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Thania Requena, la reina del footgolf

La bilbilitana ha sido la primera mujer en enfundarse la chaqueta roja del Masters de España de un deporte que une el balón de fútbol y el golf.

Thania Requena, en el campo de Augusta Golf Calatayud.
Thania Requena, en el campo de Augusta Golf Calatayud.
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Meter un balón de fútbol en un hoyo de 50 centímetros de diámetro siguiendo un recorrido. Esto es el footgolf, un deporte que une balompié y golf, en pleno desarrollo y desconocido para muchos, pero que en categoría femenina y a nivel nacional tiene un nombre propio: la aragonesa Thania Requena. La bilbilitana ha firmado en esta temporada el Campeonato de Aragón, el de España y una tercera posición en el US Open celebrado en Miami, entre otras –el año pasado subió al podio en Italia y ganó en Bélgica-.

A todo ello ha sumado ser la primera mujer en ganar la chaqueta roja del Masters de España. El mayúsculo premio lo consiguió recientemente en Salamanca, escenario del Masters de España de esta disciplina. Tras los 36 hoyos que duró la competición, Thania se hizo con la victoria con un total de 147 golpes (+3). El resultado que refleja el éxito de este año es su décimo puesto en la clasificación mundial de la Federación Internacional de Footgolf, donde su antecesora ha necesitado 15 torneos más para aventajarle en unas décimas. "En los últimos dos años tendré más de una centena de trofeos entre placas, diplomas e incluso algún cheque", detalla la jugadora de 31 años del Augusta FootGolf Calatayud.

Sin embargo, el camino recorrido hasta aquí no ha sido sencillo. "Un fin de semana de footgolf son 250 euros entre desplazamientos, dietas, alojamiento, y todo lo cubro con mi trabajo", explica esta restauradora de arte, que en la actualidad trabaja "muy a gusto y contenta" en la planta de Balay en Montañana. "La participación en los torneos la he tenido que compaginar con los turnos nocturnos: salir, pegarme ocho horas de coche junto a mi novio y jugar casi sin saber dónde está la pelota", recuerda emocionada. "No tengo un patrocinador que me diga: toma 3.000 euros y tienes para poder hacer la temporada. Ahora tengo que descartar pruebas porque no puedo pagarme todas", asume resignada. Por otra parte, sí que valora el apoyo de las empresas locales y del Ayuntamiento que patrocinan y colaboran con los torneos y citas en el campo de golf de la ciudad.

A pesar de todo, hace hincapié en que "tengo suerte porque estoy trabajando y me puedo permitir el lujo de jugar, pero afrontar este coste es hacer malabares, ya que no tengo ningún patrocinador principal", destaca la bilbilitana. Además de su pareja, y el reconocimiento a sus compañeros, otro de sus apoyos fundamentales ha sido su familia porque "sin ellos no podría ir a ningún lado". Precisamente uno de sus mayores éxitos, el tercer puesto de Miami, ha sido uno de sus mayores sacrificios: "He estado casi todo el año sin salir para pagarme el viaje a Orlando, aunque luego, a pesar del huracán Irma que nos retuvo allí, lo disfrutas".

Empezar casi por casualidad

"Hicieron un torneo de footgolf en Calatayud para darlo a conocer, lo probé y me encantó", explica Requena tras tres años de trayectoria. En este sentido, reconoce que, al principio, "al no saber cómo va, te pasas de fuerza en los golpeos, no conoces las caídas... cuesta", confiesa. En este sentido, recuerda que en los primeros torneos que participaba había pocas chicas y tampoco sabía su nivel, "pero vas ganando e incluso superas a compañeros y dices parece que no se me daba mal".

Con el paso del tiempo, Thania Requena se ha hecho un hueco a base de su golpeo característico. "Me he especializado en la puntera, porque es un golpe recto, fuerte, en el que el balón no coge efecto y ganas muchos metros", detalla. A eso, suma que "los golpes cercanos" no los falla. "Y cuando estás jugando y metes todos esos, psicológicamente ganas muchas partidas". Para conseguirlo, la receta es sencilla: entrenamiento. En su proceso de mejora, también ha sumado el conocer mejor los materiales: "Los balones y las botas son un mundo aparte. Las pelotas pueden costar desde 5 a 500 euros, y la diferencia se nota y más si eres principiante", confiesa.

A todos aquellos que no conocen el footgolf, Requena les asegura que "engancha" cuando se practica. "Porque no es difícil y, al final, es una lucha contra ti mismo para mejorar". En cuanto a las dificultades para financiar la participación, la bilbilitana reconoce que "la gente recela por el desconocimiento del deporte y a las chicas parece que cuesta más que nos apoyen. Pero, en mi caso, estamos intentando darnos a conocer y que se quieran involucrar para apoyarnos".

Su vista la tiene puesta en el Mundial que se celebrará dentro de un año en Marruecos, y que tendrá categoría femenina por primera vez. "Estoy poniéndome en forma, para quedar entre las diez primeras e intentar luchar por entrar en el podio", asegura Requena. "Va a ser muy difícil, porque hay jugadoras de mucho nivel y más jóvenes. Pero tengo un año para prepararlo y dar la campanada", concluye.

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