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Blog - La voz de mi amo

por Matias Uribe

Amaral, la entrevista completa

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Ayer domingo, publiqué en Heraldo una entrevista con Amaral, con motivo de la edición de su nuevo álbum que sale mañana. Una larga entrevista que tuve que editar obligadamente para poder encajarla en las dos brillantes páginas que maquetaron mis colegas del diario. Afortunadamente, el blog no entiende de límites de espacio ni de encajes de texto, por lo que reproduzco a continuación, íntegra, la conversación telefónica que mantuve el jueves pasado con Eva y Juan.

Al otro lado del teléfono, antes de entrar en detalles sobre su nuevo disco, Eva Amaral confiesa entre risas y esa peculiar timidez suya que “estoy muy bien de todo, de salud, de amores, voy mucho en bici, soy muy feliz”, como respuesta al secreto de que cada día esté más guapa (ver simplemente la foto de arriba), para a renglón seguido lamentarse por la disolución de R.E.M.

Lo he leído en tu blog. Qué pena. En el último disco hay una canción que te toca la fibra, 'My Marlon Brando', me parece un temazo, me encantaron las imágenes que sacaron tocando en una sala con ambientación persa..., qué pena.

Cierto. Vamos pues 'hacia lo salvaje'. En principio este disco ha nacido bajo unas condiciones anímicas y musicales bien distintas a GNDR…

Estábamos grabando al mes de que mi madre falleciera y fue duro, y de alguna manera marcó aquel disco, haciéndolo más introspectivo. En este, sin embargo, hay más luminosidad, la temática enfoca  la necesidad de escapar de la realidad o de buscar una realidad mejorada, de ir hacia la luz.

¿Hubo un momento en que estuviste a punto de dejarlo todo?

No lo planteamos ni lo pusimos sobre la mesa, pero sí que hubo un momento de bastante bajón, hasta el punto de preguntarnos si merecía la pena seguir adelante y cómo. Encontramos la manera, apoyándonos el uno en el otro. Bueno, en la vida de todo el mundo pasan cosas como estas, y ante ellas o cambias radicalmente lo que estas haciendo o encuentras algo que te dé oxígeno para continuar…

Y la mejor terapia y el mejor oxígeno es la música…

Sin duda, después de unos cuantos discos, sí.

Hubiérais comentido un gran error…

Sí, yo creo que también. No me imagino a mí misma sin hacer música. Podría haber seguido tocando la guitarra en casa, pero claro subirse al escenario es una droga muy dura.

¿Creéis que en este nuevo disco está plasmado el planteamiento inicial, en lo musical y lo literario, o ha ido libremente a lo salvaje, a donde el tiempo y la inspiración os ha llevado?

No solemos hacer discos conceptuales, hacemos bocetos por separado y luego nos encerramos en el estudio, y Juan y yo empezamos a juguetear con las guitarras y todos esos sonidos que hace él, además de 'loops' de batería, de manera que hacemos las canciones como nos piden ellas. Es una cosa como misteriosa, porque da la sensación de que estuvieran vivas y te pidiesen un vestido distinto. Las llevas por un camino y de repente te dicen: 'Oye, a mí este  traje no me gusta, ¿eh?', con lo que tienes que buscar qué es lo que mejor se ajusta a esta melodía de voz, o a aquella otra, que el sonido tenga que ver con la letra, que todo tenga una unidad.

Pero con una estilista como tú…

Jajaja, bueno la verdad es que aquí Juan Aguirre es quien con sus guitarras encuentra los vestidos antes, y más en este disco que está más centrado en las guitarras.

Quizá por las expectativas creadas, más de uno esperábamos -dicho sea en broma- un disco casi heavy…

O hard-rock, jajaja..

