Zaragoza

‘Dios en Zaragoza’: el nuevo mapa de la solidaridad en la ciudad

Rafael López Insausti y Diana López presentan un libro que reúne más de 200 centros en los que se practica solidaridad motivada por sentimientos religiosos en la capital aragonesa.

'Dios en Zaragoza': el nuevo mapa de la solidaridad en la ciudad.
Rafael López Insausti, coatur del libro 'Dios en Zaragoza'
Heraldo.es

Que Zaragoza cuenta con un sinfín de asociaciones y organizaciones no gubernamentales (ong) que realizan una labor imprescindible para los colectivos más vulnerables de nuestra sociedad no es una novedad. Sin embargo, desde ahora todos estos recursos se encuentran reunidos en el proyecto ‘Dios en Zaragoza’, un libro que incluye un mapa de la solidaridad en la ciudad y decenas de historias sobre los más de 200 centros –entre comedores públicos, centros de formación y rehabilitación, albergues o asociaciones- que aparecen entre sus páginas.

Aunque la mayoría son centros católicos, a las tradicionales parroquias que integran esta red se suman otras formas de entender el cristianismo como el protestantismo o la fe ortodoxa, así como otras religiones como el islam. En cualquier caso, gracias a su actividad transforman y llenan de vida espacios vacíos que se convierten en improvisados lugares de encuentro para quienes más lo necesitan.

Todos ellos comparten, además de la importante labor que realizan sin ánimo de lucro, el hecho de que esta solidaridad se encuentra motivada por cuestiones espirituales o religiosas. “Nos interesaba la motivación espiritual del ciudadano que ejerce de voluntario. Simplemente hemos querido radiografiar una realidad que trasciende al hecho religioso para convertirse en comunitario o social”, explica Rafael López Insausti, autor junto a Diana López de este libro publicado por Mira Editores.

Sin embargo, aunque la motivación de todos estos centros tiene que ver con la espiritualidad, en ningún caso se ha preguntado a ninguno de los voluntarios o usuarios por el origen de sus creencias. “No era necesario. Todos ellos comparten una realidad y es que la generosidad de sus integrantes hace posible que estos centros funcionen”, advierte el autor. Además, es la primera vez que se mapea esta red urbana de acción social en Zaragoza.

Pero, ¿cuál fue el detonante de este proyecto? Como explican sus artífices, querían ahondar en las verdaderas consecuencias que la crisis económica que se inició en el año 2008 había dejado en la ciudad a día de hoy. “Queríamos plasmar gráficamente esta red solidaria y recoger de alguna forma este tejido urbano y social que desde nuestros inicios siempre ha estado ahí. Creo que la red de solidaridad de Zaragoza basada en la espiritualidad en amplísima, históricamente fundamental y actualmente imprescindible, para entender la impronta de la ciudad”, resume el escritor.

Por supuesto, en su investigación también han apreciado las enormes diferencias que existen entre estos centros, que se basan, en muchos casos, en materia de recursos e instalaciones. “Lo que sí que hemos detectado es que las nuevas religiones, que están entrando cada vez con más fuerza en la ciudad, atraviesan situaciones de mayor precariedad”, añade.

Durante los cuatro años que ha durado la investigación y el trabajo de campo, los autores han visitado los 220 centros que aparecen recopilados en el libro realizando entrevistas a voluntarios y usuarios.

Un cambio del concepto de pobreza

Sin duda, si hay algo que ha llamado la atención de los autores de este ‘Mapa de la solidaridad’ de Zaragoza ha sido la discreción con la que estos voluntarios llevan a cabo su actividad. “No dedican ningún tipo de presupuesto a dar a conocer su labor y mucho menos sus resultados”, explica López Insausti.

También el cambio que se ha producido en los últimos años con el concepto de pobreza. “Hoy en día los pobres de solemnidad son minoría, y la mayoría de usuarios son personas o familias que han llegado a la vulnerabilidad social desde una situación de normalidad”, advierte el autor, que asegura que también es habitual toparse con personas que malviven con un empleo precario y no llegan a fin de mes.

Etiquetas
Comentarios