Despliega el menú
Deportes

Inyección de positivismo en el Huesca

El triunfo ante el Valladolid ha aportado confianza al vestuario oscense, tocado tras los últimos resultados.

Entrenamiento de la SD Huesca, ayer.
Entrenamiento de la SD Huesca, ayer.
Rafael Gobantes

El Huesca dejó un pesado lastre sobre el césped del José Zorrilla. Después de dos jornadas sin puntuar y viendo como la intensidad defensiva que habían convertido en bandera en las primeras jornadas se hacía jirones por momentos, el conjunto azulgrana se reencontró con una buena versión.

Por eso ayer el vestuario respiraba tranquilo, con sonrisas y bromas, sabiendo que habían dejado atrás esa barrera psicológica que se estaba creando después de dos derrotas consecutivas en las que el conjunto había mostrado una ausencia total de capacidad de reacción tras recibir el tanto de un contrario. En esta ocasión, el grupo supo reponerse al gol del Valladolid en la segunda parte y seguir creando ocasiones de peligro, que finalmente recibieron el premio de los tres puntos.

No obstante, y aunque ayer reinaba la relajación, en el vestuario son conscientes de lo valioso a nivel psicológico de una victoria así tras la mala dinámica que empezaba a instaurarse, pero abogan por mantener los pies en el suelo. "Es un triunfo importante para nosotros, porque nos sirve para ganar confianza, pero no vamos a venirnos demasiado arriba ni empezar a pensar en cosas extrañas. Antes ya ganamos al Córdoba 3-0, pero luego perdimos dos seguidos. Por lo que solo hay que centrarnos en el partido contra el Almería y en que tenemos que seguir puntuando", aseguró Borja Lázaro ayer por la mañana, poniendo voz al vestuario.

"Tenemos que estar tranquilos" fue la frase que más repitió el ariete, también en el aspecto personal, aunque no lograra convertir sus ocasiones en el José Zorrilla. "Es lo que menos me preocupa ahora mismo. Lo único importante es que el equipo vaya ganado. Al final los goles llegarán, si no es por mi parte, será por Urko o por Boris, eso es lo de menos", aseguró Lázaro, que además de forzar el penalti que supuso el triunfo de su equipo, estuvo cerca de abrir el marcador al filo de la primera parte, con un bonito remate de espuela que se fue rozando el palo.

Al margen de su actuación personal, el delantero insiste en la necesidad de que el equipo se haga fuerte en casa, y entierre este sábado las posibles dudas que pudo dejar la derrota frente al Elche. "Perdimos en cuestión de dos jornadas toda nuestra confianza defensiva, con los cinco goles que recibimos. Poder recuperarla es importante para nosotros. Portería a cero y esperar, porque nosotros ocasiones generamos siempre", añadió.

Sin Samu, Íñigo ni Soriano

A pesar de que el autobús del Huesca llegó a la capital oscense en la madrugada del sábado, pasadas las 3.00, el equipo no tuvo descanso ayer, con una sesión de entrenamiento celebrada en la ECA, que contó como principal novedad con el último fichaje, David López. No se desplazaron hasta el campo de entrenamiento ni Samu Sáiz, ni Íñigo López ni César Soriano, que se quedaron trabajando en el gimnasio. Tanto Samu Sáiz como Soriano tuvieron que ser sustituidos ante el Valladolid por molestias físicas, y el central también terminó el partido con problemas. Tanto los tres tocados como el resto del equipo cuentan hoy con jornada de descanso para recuperarse antes de pensar en el Almería.

Etiquetas
Comentarios