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Craig Mazin, creador de la serie HBO: "Chernóbil nos enseña que no se debe ignorar la verdad"

El creador y productor de la serie de HBO que revive en clave de ficción el accidente nuclear en la Ucrania de 1986 afirma que la protagonista del documental es la realidad.

Fotograma de ‘Chernóbil’, el último éxito de la cadena HBO.
Fotograma de ‘Chernóbil’, el último éxito de la cadena HBO.
Vocento

¿Por qué era necesario contar esta historia 25 años después?

Este es un documental de ficción, en el que la realidad es protagonista. No debemos olvidar lo que sucedió; no podemos dejar que la historia se repita. Nosotros hemos intentado acercarnos a los hechos tanto como nos ha sido posible, pero hay que entender que debíamos narrar la historia en cinco episodios, y eso exigió editar muchos detalles.

Las autoridades rusas les acusan de exagerar, de llegar a inventar gran parte de lo que narran.

De ninguna manera. Tenía la intención de ser preciso, de no dejarme llevar por la ficción de las vidas de los personajes. Esta es una narración que dice la verdad. Esta es una historia real.

La búsqueda de la verdad en Rusia no debe de ser tarea fácil...

No lo fue. El desastre nuclear ocurrió dentro de un Estado totalitario que ya no existe. La Unión Soviética no era reconocida por su transparencia. Hemos encontrado narrativas desconcertantes que no conducían a la verdad. Lo que sucedió puede volver a pasar. Cuando ves la serie, te das cuenta de lo difícil que es conseguir que explote un reactor. La moraleja de esta historia es más grande que el poder de la industria nuclear. La conclusión es que la gente, cuando elige mirar hacia otro lado e ignorar la verdad, se encuentra con desastres de esta magnitud.

La serie se ha convertido en un fenómeno mundial...

Porque pone los pelos de punta, es un hecho real que en muchas ciudades hay plantas nucleares. Hemos intentado conseguir un equilibrio entre la investigación y la licencia poética que nos tomamos como escritores. Nos hemos inspirado en una serie de libros escritos por científicos soviéticos que estuvieron involucrados en el incidente y en documentos de la Agencia Internacional de Energía Atómica.

Dada la necesidad de condensar para un producto televisivo, ¿resultó difícil prescindir de protagonistas involucrados?

Hubo muchas voces que se quedaron fuera. Personajes como Valery Legasov, interpretado por Jared Harris, o Ulana Khomyuk, a quien da vida Emily Watson, han sido creados con la composición de varios científicos. Con ellos hemos hecho honor a los investigadores que trabajaron contra reloj para evitar que el desastre fuera peor.

¿Tuvieron acceso a alguna planta nuclear real?

Sí, rodamos en Ignalina. Cuando te explican que puedes estar expuesto a radiación, te asustas. Sin embargo, tras varias semanas filmando allí, te vuelves inmune al miedo.

En el epicentro de su historia está la devastadora noticia de que un error humano fue el responsable de la explosión.

El desastre fue producto de terribles decisiones intencionadas que estuvieron diseñadas para proteger un sistema inherentemente corrupto e inhumano. Fue el resultado de individuos tomando decisiones erróneas en favor del sistema y no del protocolo científico. Encuentro que estas historias de errores humanos son extrañamente bellas, porque del peor comportamiento surge siempre una respuesta del mejor comportamiento. Solo los humanos pudieron hacer que Chernóbil ocurriera, solo los humanos pudieron resolver el problema de Chernóbil. La nobleza, la paciente y tranquila nobleza de cientos de miles de personas anónimas, es inolvidable.

¿Qué le llevó a aparcar las comedias para escribir un guión casi de terror como el de ‘Chernóbil’?

Me cautivó la historia hace cinco años. No conocía los detalles, pero al leer sobre ello se despertó mi curiosidad intelectual. Descubrí con espanto los efectos del desastre, las historias humanas que rodearon el incidente y, sobre todo, cómo la antigua URSS trató de tapar las consecuencias de los hechos. Una vez que empecé a investigar, me obsesioné hasta dejar todo lo demás.

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