Quiero decir, fuerte y crudo en las guitarras, de murallón…

Hemos centrado el disco en las guitarras, pero también tenemos una forma de hacer las cosas, característica de nuestra personalidad, por lo que no creímos que tuviésemos que crear un personaje distinto del que somos. Creo que el disco es una evolución, no una revolución, no nos gustan los cambios radicales forzados. Un cambio radical, si te lo pide el cuerpo, me parece estupendo pero si es forzado no creo que sea muy coherente. Pues eso es este disco: una evolución, un paso hacia un sonido que tenemos en la cabeza y al que nos hemos acercado más. El sonido de esas guitarras es una combinación de cientos de cosas que van desde el cable que utiliza [con retintín] al amplificador, la guitarra, la pastilla, los pedales… y sobre todo las manos del guitarrista, su pulsación, su creatividad… que hace que una cosa tocada con un instrumento no tenga nada que ver nada con otra al lado y Juan es un tío con mucha personalidad, que lo oyes y enseguida sabes que es él. En mis grupos favoritos hay guitarristas de marcada personalidad, desde Peter Buck a Tom Verlaine o The Edge.

El sonido de 'Antártida' no lo había oído nunca, será el cable…

Jajaja. Que te lo cuente él.

Uhmmm, yo estoy muy contento con ese sonido de guitarra, sí, sí. Es una Telecaster del año 72 y un par de amplis Vox de hace treinta. Es alucinante. Es mi canción favorita, pero debo decir que ningún grupo va a sonar bien por muy bien que suenen solamente las guitarras. Hay más cosas. Las guitarras suenan bien y aguantan porque el bajo está lo suficientemente saturado…, y, luego, es muy importante que entre las guitarras y la voz principal hay una segunda voz de Eva, que le da como un rollo mantra, de casi música hindú, pero sin dejar de ser una canción de rock. Hay una segunda armonía, que se mantiene merced a una nota pedal (una nota pedal es una nota que dura toda la armonía), lo que retrotrae a una música que quizá no sea occidental. Estamos muy orgullosos de esa canción. Estoy muy contento como guitarrista, suena brutal, y luego Michael la puso en un sitio interesante, de manera que el muro que se abre en los estribillos contrasta mucho con los arpegios de la estrofa, pero nunca había conseguido que un arpegio de guitarra me sonase tan grande, y creo que a partir de ahora, aun siendo un guitarrista inspirado por el folk-rock, tengo que trabajar esos tipos de arpegios. Además las reacciones de los fans están siendo brutales, por lo que estoy muy agradecido  Y por si fuera poco,  a mí la letra me parece alucinante…

Ese verso “como levitar sobre el dolor, como caminar sobre la Antártida sobre el hielo deslumbrante bajo el sol”…

Me parece brutal. Me pone la piel de gallina cuando la tocamos. Es una letra muy simbólica.

Si cada sonido procede de una guitarra distinta, tendrás un almacén…

Bueno, tendremos unas 30 o 40 entre los dos… Sí, no son muchas, no somos coleccionistas. Tampoco hemos tocado tantas en este disco, quizá unas cinco, pero es que hay muchas posibilidades de buscar sonidos no solo con las guitarras estrictamente, lo puedes hacer con los amplis…, bueno no quiero aburrir con cosas técnicas.

¿Hubo tensión con el mezclador? En El País dice “me estáis rompiendo el lienzo”, tras una petición tuya de que suba una guitarra…

No, eso fue una broma. Se refiere a alguien que entró en el estudio, en concreto el  periodista y la fotógrafa de El País, pero no se refería a si subíamos más las guitarras. De hecho en 'Hoy es el principio del final' hay una guitarra que está fuera de plano, cuando Eva está cantando “pon la música tan fuerte que no pueda pensar”, es una guitarra muy punzante que se prestaba a corregirla, pero al tío le inspiró como estaba y la dejó así. Es que a él le pasa mezclando como a nosotros componiendo, es muy visceral, y la puso ahí porque era como entrar en una ventana nueva. En otra, como 'Hacia lo salvaje', le daba mucha importancia a los timbales de la batería por el punto tribal que tienen y por eso las guitarras van entrando poco a poco. No hubo tensión con Michael ¿verdad Eva?

En absoluto.

