Despliega el menú
Blog

Blog - El buen jardinero

por David Navarro

ES TIEMPO DE...

Últimas flores en los matojos de milenrama

En octubre aún pueden verse ejemplares multicolores de esta planta, que se da muy bien entre las verduras del huerto. Eso sí, cuidado porque puede ser invasiva.

milenrama
Flores blancas de milenrama
Udo Schmidt

>> Multicolor. Las flores y los huertos se llevan bien: en todo terreno hay espacio para hortalizas y plantas decorativas y la milenrama (achillea millefolium L.) es una opción perfecta para la huerta aragonesa. En lugares protegidos y bien soleados, la floración llega hasta bien entrado el otoño, como muestra el ejemplar de la fotografía, tomada en una huerta de Las Fuentes, en Zaragoza. La milenrama, además de por sus flores, se ha cultivado durante generaciones por sus propiedades curativas. Se la conocía como 'hierba de las heridas' y con ella se hacían cataplasmas para curar a los guerreros.

Invasiva, pero muy bonita.

En Francia, se conoce a la milenrama como 'hierba de San José' y cuentan que Jesús la utilizó para curar una herida de su padre. La milenrama es una planta invasiva que conviene tener controlada si se planta en un huerto. La variedad rosada es menos prolija que la blanca y, por ello, la más indicada para los ribazos. Aguanta grandes sequías, aunque le gustan los suelos bien nitrogenados, por lo que suele aparecer en los céspedes mal cuidados. Sin embargo, son tan bonitas que pocas veces se decide el jardinero a arrancarlas de raíz.

Etiquetas
Comentarios