamado para dos partidos oficiales, lo que da mayor valor a la convocatoria. Debutar ha sido algo muy grande, y mucho más haberlo podido hacer con una victoria.

El propio seleccionador, Sergio Scariolo, recordó la elevada competencia que existe en el equipo nacional; pero admitió, al mismo tiempo, que usted venía acumulando méritos desde hace años.

Siempre fui consciente de las dificultades de ser convocado. Más aún en la posición de base, donde España cuenta con estrellas mundiales. Sin embargo, nunca dejé de trabajar, de creer en mis posibilidades, y ahora me ha llegado la recompensa a todo ese esfuerzo. Las circunstancias que rodean a estas ventanas FIBA, donde están ausentes los jugadores que compiten en la Euroliga y en la NBA, me han dado esta gran oportunidad. Ahora toca disfrutar al máximo, porque no es un equipo cualquiera: España lleva dos décadas seguidas entre las mejores selecciones del planeta.

Además, el partido ante Montenegro atesora un valor emocional añadido: se celebra en Zaragoza, su ciudad.

Ha tocado en mi casa, y eso hace que todo resulte mucho más emotivo. No puedo pedir más. Mi familia y mis amigos estarán en la grada. Si hubiera tenido la ocasión de elegir, habría escogido exactamente este mismo escenario: jugar con la selección absoluta, y además en Zaragoza. .

En este sentido, el pabellón Príncipe Felipe siempre le ha transmitido su afecto.

Siempre me he sentido muy querido por la afición. Estoy muy agradecido por ello, porque es un privilegio para cualquier jugador. Aunque he pisado esta pista en muchos partidos, cada vez que lo hago es una sensación maravillosa. No olvido que soy zaragozano, que fue aquí donde comencé mi carrera profesional.

Una trayectoria intachable, con 14 temporadas en la máxima categoría. Y se presenta a la cita en el mejor momento de su carrera.

Sin duda. Con el paso de los años, vas adquiriendo una mayor madurez, una mayor experiencia y una mayor seguridad en todos los aspectos. En lo referente a la lectura y a la interpretación del juego, a darle al equipo lo que necesita en cada momento, me considero ahora un jugador mucho más completo. Y en el Iberostar Tenerife me siento muy cómodo.

Desde Lucio Angulo, hace ya 17 años, no había un jugador aragonés en el equipo absoluto.

Es mucho tiempo sin representantes de la tierra, lo que también demuestra lo difícil que resulta llegar. Me siento un privilegiado por haber tomado el relevo. Ojalá vengan muchos más, pero sin que pasen otros 17 años para ello.

¿Hay cantera en Aragón?

Aquí siempre se ha trabajado muy bien en las categorías inferiores, con entrenadores muy preparados. Yo me formé en Zaragoza. Por diferentes circunstancias, los jugadores aragoneses no han tenido acceso a la élite en los últimos años, o no han podido consolidarse; pero es una situación que, espero, pronto cambiará. Por ejemplo, el Tecnyconta viene desarrollando una gran labor de cantera desde hace ya mucho tiempo, y dispone de grandes jugadores que podrían dar el salto a la ACBa corto o medio plazo. Son los casos de Carlos Alocén, Jaime Pradilla y Jaime Fernández, entre otros.

¿Qué recuerdos guarda de sus inicios?

Mi primer año en el Tecnyconta fue muy difícil (temporada 2002-2003). Zaragoza llevaba seis años consecutivos sin baloncesto, con todo lo que eso suponía, y las expectativas fueron muy elevadas desde el primer instante. Yo era muy joven, sin ninguna experiencia en el baloncesto profesional, y desconocía a qué iba a enfrentarme. Los resultados no llegaban, la ansiedad de la plantilla era cada vez mayor…

La adversidad fortalece.

Lo cierto es que fue una lección edificante. Siendo tan joven, aprendes de manera vertiginosa lo que es el baloncesto de élite. Y al año siguiente, donde el equipo sí ofreció un gran rendimiento, sufrimos otro revés gigantesco cuando el Granada nos privó del ascenso en el último partido.

Otro mazazo que asimilar, y con la mayoría de edad recién cumplida. Ahora, sin embargo, el panorama es muy diferente.

Sobre todo en 2018, que está siendo espectacular en todos los sentidos. No he podido iniciar el año de mejor manera: fui padre hace unas semanas, que ha sido sin duda lo más importante; pero también he podido participar en la Copa del Rey, donde tuvimos un papel destacado; y ahora me ha llegado la llamada de la selección, que además jugará en Zaragoza un partido de clasificación para el Mundial. Es el sueño perfecto. Estoy disfrutando mucho.

Se le nota.

Precisamente, una de las cosas que he aprendido con los años es a saber disfrutar de los buenos momentos. En el deporte de élite casi no hay tiempo para saborear nada, ni siquiera los éxitos. Ganas un partido y enseguida estás pensando ya en el siguiente.

En la Copa del Rey, su equipo derribó todas las previsiones.

Nos clasificamos para las semifinales, lo que ya es una gesta para un conjunto como el Tenerife. Y lo hicimos, además, tras eliminar en los cuartos de final al Valencia Basket, el actual campeón de la Liga Endesa. El equipo está completando una gran temporada.

¿Es posible optar al ‘play off’?

Ahí estamos. Nos encontramos en la novena posición, igualados a triunfos con el octavo clasificado, y nuestro propósito es poder seguir en la zona alta hasta el final. El reto es ilusionante, muy exigente; pero el equipo es ambicioso y tiene capacidad para conseguirlo.

También conservan sus aspiraciones en la competición continental.

Hemos alcanzado las eliminatorias directas de la Champions League. En los octavos de final nos ha tocado contra el UCAM Murcia. Obviamente, nuestra intención es llegar lo más lejos posible en este torneo.

¿Y cómo ve al Tecnyconta? Se enfrentará a ellos en sólo dos semanas.

Es un gran equipo, con muy buenos jugadores en su plantilla. Tuvo un bajón importante, pero poco a poco ha ido recuperando su verdadero nivel y acaba de lograr dos victorias de manera consecutiva. Es un conjunto que no debería tener problemas para sellar la permanencia.Estos días he compartido habitación con Álex Suárez, y ya me ha comentado que ahora están en un buen momento, con confianza. En el partido de la primera vuelta ya nos ganó.

Con Gary Neal como principal ejecutor...

Él solo fue capaz de anotarnos 30 puntos en el segundo tiempo. Es un jugador increíble, prácticamente imparable si está inspirado. Pero el Tecnyconta cuenta con muchas otras amenazas en su plantilla. No será un partido nada fácil, de eso estoy convencido.

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