Pasado el efecto sorpresa de no encontrar ese disco 'murallón' que en mi caso esperaba, lo cierto es que se trata de 'Amaral en estado puro'…

Ah, qué bien. Es que yo no creo que  nosotros tengamos una sola cara. Si tú escuchas nuestros discos seguidos, casi puedes ordenarlos cronológicamente sin tan siquiera saber cuándo se publicaron, porque te das cuenta en cuales aparecen cosas nuevas que no estaban en el anterior. Yo creo que en este disco hay un hallazgo que son las guitarras, muy presentes. Si hubiéramos puesto más murallón, que en algunas es posible que lo hayamos metido,  quizá eso nos haría sonar de otra forma, más AOR, no sé, como de épocas pasadas. Lo que hay suena muy grande.

Es un disco luminoso y homogéneo, pero quizá la gente pregunte por esas guitarras crujientes que anunciásteis…

Eva: Sí, es así, luminoso y con mayor unidad. Y las guitarras crujientes sí que las hay, están por ahí, en 'Antártida', en 'Montaña rusa', en 'Esperando un resplandor'…, en directo lo contaremos, jajaja.

También ha sido un disco de gestación lenta y tranquila. ¿Se imponía, lo necesitábais?

Ha sido un año y medio, pero es que compusimos muchas, hemos cuidado mucho las letras y también queríamos probar algunas ante la gente y madurarlas, y la verdad es que lo hemos disfrutado mucho, aunque bien es verdad que ya llegó un momento en que hubo que decir basta porque podíamos haber estado así toda la vida.

¿Por qué la decisión de ir ya totalmente al margen de una gran discográfica?

Era una idea que empezó a gestarse años atrás. Hemos tenido siempre una forma de funcionar a nuestra bola. Fuimos aprendiendo cosas y esto no tenía otra desembocadura que la autogestión.

¿Ha habido malos rollos con EMI?

No, no. Tenemos buena relación y afecto con la gente de EMI, con los que están y con los que han estado. Lo fácil sería echar ahora pestes contra ellos, pero no es así. Es una cuestión de que nuestro sueño fue siempre tener nuestro propio sello y una vez cumplido contrato es lo que hemos hecho.

Juan: Ahora mismo está muy de moda demonizar a las discográficas y no es nuestro objetivo, bien al contrario. De todas formas no creo que hay mucha diferencia a la hora de encara un disco el hacerlo con una compañía como Virgin, de tamaño medio y que te daba mucha libertad, y con Antártida.

Es la primera vez que un grupo de primera división nacional opta por la autogestión total, bueno Miguel Ríos lo intentó. Aparte de sorprendente, supongo que estáis en el ojo del resto de grupos, a los que mejor le estáis marcando el camino…

Eva: En realidad, no lo hemos inventado nosotros, Manolo García ya hace tiempo que lleva cocinándoselo él solo…

Pero con Ariola…

Bueno, pues seremos los primeros. Son otros tiempos.

Juan: Veo que interesa a los medios mucho más de lo que nosotros hubiéramos pensado…

No solo a los medios, a vuestros colegas quizá también, o más.

No lo sé. Para nosotros es establecer de una forma legal u oficial nuestra manera de funcionar desde que hacíamos maquetas. Yo no creo que tengamos mucho que ver con la industria del disco, tal y como esta se entiende. La gente que nos conoce sabe que siempre hemos sido díscolos, que hemos mantenidos nuestros propios planteamientos sobre muchas cosas y que no nos hemos dejado abducir por la industria. Estamos agradecidísimos por haber llegado a mucha gente, agradecidísimos a esa gente que escucha nuestros discos y que viene a nuestros conciertos, pero nunca hemos formado, ni vamos a formar, parte del 'star system'. Somos bastantes huidizos y lo vamos a seguir siendo. Estamos mucho más a gusto entre bandas desconocidas de amigos nuestros que con las estrellas pop del momento, con las que creo que no tenemos nada que ver, ni por sonido ni por ideología, ni por filosofía. Además hay una cuestión de clase social: nosotros nunca hemos dejado de ser de Casablanca y de Las Delicias aunque estemos en Manhattan mezclando un disco. Me da la sensación de que el 'star system' español no está formado por gente con nuestro origen ni con nuestra filosofía y con nuestra manera de pensar. Respetamos a todo el mundo pero también defendemos nuestra identidad y esto, quizá, a veces, nos ha causado algún problema. Nos ha llegado que hay gente de compañías grandes que está deseando que nos estrellemos, pero, bueno, es porque somos peligrosos. Esto no lo hemos dicho nunca, pero es así. El disco ya ha sido un éxito porque el hecho de que tú hagas una compañía de discos, que no es así, sino una bandera, o sea Antártica, un lugar blanco, puro, frío, misterioso y la bandeara bajo la cual sacamos nuestros discos, una declaración de principios el llamar así al sello, o sea es un éxito el hecho de no sucumbir a los cantos de sirena de la industria y el hecho de haber mantenido la ideología que Eva y yo teníamos cuando tocábamos en la En Bruto, en el Monaguillo o en la Morrisey y tantos otros sitios. El mismo hecho de vender por adelantado cinco conciertos en Zaragoza es como decir que hacemos música directamente para la gente y que todo lo demás nos parece accesorio; y, además, si explota por los aires hasta nos parecerá bien, porque muchas veces la industria de la música es la que más trabaja en contra de la verdadera música. Es muy fuerte decirlo, pero es así.

