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Blog - La voz de mi amo

por Matias Uribe

El libro de la Zaragoza musical de los sesenta en marcha

https://youtu.be/EjIdPH9lEW0

Hoy, en el programa Buenos Días Aragón, de Aragón TV, Luis Alegre ha desvelado la portada del libro que acabo de escribir sobre la Zaragoza de los sesenta, tal y como anuncié en una entrada anterior. El libro, diseñado y maquetado por mí mismo, está preparado para ir a imprenta en el momento mismo en que una editora de prestigio en la ciudad me dé la conformidad definitiva. Será difícil, me temo, que salga antes de Navidad, pero ya se verá.

Ha quedado un poco tocho: casi 400 páginas en tamaño folio y papel couché, pero creo que merecía la pena el derroche para desenterrar de una vez por todas aquellas historias musicales que protagonizaron una legión de valientes en una época social y política tan refractaria y dura para lo nuevo y no digamos para el rock'n'roll y que en general se desconocen en la ciudad y más aún fuera de ella. Transcribo el texto de resumen de la contraportada para que aquellos que estéis interesados en estas historias os hagáis una idea:

Zaragoza fue un caso único en el paisaje musical de los sesenta y, por ende, en la historia del pop español: ninguna otra capital vivió un fenómeno similar, fue la ciudad pionera de los solistas del rock'n'roll. A finales de los años cincuenta, germinó un grupo de devotos practicantes del género –Chico Valento, Rocky Kan, Baby, Nelo y Gavy Sander's- que comenzaron a grabar discos en 1961, un año antes de que lo hiciera cualquier otro rocker hispano, incluido Mike Ríos, el pionero por antonomasia en estas lides en España; luego, con una dilatada, brillante e icónica carrera. Las películas y discos de Elvis Presley, las canciones de Adriano Celentano, el eco de un programa radiofónico de gran audiencia, 'Plataforma de estrellas', emitido en directo desde el Teatro Fleta por Radio Juventud en las mañanas de los domingos, y especialmente las emanaciones de la Base Americana fueron factores determinantes en la construcción de aquel primerizo andamiaje sonoro, que completaron, a lo largo de la década, un puñado de cantantes femeninas y solistas masculinos, amén de un centenar aproximado de conjuntos. Este libro le arranca definitivamente el telón a ese andamiaje para dejar al descubierto el brillante edificio de voces y discos que se levantó a lo largo de diez años en la ciudad en medio de un tiempo político y social duro en el interior -por la dictadura franquista- y atemorizado en el exterior, por el choque ideológico y militar de las dos grandes potencias mundiales. Una historia sepultada y práctica e injustamente desconocida, que el autor exhuma sin nostalgias rancias, contándola a ras de suelo e insertándola en el espacio y en el tiempo social en que se desarrolló para que quede para siempre presente en la memoria de la ciudad y de fuera.

Señalar que en esas 400 páginas se recogen las biografías de los rockers citados además de otros cantantes y solistas que salieron de la ciudad y grabaron discos: Licia, Pili y Mili, José María Dalda, Luisita Tenor, Elia Fleta, Teresa María, Luciana Wolf y Pilarín Lasheras. Se recensiona también más de medio centenar de conjuntos de la época, desde Los Nápoli a Los Guayanes, Sarakostas, Rocas Negras, Los Ibéricos, Los Kiowas, Los Sombras, Los Kracs… y tantos otros. Además, el primer capítulo, en el que hago un relato muy sui géneris de la década y de las costumbres juveniles en aquel momento, aportan su visión personal nombres de prestigio que de una forma u otra estuvieron ligados a la música de aquel momento: Agustín Sánchez Vidal (catedrático de Literatura y Cine en la Universidad de Zaragoza), Manuel Martín Bueno (catedrático de Arqueología en la Universidad de Zaragoza), Luis del Val (periodista y escritor), Miguel Ángel Tapia (director del Auditorio de Zaragoza), Juan Segarra (abogado), Carlos Chausson (cantante operístico), Carlos Jaime Gómez (psicopedagogo y ex componente de los Rocking Boys), Miguel Ángel Camarero (abogado), José María Pemán (presentador), Rafael Castillejo (restaurador de la sentimentalidad de los años 40, 50 y 60), Octavio Gómez Milián (escritor y profesor) y Borja Téllez (cantante de Faith Keepers). Miguel Ríos ha escrito el prólogo.

Para ir dando información y para colgar canciones de aquellos artistas así como elementos que configuraron aquel tiempo, he creado en este blog la página Libro Zaragoza60's (ver pestaña arriba) y asimismo he abierto un espacio en Facebook (https://www.facebook.com/zaragozasesentas) para también colgar fotos, canciones e iconos de la época que ayuden a acercarse al libro y abrir al mismo tiempo un foro de opinión y de recuerdos, pues es mucha la gente que protagonizó aquella historia y que afortunadamente todavía vive.

Pese a lo que pueda parecer, no es un libro de nostalgia rancia sino de pura y dura historia social, política y musical de un tiempo que fue más optimista y alegre, aparte de atrevido y rompedor, de lo que se piensa. Os animo a pasar.

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