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La 'quedada perruna' de Las Fuentes aspira a batir récord de asistencia

La séptima edición de este evento, que se enmarca dentro de las fiestas del barrio, contará con la presencia de protectoras zaragozanas y también de Huesca.

quedada perruna
Imagen de archivo de una quedada perruna anterior
AVV Las Fuentes de Tramacastilla

Decenas de perros y sus propietarios se darán cita este sábado, a partir de las 18.00, en el parque de Torre Ramona. La VII Quedada Perruna de Las Fuentes vuelve un año más para tratar de concienciar contra el abandono, promover las adopciones y recaudar fondos para protectoras de la capital, la provincia y otras zonas de Aragón.

El evento, organizado por la Asociación de Vecinos Las Fuentes de Tramacastilla y la protectora de animales Espolones Zaragoza, espera batir este año récord de asistencia, ya que han conseguido que participen más entidades de las que son habituales. “Es el primer año que vienen protectoras de varios puntos de la provincia: de Alagón, María de Huerva, Cuarte, Cadrete y también de Huesca”, señala José Luis Ibáñez, presidente del colectivo vecinal.

Durante la tarde, el emblemático parque de Torre Ramona acogerá numerosas actividades para que, tanto las mascotas como sus dueños disfruten de un agradable rato al aire libre. Hay programado un concurso de belleza canino, con premio para todos los participantes; aperitivos y tapas a cargo de los colaboradores y varias tiendas solidarias, que acudirán para ofrecer sus productos a los asistentes. Sin embargo, la parte más importante y emotiva es siempre la de las adopciones, que son el fin último de esta quedada perruna. Las protectoras dan a conocer a los perros disponibles para la adopción y explican las historias que hay detrás de los peludos para animar a los ciudadanos a que rescaten animales, en lugar de comprarlos. “Siempre conseguimos que haya varias adopciones, y también hay mucha gente que termina haciéndose voluntaria”, comentan desde la asociación.

No obstante, para todos aquellos que no puedan hacerse cargo de un animal pero deseen colaborar con la causa, pueden realizar aportaciones económicas o donar mantas, comederos, correas, juguetes y cualquier otro objeto que pueda facilitar la labor de las protectoras. “No tienen subvenciones y tienen que subsistir gracias a las aportaciones privadas. Si hay gente a la que le sobran cosas de sus perros o que ya no utiliza, este es un buen momento para donar lo que sea”, apunta Ibáñez.

“Los abandonos se producen durante todo el año”

Marta, de Espolones Zaragoza, sabe muy bien lo que es tener que mantener la actividad de una protectora sin ayudas institucionales. La mayoría de los perros con los que trabajan son animales enfermos, mayores, o con algún tipo de problema de conducta. “Casi todos los que rescatamos salen de perreras o de los avisos ciudadanos que alertan de perros perdidos o sin chip. Una vez que se han recuperado, tras pasar por el veterinario, una casa de acogida y, en muchos casos un educador canino, se les pone en adopción”, explica.

Y es que, pese a que la llegada del verano dispara las estadísticas de abandono, desde la protectora aseguran que es algo que se produce durante todo el año. “Cuando no es la temporada de deshechos de caza, es el verano. Es una labor constante”, señalan. Además, durante el estío, los procesos de adopción se paralizan y no se reactivan hasta la llegada del otoño. “En vacaciones nadie quiere complicarse la vida”, lamentan.

Alrededor de 300 personas se reúnen cada año en esta quedada que surgió hace siete años de manera espontánea en el seno de la asociación de vecinos. “Fue a la aventura, el primer año no sabíamos la repercusión que iba a tener, por eso la celebramos en la plaza de Nuestra Señora del Portal”, comenta Ibáñez. Un espacio que se quedó pequeño y que demostró el “rotundo éxito” que iba a tener la convocatoria. “La plaza se llenó y hubo gente que se tuvo que ir porque no cabía”, aseguran.

Tras esta intentona, los años siguientes decidieron celebrarla en el lugar en el que todavía sigue convocándose: el parque de Torre Ramona. Una zona verde con césped y espacio suficiente para que tanto las mascotas como sus propietarios estén cómodos. En este mismo parque, el colectivo vecinal está luchando para que se instale una zona de esparcimiento canino en el que poder soltar a los animales las 24 horas del día. Su intención es que sea similar a la que hay en Cuarte de Huerva y que cuenta con varios espacios diferenciados en función de las características del perro. “Así se evitarían muchos de los problemas que estamos teniendo últimamente, como perros que se escapan o ataques entre ellos”, comenta Ibáñez.

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