¿En las letras hay un fondo biográfico o al menos de situaciones vividas? Hay versos preciosos, como el citado de Antártida…

De 'Antártida' teníamos toda la música, pero Eva no encontraba la letra hasta que un día vino y con su inseguridad habitual la cantó entera y le dije que era brutal. No se convenció a hasta que la grabamos. 'Hacia lo salvaje' surgió junto a la música. Eva me la mostró con una guitarra acústica tocada en otro tono y más lenta y cuando me la enseñó era más oscura. Me parecía muy bien ese tono oscuro pero a la vez magnético, por lo que pareció interesante darle un punto de trepidación.

Pero en plan general, ¿de dónde han nacido, de experiencias personales, de la fantasía?

Nunca ha habido concepto alguno. Nacen de historias personales o que nos han contado, de lo que vemos, de observar la realidad y también de nuestra fantasía. Hay otras que son imágenes que de repente te vienen, aunque no sabes muy bien de donde y por qué, parece que están contenidas ya en la música. No hay un proceso muy racional de escribir  una cosa u otra. De hecho, cuando hemos querido hacer algo de forma racional no nos ha salido. Es irracional. Es como si apagaras una parte de la mente y enchufaras otra. A veces, estamos Eva y yo tocando en el estudio a lo bruto, vamos al acorde equivocado, probamos y no sabemos qué ocurrirá. Es como jugar al fútbol, tú no sabes de antemano donde te vas a mover en el campo o por qué te vas a un lado u otro, todo surge de improviso. Las canciones no queremos que sean autobiográficas aunque estemos nosotros metidos.

Lo que no ha habido en esta ocasión han sido salidas de la vía 'muy locas', como pudieron ser el onirismo casi experimental de 'En solo un segundo' o el house de 'Estrella de mar'... Para mí, es el disco más homogéneo de Amaral…

Las influencias son muy variadas, las de discos anteriores más todo lo que oímos...

No me refiero a influencias sino a salirse de la vía, a hacer incluso alguna  'marcianada'…

No hemos metido electrónica, porque estaba muy de moda, u otra cosa rara. Realmente hemos hecho lo que las canciones nos pedían. Si hay algo importante es la canción, que te va mandando lo que quiere. A veces no te dice lo que tienes que ponerle pero sí lo que no. También está el hecho de que cualquier cosa que en otros discos hemos hecho con otros instrumentos en este nos hemos ceñido casi exclusivamente a las guitarras. También hemos trabajado bastante y por primera vez las canciones desde el bajo,  'Montaña rusa', por ejemplo.

Ya es la enésima vez que cambiáis de grupo, casi va en los genes de Amaral. ¿Produce sensaciones amargas, incluso malos rollos? Habrá quien os tache de tiranos...

Tenemos una excelente relación con la banda que tanta gente vio en la gira de 'Gato', ahora cada cual está en sus proyectos. En este disco nos planteamos un grupo pequeño y surgió la posibilidad de hacerlo con Tony porque lo conocíamos, pues yo ya había tocado con Sexy Sadie y Eva con Jaime, y realmente nuestra base rítmica anterior estaba de gira, así que era más fácil contar con Tony y con Chris Taylor, con el que ya grabamos Gato. Lo de echar a la gente podría ocurrir a mitad de una gira, pero cuando cierras una etapa y abres otra te planteas otra cosa. No, no somos unos tiranos, en absoluto.

