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Comunicación

Así ha sido la gala de Eurovisión 2019

El representante de Holanda Duncan Laurence, con el tema 'Arcade' ha resultado vencedor en las votaciones. España se ha salvado de quedar en última posición gracias al televoto.

Holanda se ha llevado el gato al agua en Tel Aviv en Eurovisión 2019. Duncan Laurence y su tema 'Arcade ha resultado ganador del festival y España por poco -ay, el televoto- se ha salvado de quedar en última posición. 

Y eso que Miki cumplió a la perfección con su actuación. Esa pérdida del banderín en una imagen que ha sido carne de meme era más que premonitoria. 

El holandés Duncan Laurence se ha declarado vencedor con 492 puntos de la sexagésimo cuarta edición de Eurovisión con una balada 'soul' de corte intimista y arreglos electrónicos que otorga a este país su quinto triunfo en el Festival Europeo de la Canción, el primero desde 1975.

Ha sido en una gala en la que el candidato español, Miki, ha acabado en vigésimo segundo lugar con 60 puntos, el mismo resultado de Barei en 2016 y un puesto por encima de Alfred y Amaia el pasado año, con lo que tampoco el catalán ha escapado a la maldición de los últimos lugares.

La actuación de Miki Núñez cerró las veintiséis participaciones del certamen con 'La Venda', defendida en última posición por el exconcursante de Operación Triunfo, dio paso a la apertura de líneas para las votaciones.

Ante más de 7.000 espectadores reunidos en el pabellón 2 de Expo Tel Aviv (International Convention Center), Miki concluyó las actuaciones de los intérpretes que peleaban por el codiciado Micrófono de Cristal. Tras cantar su canción, el joven natural de Terrasa cedió el paso al escenario a Madonna en una de las actuaciones especiales más esperadas de la noche.

'La Venda', que bebe de la rumba catalana y el ska, es una composición de Adrià Salas, integrante del grupo 'La Pegatina'. La directora musical de la candidatura española es Mamen Márquez, y el director artístico, Fokas Evagelinos.

Como vestuario para la final, Miki había elegido pantalón y camiseta azul marino y zapatillas deportivas blancas. Siguen la misma línea sus bailarines y coristas (Fran, Mikel, Ernest, Mery y María), todos con colores acordes con la puesta en escena..

La gran final de Eurovisión 2019, la más abierta de los últimos años, arrancó con el espectacular aterrizaje figurado de un avión en pleno recinto del festival y con el desembarco de los 26 países a concurso, entre ellos España.

No ha sido el único aterrizaje sonado de esta edición, que hace solo unos días fue testigo de la llegada por aire de Madonna, y que participó con una actuación como aliciente histórico de una gala vista por cerca de 200 millones de personas en todo el mundo.

La intimista balada "soul" con arreglos electrónicos de Holanda ya se presentaba como la gran favorita, así como el r&b con toques mediterráneos e incluso flamencos de Suiza, el góspel de Suecia, el pop con trazos líricos de Australia y el hip hop de Italia se postulaban también como candidatos a un triunfo que no se conocedería hasta pasada la medianoche.

El representante español, Miki, ha sido el encargado de cerrar el turno de actuaciones a concurso con una colorida y festiva propuesta que al comienzo de la gala figuraba en el decimocuarto puesto de los vaticinios y que, según los expertos, podría llegar a colarse entre los diez primeros. No fue así.

Tel Aviv acogió por primera vez el Festival Europeo de la Canción, tras las disensiones iniciales de la Unión Europa de Radiodifusión (UER) con el Gobierno israelí por su insistencia en que este tuviera lugar en Jerusalén, lo que habría suscitado un conflicto de importantes repercusiones políticas. 

De hecho, esta edición ha estado marcado por reiteradas peticiones internacionales de boicot cultural de activistas y críticos contra la postura del ejecutivo israelí por cuestiones como su gestión de la ocupación ilegal de territorios palestinos. 

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