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Fiestas del Pilar
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Colección de vuelta al ruedo

El palacio de Sástago alberga la muestra 'La fiesta de los toros', que reúne los tesoros de Enrique Asín.

Uno berrendo, otro zaíno, otro castaño. Tres toros en facsímil reciben desde ayer a los visitantes del palacio de Sástago. Durante dos meses serán la primera imagen de la muestra 'La fiesta de los toros', un despliegue gestionado por la Diputación Provincial de Zaragoza y que se basa enteramente en la colección privada de Enrique Asín. Este aragonés apareja desde hace años sus dos pasiones, el toro y el coleccionismo. Con la muestra que ahora se abre a los ojos del público proporciona, además, una verdadera cátedra taurina que abarca ilustración, maqueta (especialmente, el Coso de la Misericordia recreado por Ramiro Hernández), cartelismo, fotografía, vestuario y hasta 'toreritos de plomo'.

 

Un derroche de información coordinado por Ricardo Centellas, que ayer se encargó de presentar la iniciativa y hacer un recorrido por las diferentes salas, para detallar el alcance histórico de la muestra. Además, Centellas recalcó el aporte que hace la colección Asín a la comprensión de este elemento característico del ocio español, especialmente desde finales del siglo XVIII hasta la actualidad.

 

El coleccionista no pudo asistir a la inauguración, al estar convaleciente de una rotura de cadera. No obstante, ha escrito varios textos en el catálogo (aparece un extenso artículo de Juan Domínguez Lasierra, columnista de HERALDO) y ejerce junto a Centellas el comisariado de la exposición. La primera sala está dedicada al toro bravo; la segunda, a la plaza (con especial atención a la zaragozana); la tercera, a la corrida; en la sala de Arcos hay división entre los espacios dedicados a los grandes diestros (desde Paquiro y Pepeíllo a Cúchares, Frascuelo, Lagartijo, Ballesteros, Belmonte, Manolete?) y la cartelería, con excepcionales trabajos del aragonés Marcelino Unceta, Carlos Ruano Llopis o el continuador de los grandes maestros en la actualidad, Joaquín Reus.

 

También hay espacio para la filmografía taurina en el Salón Azul, y un recordatorio de las cabeceras de los periódicos taurinos zaragozanos: Centellas recordó que llegó a haber 31. Además, se hace un homenaje a los aportes de la revista madrileña 'La Lidia', fundada en 1882, con las ilustraciones de Daniel Perea que detallan todas las suertes del toreo, incluida alguna en desuso como el toreo al alimón.

 

"La muestra -recalcaba Centellas- es interesante para todo el mundo, aficionados o no". Un texto de Alejandro Dumas impreso en una de las salas acerca de la pujanza del torero Paquiro y su estatus en la sociedad española de mitad del XIX (equiparable al de una estrella de cine) refrenda esa afirmación. La colección de Asín es un gigantesco albero con vocación de máquina del tiempo: más de 500 objetos que poblarán dos meses las salas del palacio de Sástago. Pablo Ferrer

 

 

 

 

 

 

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