Sorprende que anunciéis un disco crujiente, salvaje, y que luego os metáis en recintos pequeños. ¿Cuál ha sido el planteamiento de gira?

Tampoco son tan pequeños los recintos. Te aseguro que aunque no sea un palacio de los deportes los conciertos van a ser crujientes y cañeros porque los ensayos lo están siendo. La verdad es que la idea original, siendo sinceros, nos ha desbordado un poco, porque lo que queríamos era presentar el disco en lugares pequeños o medios, enseñarlo al momento  y luego pasar a otros más grandes. Pero hemos tenido que repetir días porque no han parado las peticiones. El planteamiento de gira era hacer pequeñas presentaciones y luego grandes, como lo han hecho desde los Stones a Arcade Fire. Ya en la gira anterior lo quisimos hacer así, pero salió el Príncipe Felipe y nos metimos en esa vorágine.

Posiblemente hasta el verano y estirar a otros países...

Pues seguramente sí. Porque tenemos bastantes ganas de tocar y queremos ir a Latinoamérica, nos encantaría. Ya se está trabajando en eso, pero aún no podemos adelantar nada. No obstante, lo que tenemos intención también es de no dejar pasar tanto tiempo entre disco y disco, esa es nuestra intención. Pero que la gente piense que entre 'Gato' y este estuvimos dos años de gira, no hemos estado de brazos cruzados, vamos hemos tenido pocas vacaciones.

¿Los cinco conciertos de Zaragoza serán muy iguales?

No tenemos aún preparados los set list, pero desde luego serán las doce canciones del disco cada noche y luego unas 15 o 18 antiguas. Recuperaremos algunas que no veníamos tocando y nos piden en la web.

Estamos a 20 años de Días de Vino y Rosas y a unos pocos menos de Eva con Bandera Blanca y Lluvia Ácida. ¿Podíais imaginar alguno, no ya el éxito sino 20 años en la música en vez de dar clases o dedicarse a la escultura?

Eva: En aquella época era una sensación de juego y de utopía el hecho de dedicarte a hacer música, porque todo el mundo que te rodeaba lo consideraba una locura, un entretenimiento que ya se te pasará, y tú, sin embargo, estás ahí pensando esto es lo que más me gusta del mundo, necesito hacer esto…, y la verdad es que 20 años después es como si te hubiera tocado la lotería, sobre todo pensando en la cantidad de grupos que se han ido fuera, y muchos de ellos buenísimos. La de la música es una realidad terrible. Nosotros nos sentimos unos privilegiados, totalmente. Nos sentimos muy afortunados y por tanto muy agradecidos a la gente que nos ha traído hasta aquí.

¿Emborracha el éxito o es solo la vanidad exagerada de mentes cortas?

Es importante disfrutar del éxito y de que las cosas te vayan bien porque ya habrá tiempo de que te vayan mal y hay que vivir con eso. Pero no estamos haciendo nada especial, simplemente estamos haciendo canciones, no estamos descubriendo una vacuna o una medicina. Como decía Enrique Urquijo, me vuelvo vulgar al bajarme del escenario.

¿Vosotros, vulgares?

Pues claro, lo que somos. Somos gente de la calle.

Aunque será difícil transitar por ella...

No, qué va. Yo voy con toda tranquilidad por la calle, cojo el autobús y el metro y no pasa nada. Ningún problema. En Madrid, como dice Juan, es más fácil. Por la calle soy una chica que pasa bastante desapercibida, si fuera con un vestido de lentejuelas…

O el minishort…

Bueno, eso sí me lo pongo, pero hay muchas chicas con minishort. La verdad es que me gusta llevar una vida normal como cualquiera, y lo consigo. Pero de todas formas, no me importa en absoluto que alguien me pare por la calle y me hable y me cuente lo que quiera. No me molesta en absoluto que me den la chapa, si lo hacen con respeto y educación. Es fantástico, se agradece mucho. Me hace especial ilusión cuando se acerca un niño.

