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El CAI persigue una reacción

El equipo necesita revertir la negativa racha que arrastra en la Liga ACB. Hoy recibe al Unicaja de Málaga, uno de los mejores conjuntos de Europa.

El técnico Andreu Casadevall anima a sus jugadores durante un partido.
El técnico Andreu Casadevall anima a sus jugadores.
Aránzazu Navarro

Solo dos victorias. Escuece el balance 2/8 del CAI Zaragoza en la Liga ACB. Pinta mejor en la Eurocup: 7/3 y ya clasificados para el Last 32. España y la segunda competición europea. En España no rinde y en Europa aún no ha sido exigido, pues hasta el momento se ha enfrentado a rivales sin pedigrí ni aspiraciones reales en la Eucocup. Si el rendimiento es irregular, las sensaciones que desprende el conjunto no son mejores. Apenas transmite a la grada. Así lo entiende el público del pabellón Príncipe Felipe, que cada vez va en menor número y se marcha antes. Preocupante la educadísima respuesta de una de las más numerosas y entendidas aficiones de España: el silencio.

En esta situación crítica se impone una reacción inmediata. La plantilla que configuró Willy Villar ya ha evidenciado dudas razonables en su construcción. Su potencial está todavía por verificar. Por encima de esta incógnita que el tiempo descubrirá, ya se ha constatado la inexpresividad de algunos de sus jugadores. El juego es el fiel reflejo de la plantilla: inexpresivo. Difícil lo tuvo Joaquín Ruiz y difícil lo tiene Andreu Casadevall. La diferencia es que Casadevall probablemente disfrute de alguna contratación que le meta sangre brava a este encefalograma plano. Falta hace. Seguro que Reynaldo no deja que el equipo se despeñe. Porque, cuidado, ya ven lo que ayer hicieron Estudiantes y Gipuzkoa... Y el CAI sufre claras deficiencias. Igual por dentro que por fuera. Con un par de apaños y la bonanza del calendario inmediato, ascenderá algún puesto en la tabla. No quiero ni pensar en lo contrario. Otra cosa, también muy importante, es la imperiosa necesidad de volver a conectar con la grada. Un equipo, salvo que algún magnate ponga tela marinera en cantidades industriales, es lo que su afición quiera que sea. Aquí no hay jeques. Hay que recuperar al aficionado, mimarlo. Y para eso hay que volver a comunicar, a hacer que vibre un pabellón cada vez más callado.

Ganar hoy al Unicaja es complicado. No es imposible. Los andaluces lo están bordando en Europa. Ya se han clasificado para el Top 16 de la Euroliga, esto es, ya están censados entre los 16 mejores equipos de Europa. Pero el esfuerzo energético invertido en la máxima competición continental lo están pagando en la ACB, donde acumulan un balance 5/5. Apenas tienen tiempo para recuperarse. El mejor ejemplo, esta misma semana: el viernes jugaron ante el poderosísimo CSKA de Moscú y solo 48 horas después saltarán a la pista hoy en Zaragoza. Para rendir con este nivel de exigencia, Joan Plaza gestiona una plantilla amplísima, con dos jugadores de nivel por puesto. Puntos por fuera (Nedovic, Markovic, Jackson), nacionales de entidad (Suárez y Díez), intimidación en la pintura (Fran Vázquez, Cooley...), al Unicaja no le falta de nada. Solo tiempo para reponer las energías consumidas en la Euroliga.

Factor fatiga

El CAI llega menos fatigado, aunque varios de sus jugadores arrastran problemas físicos: Benzing, Fotu, Sastre... Diener está descartado. El equipo ha demostrado que sabe competir pese a estas mermas. En Europa ha sabido ganar sufriendo bajas. En la ACB la exigencia es mayor. Vencer a Unicaja reuniría mucho mérito. Plaza ha pisado el acelerador después de orientar sus esfuerzos inicialmente a Europa. Ahora quiere asegurar la clasificación copera. Lo pondrán complicado hoy los malagueños. Reaccionar, ofrecer otra imagen, llegar otra vez al público, ya significaría un gran avance, además del mejor camino para alcanzar la victoria.

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