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Blog - La voz de mi amo

por Matias Uribe

El disco más longevamente esperado de la historia, Black Sabbath

Al margen contenido, guste o no guste, este disco lleva en la piel el estigma de histórico: ¡Treinta y cinco años ha tardado Black Sabbath en meterse en un estudio con el pintoresco Ozzy Osborne en la voz y grabar un nuevo álbum, con el título de 13! No extraña que ocupe ya uno de los primeros puestos en la historia de los discos más esperados, si no el que más, por encima de 'Chiness Democracy', de Guns N'Roses. Años y años esperándolo y deseándolo, varias intentativas fallidas, y por fin... '13'.

No olvidemos: con Black Sabbath se asentó el hard-rock y de su seno, del contenido de sus primeros discos y de sus espectáculos medio satánicos, nació el heavy metal gótico, el 'doom metal', con todo lo que eso ha representado entre sus legiones de fieles. Ozzy Osborne (voz), Tony Iommi (guitarra), William Ward (batería) y Terence Butler (bajo) nacieron como grupo en un pueblecito cerca de Birmingham, adoptando diversos nombres hasta que en 1969 se decantaron definitivamente por el de Black Sabbath, sacado del título de una película.

En el primer lustro de los setenta publicaron el grueso de su discografía, seis álbumes, entre ellos, 'Paranoid', 'Master Of Reality', 'Black Sabbath. Vol. 4', 'Sabbath Bloody Sabbath' o 'Sabotage', con los que, junto a Led Zeppelin y Deep Purple, pusieron los cimientos del heavy, formando parte de la triada sagrada del hard-rock. En 1978, tras la aparición del octavo álbum, 'Never Say Die!', Ozzy se marchó y desde entonces, aunque en 1997 se reunió con sus viejos colegas para girar y grabar un disco en directo, aparecido al año siguiente como 'Reunion' y dos canciones nuevas, no había vuelto a meterse en un estudio con ellos. Ahora lo ha hecho, si bien ha faltado William Ward, y el resultado ha sido este '13'.

Y funciona. Ya sesentañeros todos, y tras la turbulenta historia del grupo, con sus numerosos cantantes y formaciones variadas, y con todo lo que ha corrido el mundo del heavy, es un disco más que potable y eficiente. Eso sí, no se han metido en líos ni en camisas de once varas. Nada de inventar de nuevo la pólvora metálica. Sigue la 'misa negra'. Lo que ha hecho el cuarteto ha sido ir a lo más directo y seguramente a lo más esperado por sus fans: a las fuentes de los primeros discos, es decir, a 'Paranoid' o 'Master Of Reality', y sacar a flote ocho canciones, más tres extras en la edición deluxe, que en conjunto vienen a ser como una fenomenal secuela de aquellos discos. Ni más ni menos, que no es poco.

Ritmos pesados, tiempos lentos, oscurantismo marca de la casa, la voz singular de Ozzy con sus consabidas limitaciones de ahora y de antaño, y sobre todo, lo mejor: el bajo-panzer de 'Geezer' Butler y el versátil y personal trabajo a la guitarra, pese a su enfermedad, de Tony Iommy. Podía haber sido una catástrofe. No ha sido así, el que quiera misa, aún está a tiempo.

http://www.youtube.com/watch?v=o0W91FrTlYk

http://www.youtube.com/watch?v=OhhOU5FUPBE

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