Eso me lleva a preguntarte por vuestros fans. ¿Qué se siente teniendo unos fans tan fieles y aplicados, casi exquisitos, gente que casi programa sus vidas alrededor de vuestros conciertos y actividades? Son un lujo, ¿no?

Bueno, yo es como he sido fan de grupos pues lo entiendo. Me hubiera encantado acercarme a Michael Stipe y mostrarle mis respetos. Hablar con mis ídolos, que me firmen un disco o hacerme una foto pues me encanta, pero soy un poco tímida para eso, me da corte acercarme a ellos…

Con las oportunidades que has tenido... Mira que no tener una foto con Dylan…

Ya, pero por no molestarlo. Creo que era mejor hablar con naturalidad con él que forzar la situación para hacerte una foto, pero bueno tengo una con Patti Smith (risas).

Siguiendo con los fans, ¿te importa que te traspase unas preguntas suyas?

En absoluto.

Una está intrigada por dos canciones que habéis cantado en los últimos conciertos pero que no se han incluido en el disco, en concreto, 'La Ciudad Maldita', para ella, “brillante, dura, pero sublime" y 'Juguetes Rotos', "aunque esta no me sonó –dice- tan redonda y perfecta". ¿Las grabaréis alguna vez?

Esas dos canciones están si acabar. Las estamos dando vueltas. Nos gustan mucho las dos, creemos que tienen un potencial tremendo pero les falta todavía algo y por eso se han quedado fuera, pero seguro que las retomaremos.

¿Por qué le habéis bajado el tono a 'Si las calles pudieran hablar? El tono original de Eva era muy especial, dice la misma seguidora.

Yo, la verdad, es que lo encontraba demasiado estridente. Creo que es una historia que tenía que estar contada de un modo más confesional y en un tono más bajo, era más creíble y más cercano a mi voz hablada.

Juan: Y aún así está bastante alta.

Otra de la misma seguidora: Después de presentar algunos temas en pequeños conciertos durante el 2010 y 2011, ¿qué papel ha jugado la opinión y comentarios de los fans que acudimos a veros a la hora de elegir, modificar, eliminar, etc, etc.? ¿Como valoráis ese contacto tan directo que tenemos con vosotros? (a través de twitter, amaral.es, crónicas, etc).

Eva: Cuando estamos haciendo las canciones nos encerramos en nuestro mundo y nos olvidamos de todo, pero bueno sí, todo lo que dice la gente, desde nuestros amigos a los seguidores de nuestra web entra en consideración ¿eh?, por supuesto, aunque luego hay gente que tiene opiniones completamente opuestas. Pero está bien, todo te hace reflexionar.

¿Cómo surgió la idea de fichar a Jaime García y Toni Toledo?, pregunta otra seguidora.

A Jaime porque teníamos una relación estupenda de hace tiempo y Juan tocó con ellos en 2005, y con Toni la relación viene a través de Jaime. Siempre que hemos ido a Mallorca, ha habido momentos maravillosos de amistad, de ir a comer paellas con Toni, con Adela, y todo el círculo de Sexy Sadie.

Ya dicen que sois un grupo 'mañorquino'...

Sí, en efecto, jajaja. También el hecho de esté Jaime es que se complementa muy bien con Juan en las guitarras.

Más de fans: Al comprobar que Mavilla no os acompañará en esta gira, y habiendo visto a Juan a los teclados en el Sonorama... ¿podemos pensar que seguirá en alguna medida presente este instrumento?

Juan está aprendiendo a tocar el teclado y lo va a tocar para detalles,  en momentos precisos en directo, pero su instrumento es la guitarra, por lo que por ahora no tienen tanta cabida los teclados como en discos anteriores.

Ojo al próximo disco, que en vez de guitarras pude ser de teclados, que este chico aprende rápido… (risas)

Sí, sí, (risas).

Pasemos, por último, a analizar brevemente el disco canción a canción:

1. Hacia lo salvaje. "La letra habla de lo desconocido, algo que es incierto pero quizá necesario porque hemos creado un mundo tan deshumanizado que hay que ir hacia otro.  El mundo de los animales, por ejemplo, es más honesto que el de la humanidad".

