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Blog - La voz de mi amo

por Matias Uribe

The National, arma terapéutica

Hay quien asegura que 'Alligator' (2005) y 'Boxer' (2007) son sus dos mejores discos. Siento discrepar. Creo que el mejor disco de The National ha llegado ahora, con 'Trouble Will Find Me', editado por el sello 4AD.

Felizmente este quinteto, germinado en Ohio pero crecido en el barrio neoyorkino de Brooklyn, decidió iluminar un poco más sus canciones en su penúltimo disco 'High Violet' (2010), abandonando el tono oscuro a lo Cure que predominaba en sus primeros discos y también escondiendo parcialmente aquella voz cavernosa de su cantante, Matt Berninger, tocado entonces por el influjo de Nick Cave o el de Stuart Staples de Tindersticks.

Ahora, ha amplificado estos abandonos y de forma casi obligada se ha dirigido hacia este disco más luminoso y digestivo, resplandeciente y emocional. La luz, amén de unas melodías cuajadas de sensibilidad y buen tino, procede especialmente de la subida de unos tonos en la voz de barítono de Matt Berninger (antaño se hacía excesivamente monótona e inexpresiva), y de una instrumentación más rica y prístina, así como la elaborada presencia de los coros, con lo que las canciones han ganado enteros. Atentos a gemas como 'I Should Live In Salt', 'Fireproof', 'Heavenfaced' o 'Hard To Find', pausadas, introspectivas, nostálgicas, como en realidad son toadas las que componen este sexto disco. En total, trece canciones, construidas todas ellas, salvo 'Sea Of Love', sobre tiempos medios o lentos y ambientes intimistas con ecos ochenteros, muy recomendable para quienes huyan de la estridencia y busquen el confort del pop-rock concebido como arma terapéutica.

Con colaboraciones de Sharon Van Etten, Sufjan Stevens, Nona Marie Invie de Dark Dark Dark, Annie Clark de St. Vincent, Thomas Bartlett de Doveman o Richard Reed Perryand de Arcade Fire, estamos pues ante otro gran disco del quinteto neoyorkino, marcado por una sensibilidad desbordante y, desde luego, el más elaborado de su carrera. Una oda a la melancolía pop que solo puede salir de factorías como 4AD, tan exigentes y delicadas con el producto final. ¡Ah, y poco que ver con el alt-country, como se le etiquetó en sus inicios, y nada que ver con Coldplay, con quienes algunos comparan a este grupo, calificándolo de sus émulos yanquis! Ni en broma.

http://www.youtube.com/watch?v=JK-EF9fAHIY

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