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Blog - La voz de mi amo

por Matias Uribe

Rock documental y cine, compañeros distantes

Helga en un cine de Barcelona
Helga en un cine de Barcelona

Me da que los documentales rockeros no aguantan bien la gran pantalla. Dos semanas ha durado en la cartelera de Zaragoza la película documental 'Tu voz entre otras mil', sobre Antonio Vega. Un soplo comparado, no ya con los grandes éxitos de taquilla, sino incluso con los medianos.

No, el documental musical, pese a ese chispazo genial que fue 'Searching For Sugar Man' (mes y medio en exhibición), está reñido con la gran pantalla. Cuesta pagar una entrada y gastar dos horas en una sala de cine para que un grupete de amigos, periodistas, familiares y allegados cuenten las virtudes beatíficas de un músico, por muy ídolo que este sea. Sin ir más lejos, aunque con otros tintes, el también reciente 'Springsteen & I' fue flor de un día en las taquillas (vamos que duró exactamente eso: un día en el Palafox).

Al cine se va a ver comedias, romances, dramas, terror, películas de esas tan modernas de acción y mucho ruido que tanto gustan a la gente más joven, pero no a visualizar biografías de mártires del rock. Para eso está la tele, el deuvedé y antaño las cintas de vídeo.

Y no es una cuestión, afortunadamente, que afecte en exclusiva al documental musical. Es cuestión general, para cualquier tipo de género documental. Y si no, que los expertos cinematográficos hablen... Bien, hay que retroceder muchos años atrás, a 1969, para evocar aquel fenómeno que fue 'Helga', un documental educativo alemán para niños sobre el parto y el milagro de la vida. El coqueto cine Elíseos quizá no haya registrado llenos en su historia tan constantes como se produjeron entonces. Había colas a diario, como las había en todas las grandes ciudades españolas.

Colas ante un cine de Barcelona para ver 'Helga'Pero no se engañen las nuevas generaciones: el gancho no era el documental en sí. Era una consecuencia de la represión sexual de aquella España carpetovetónica y casposa: todo por unos genitales femeninos en la gran pantalla. Ni más ni menos. Para mayor exquisitez, el documental se pasaba en una sala de las llamadas entonces de 'Arte y Ensayo', donde solo se proyectaban películas 'intelectuales', para minorías selectas. Hoy ni dios aguantaría un documental como aquel en el batiburrillo 'cultureta' de La 2.

En realidad, por así decir, la época dorada de los documentales musicales en la gran pantalla fue la de los setenta, con 'Concert For Bangla Desh', 'Woodstock', 'Monterey Pop', 'The Last Waltz', 'Gimme Shelter'… que llenaron los cines y aguantaron en cartelera varias semanas entre cines de estreno y de reestreno. Pero entonces no existía ni el vídeo ni el deuvedé.

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