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Zaragoza

sucesos en zaragoza

El padre biológico de la niña fallecida en el Picarral acude a Zaragoza para ejercer la acusación

La Policía llevaba desde el jueves haciendo gestiones para localizarlo, ya que estaba en paradero desconocido. Sin embargo, parece que este domingo lo localizó en Valladolid y pudo comunicarle la triste noticia.

La madre de la niña fallecida, el pasado sábado, tras el registro de su vivienda en el Picarral.
La madre de la niña fallecida, el pasado sábado, tras el registro de su vivienda en el Picarral.
Aragón TV

La Policía Nacional llevaba desde el pasado jueves haciendo gestiones para intentar localizar al padre biológico de la pequeña Laia, la niña de 2 años fallecida en una vivienda del barrio de Picarral de Zaragoza por un presunto episodio de malos tratos por el que la juez de guardia envió este domingo a prisión a su madre y a su actual pareja. Sin embargo, el hombre se encontraba en paradero desconocido y parece que no fue hasta ayer cuando pudieron comunicarle la trágica noticia. Según fuentes próximas al caso, el hombre se hallaba en Valladolid y, tras encajar el duro golpe, anunció a los agentes su intención de trasladarse de forma inmediata a la capital aragonesa para solicitar su personación en el caso. A él le corresponderá también hacerse cargo del cadáver de la menor cuando el instructor del caso autorice su entrega.

La madre de la fallecida, V. M. P., de 28 años, tenía cuatro hijos, pero su compañero sentimental, C. L. V., de 33, es padre únicamente del pequeño, de 9 meses. Tras lo ocurrido, el Servicio de Menores del Gobierno de Aragón se ha hecho cargo de los hermanos de Laia, a los que tendrá que buscarles una familia de acogida. El jueves por la noche, al confirmarse el fallecimiento de la niña, la Policía se puso en contacto con los abuelos del más pequeño de los niños, que son los únicos que residen en Zaragoza. Cabe recordar que la investigada estuvo viviendo hasta hace unos meses en Cataluña, donde ya le retiraron la custodia de sus hijos durante algún tiempo.

Según ha podido saber HERALDO, aunque parece que los servicios de protección a la infancia emitieron varios informes contrarios a la devolución de los niños, entre ellos, la ahora fallecida, un juez acabó acordando finalmente su entrega a la madre y la sentencia se declaró firme.

La juez envía a prisión a la madre y a su pareja

Ni la madre de la niña fallecida ni el hombre con el que ahora convive quisieron contestar ayer a las preguntas de la juez de guardia, ante la que comparecieron a media mañana tras pasar su segunda noche en los calabozos de la comisaría del Actur. Sin embargo, a la Fiscalía le bastaron el atestado del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional y el informe preliminar de la autopsia practicada a la pequeña Laia –no Leyre, como trascendió en un principio–, de solo dos años, para solicitar su envío a la cárcel de Zuera. Y aunque los forenses no han podido aclarar todavía con exactitud cómo se produjo el traumatismo que causó el fallecimiento de la menor, ante los evidentes signos de maltrato que presentaba el cadáver, la titular del Juzgado de Instrucción número 3 ordenó el ingreso en prisión de la mujer, V. M. P., de 28 años, y de su pareja, C. L. V., de 33, como presuntos autores de un delito de homicidio.

Los investigados no quisieron declarar tampoco en sede policial, por lo que a los únicos que han dado hasta ahora una explicación de lo ocurrido es a los vecinos a los que pidieron auxilio y a los primeros agentes en llegar al número 2 de la calle de Isabel Sánchez Arbós el pasado 21 de enero. Les contaron que Laia se había caído por la mañana y que sobre las 22.30 se quedó inconsciente, motivo por el que al parecer la metieron en la bañera con intención de reanimarla. Pero el Grupo de Homicidios sospechó desde el principio de esta versión de los hechos, máxime, al saber de los numerosos golpes y moratones, en distinto estado de evolución, que tenía la niña por todo el cuerpo: principalmente, en el torso.

«El forense ha tenido que darles algo. La propia juez ha comprobado que mi cliente estaba tan afectado que era incapaz de articular palabra»

Interrogantes por aclarar

Según las defensas, la pareja detenida se encontraba ayer en un estado emocional «muy delicado». «El forense ha tenido que darles algo. La propia juez ha comprobado que mi cliente estaba tan afectado que era incapaz de articular palabra», comentaba el letrado Armando Martínez, quien se ha hecho cargo del hombre. Como tampoco pudieron examinar el expediente completo, tanto él como su compañera, la abogada Teresa Fonz, que lleva a la madre de la fallecida, han preferido esperar a que pasen unos días y sus clientes se recuperen. Para entonces, se plantearán solicitar una comparecencia ante el titular del Juzgado de Instrucción número 12, que será quien dirija el caso.

Son todavía muchos los interrogantes por aclarar. Para empezar, cuándo y cómo se produjeron las lesiones que presentaba la menor, ya que algunas de ellas son antiguas. Si los encausados insisten en la versión accidental, el juez podría ordenar posiblemente una reconstrucción de los hechos, ya que ello podría servir a los forenses para comprobar si la mecánica de la supuesta caída es compatible con las lesiones localizadas.En particular, con el golpe que causó el fatal desenlace.

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