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Zaragoza

VALDEJALÓN

Otro camión daña la plaza declarada BIC de Chodes, que espera su nueva variante

El proyecto para desviar el tráfico y evitar el paso de vehículos pesados por esta singular construcción está pendiente de la aprobación de los presupuestos de Aragón de 2020.

Un tráiler atraviesa uno de los arcos de Chodes.
Un tráiler atraviesa uno de los arcos de Chodes.
Macipe

Los vehículos de gran tonelaje que circulan por la carretera autonómica A-2302 siguen atravesando los estrechos arcos de la plaza de Chodes, declarada bien de interés cultural (BIC), mientras el proyecto para construir la ansiada variante sigue a la espera. Un camión que transportaba ganado provocó nuevos daños en esta estructura hace unos días ante la inquietud y preocupación de los vecinos, que aseguran que han perdido ya la cuenta de los numerosos incidentes que se han ido sucediendo en el tiempo y que ponen en peligro esta singular construcción.

El Departamento de Vertebración del Territorio tiene el compromiso de intervenir en la travesía de Chodes, entre los puntos kilométricos 66,400 y 67,450, y, de hecho, los trámites han ido avanzado hasta que se han chocado con la falta de partida económica. El proceso de licitación está terminado y solo falta, aseguraron desde la consejería que preside José Luis Soro, adjudicar y firmar el contrato de obra, algo que no se ha podido hacer este año por la situación de prórroga presupuestaria. En todo caso, la intervención podría superar los 465.000 euros. La intención del Gobierno de Aragón es comenzar las obras en el momento en el que se aprueben las cuentas de 2020.

Pero mientras llega ese momento, las miradas se centran en el deteriorado estado en el que se encuentran los arcos de esta original plaza, construida en la segunda mitad del siglo XVII y que consta de 24 viviendas (incluida la casa consistorial). Precisamente, una de las vecinas que residen en uno de estos pisos, Mari Mar Ostáriz, explicó que la tarde del pasado jueves un camión que transportaba ganado porcino rozó los ladrillos del arco, agravando el deterioro que sufre esta construcción. "Este verano arreglé las grietas que tengo en casa y ya han aparecido nuevas", dijo, ya que en su casa soporta los ruidos y vibraciones del tráfico.

El Gobierno de Aragón decidió a finales de 2016 apostar por una variante como solución a este problema en la localidad. La alcaldesa, María Dolores Torrubia, recordó que esta infraestructura "está a la espera de los presupuestos". Desde hace tiempo unas señales prohíben el tránsito de los vehículos que superen los 3,8 metros de altura. Sin embargo, muchos desoyen esta advertencia para evitar tener que dar un rodeo. Los vecinos afirmaron que cada día hay más circulación.

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