2. Antártida. "Hay dos referencias hacia Poltergeist: de ir hacia la luz y de ver la luz a través del espejo, dos referencias sobre alguien que camina hacia otro estado, hacia otro momento vital. Me inspiró un amigo budista cuando me contó una historia según la cual en el momento que alguien muere y su alma va a pasar a reencarnarse o a descubrir otra realidad diferente, las personas, los espíritus, se asustan y, en lugar de caminar hacia la luz, retroceden. Sin embargo, quien ha estado toda su vida preparándose para este momento de cambio de fase no se asusta y camina hacia la luz y descubre esa realidad que parece ser aterradora en un primer momento pero que es donde está la verdad. Musicalmente, en efecto, jugamos con una vieja canción de las maquetas, 'Surmenage', que tenía un montaje final de letanía que aquí no hemos retomado, pero que es posible que un día lo hagamos. Esto es como jugar al Lego, nos encanta hacer estas cosas, nos divertimos mucho.

3. Si las calles pudieran hablar. "Es una historia de una chica que lo tiene todo y que aparentemente no tiene problemas en su vida, pero que de repente, quizá por temas de sensibilidad, cae en picado y en soledad".

4. Esperando un resplandor. "El origen de esta canción era 'necesito que me dejes en paz'. No era una historia amorosa sino un ajuste de cuentas con destinatario concreto, que no es cuestión de desvelar. Luego, a medida que la fuimos trabajando, le dimos un valor más universal, pero sí es una canción de ajuste de cuentas".

5. Robin Hood. "Tuvimos la tentación de dejarla acústica, pero cuando entra la batería le aporta un carácter emocional que a lo mejor en acústico no se hubiera reflejado. Y, luego, añadimos un piano a última hora, que tocó el productor Juan de Dios Martín, que tiene un punto profundo, grave, que no le quita espacio a las guitarras pero sí que le aporta un punto emocional a la canción".

6. Riazor. "Es una historia que transcurre en una ciudad muy urbana y costera y habla del reencuentro de dos personas... Nació con la imagen del acantilado y de la marea negra. Musicalmente es la canción más difícil de transportar al directo porque hay seis guitarras de doce cuerdas doblando y creando un gran ambiente como de campanas, que obviamente entre Jaime y yo no podremos reproducir en directo, pero lo solucionamos sustituyendo las guitarras de doce cuerdas, que son muy finas, por Gibsons que ocupan mucho espacio”.

7. Montaña rusa. "Nos encanta porque Eva canta con distorsión en la voz, una distorsión cálida que aporta un aspecto punzante, intrigante. Habla de sentirte perdido, sin saber qué hacer ni donde ir pero disfrutando de esa situación. Una sensación de vivir el presente".

8. Olvido. "Hay bajo y batería pero está tan destrozada, tan comprimida, que apenas se percibe. Flipé cuando Eva me la enseñó por la manera de describir la sensación que ella tenía. Está dedicada a su madre. Lo de las voces solapadas es una manera de mantener un texto al completo sin perder ni una sola coma. Es como si una persona cantase frente al espejo mostrando dos caras de la misma moneda y, por eso, ese efecto de las voces solapadas, nos hacía gracia ese efecto que en directo se puede hacer aunque parezca que no".

9. Cuando suba la marea. "Es un medio tiempo que podría haber tomado más fuerza pero decidimos dejarla así. Viene a decir: 'He descubierto realmente quién soy'.

10. Como un martillo en la pared. "Habla de la vida que hemos heredado y tal como la conocemos, una vida por la que no hemos tenido que luchar pero que puede perderse, sin darnos cuenta, en cualquier momento. No nos damos cuenta de lo frágil que es, de forma que podemos volver atrás en cualquier momento".

11. Hoy es el principio del final. "Es la forma de cerrar una etapa y abrir otra nueva".

12. Van como locos. "Si la primera canción habla de alguien que huye hacia lo salvaje, en la última los salvajes vienen de lo salvaje y cambian todo en la ciudad. Son curiosamente salvajes constructores de una nueva realidad".

Pues muchísimas gracias por vuestra paciencia y por estas dos horas pegados al teléfono…

Muchas gracias a ti, ha sido un placer. Nos vemos en Zaragoza.

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