Zaragoza

entrevista

Luis Muñiz: “Los astronautas siempre brindaban al sobrevolar Zaragoza”

El exdelegado de Asuntos Internacionales de la NASA impartió este viernes una conferencia en el Centro de Historias dentro de la exposición ‘La Zaragoza americana’.

Luis Muñiz es estadounidense de origen puertorriqueño.
Luis Muñiz es estadounidense de origen puertorriqueño.
José Miguel Marco

¿En Cabo Cañaveral (Florida) era habitual escuchar el nombre de Zaragoza?

Claro. Y también el de Morón de la Frontera. En el aeropuerto de Zaragoza, junto a la Base Americana, estaba la pista preferente de aterrizaje para casos de emergencia. Desde la NASA, gracias a los acuerdos previos con el Ministerio de Defensa, preparábamos la pista cuando había lanzamientos de transbordadores espaciales por si hubiera algún problema a la hora de entrar en órbita.

El despliegue tenía que ser tremendo...

Todo el protocolo se diseñó tras el accidente del Challenger en 1986. Unas semanas antes llegaban a Zaragoza los equipos de coordinación que, por ejemplo, establecían los sistemas de comunicación y colocaban luces especiales para las naves. También había que definir los acuerdos con los hospitales, con el Ejército del Aire para despejar el espacio aéreo durante el lanzamiento, desplegar unas enormes mallas hidráulicas al final de la pista...

Por suerte durante tres décadas de misiones nunca pasó nada...

No. Bueno, casi hubo que utilizarla en el año 1994 por algún que otro imprevisto, pero nunca ha bajado una nave a ninguna ciudad que no sea la de su lanzamiento. Zaragoza tenía la ventaja de que la pista era muy larga y, en caso de emergencia, como las aeronaves aún no habían soltado su carga en el espacio y tenían mucho peso, se necesitaba una pista de unos 4 kilómetros como la de la Base.

¿Qué recuerdos guardan los astronautas de Zaragoza?

Aunque no llevaban alcohol, siempre que la sobrevolaban brindaban simbólicamente desde el espacio. Eso significaba que la misión iba bien y así querían reconocer también la colaboración de los Bomberos, el Ejército español y todas las instituciones implicadas.

¿Y la plantilla de la NASA qué hacía en Aragón mientras tanto?

Había tanto trabajo que apenas se podía sacar tiempo para visitar el Pilar, las bodegas de Cariñena o los rincones del Pirineo. A veces deseábamos que hubiera retrasos en la misión –confiesa entre risas que rezaban a la ‘Virgin of Delay’, la ‘Virgen del Retraso’– para quedarnos más tiempo.

¿Qué echaba de menos entonces cuando estaba en Zaragoza?

Había dos cosas que eran difíciles de conseguir y que traía a mis amigos: galletas Oreo y mantequilla de cacahuete.

Ahora ya es más fácil...

La ciudad ha evolucionado mucho. Llevaba sin venir desde 2007 y se nota un gran progreso, aunque lo más importante es que la gente sigue siendo muy linda.

En tiempos se habló de crear un museo de la NASA en Zaragoza. ¿Se dejó pasar esa oportunidad?

Había muchísimo material –maquetas, paracaídas y trajes llegados de Texas y Miami– y se ofreció a la ciudad, pero entonces pareció no interesar demasiado. Se dijo que no había un edificio apropiado y, aunque se habían previsto incluso charlas en los colegios y actividades paralelas, la iniciativa no prosperó.

¿Qué le parece que Pedro Duque haya llegado a ser ministro?

Tuve la oportunidad de conocerlo cuando viajó con John Glenn. Creo que siempre es positivo que los gobiernos traten de impulsar los avances científicos y tecnológicos.

Este verano se cumplen los 50 años de la llegada del hombre a la Luna. ¿Por qué no se ha vuelto?

Las misiones son económicamente muy costosas. Hay mucho interés en hacer una base en la Luna como primer paso para ir a Marte y explorar otros planetas, pero habría que hacerlo mediante un acuerdo internacional.

Al margen de Estados Unidos, ¿qué otras potencias hay hoy implicadas en la carrera espacial?

La India o Brasil hacen misiones pero comerciales, su interés es poner satélites de comunicación o meteorología. También hay empresas privadas que ya están fomentando viajes turísticos de unos minutos al espacio o, incluso, pasar la noche en órbita.

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