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Pozuel de Ariza: el espíritu de la raya que ya no marcan las vías del tren

Tierra de frontera por antonomasia en Aragón, el municipio analiza ahora la huella de ese hecho geográfico en
su historia y el reflejo de tal circunstancia en la realidad actual.

En Pozuel de Ariza apenas viven 5 personas el año entero; censados son 21. Con este guarismo aplastante como espada de Damocles resulta aún más sorprendente la cantidad de actividades que se hacen durante los doce meses del año, y que a pesar del lógico incremento durante las vacaciones mantiene vivo doce meses el pulso emocional de Pozuel de Ariza, localidad que ostenta por unos kilómetros –en pugna con Monreal de Ariza y Torrehermosa– la divisa geográfica de ser la más oriental de Aragón,

"Somos unos cuantos –explica Adolfo Barrena– los que vamos y venimos con frecuencia; yo me acabo de jubilar y estoy más, mi compañera Nines trabaja en el Clínico y se las arregla para venir todo lo posible". A quienes conozcan a los principales actores de la política aragonesa en los últimos años, este nombre les suena: profesor retirado, fue durante 12 años portavoz del grupo de Izquierda Unida en las Cortes de Aragón. En Pozuel es simplemente Adolfo. "Es el pueblo de Nines", aclara, en referencia a su esposa. Nines, anestesista de profesión, es hermana de Encarna, la alcaldesa del pueblo. Adolfo, natural de Vallecas y gran aficionado a la fotografía, lleva viniendo por Pozuel desde 1979, año en que sus padres compraron una casa en el pueblo. "Creo que ya puedo decir que soy pozolero; aquí nos conocimos Nines y yo en unas fiestas de agosto y aquí nos casamos".

Pozuel era pueblo con tren. La línea de tren Valladolid-Ariza pasaba por el término, pero lleva unos 35 años en desuso; han volado la mayoría de los raíles y las traviesas a la altura del pueblo. El último que pasó fue un Ter. "Vimos el último, estábamos aquí; se compartía la estación con Monteagudo, que ya es Soria y está a apenas dos kilómetros".

Pozuel tiene parroquia con torre fortificada, rasgo inequívoco de tierra fronteriza; a esta zona se le llama zona de la raya. De hecho, viniendo desde la autovía hay que transitar unos kilómetros por tierras sorianas por la comarcal antes del desvío a la entrada de Pozuel, punto en el que se entra de nuevo en Aragón. En ese tramo puede apreciarse el Castillo de la Raya, soriano, y 100 metros ladera abajo está la ermita de Nuestra Señora de la Torre, aragonesa.

"Este próximo día 27 de abril –explican Nines y Adolfo– albergamos el I Congreso de la Raya, que organizamos entre las asociaciones vecinales de la Carrabilla de Ateca, la Cultural de Ariza y la de la Torre de Pozuel de Ariza; la ermita se construyó al acabar la guerra de los Pedros, en el siglo XIV, y se erigió como símbolo de la paz. Se ha modificado varias veces, linde incluida, pero originariamente se compartía entre los territorios de Aragón y Castilla; el que era bautizado allí y quería seguir la vida eclesiástica podía elegir entre los seminarios de Sigüenza y Tarazona. Ahora es solo aragonesa y está desacralizada, a diferencia de la parroquia, inscrita por el obispado de Tarazona hace cuatro años. Las obras de restauración de la ermita se están financiando desde Aragón, y no habría lugar a subvenciones si el ayuntamiento no ostentara la titularidad del bien. Se está consolidando el suelo y terminando las paredes; ahora hay que cuidar lo más preciado".

Adolfo se refiere al artesonado mudéjar en la ermita. Es –casi– único en Aragón; solamente la capilla del castillo de Mesones de Isuela y la capilla de San Miguel en la Seo tienen uno similar. "Hay que catalogarlo, hacer un estudio completo; esperamos que prospere la iniciativa", explican ambos.

En el congreso del día 27 habrá cuatro ponencias, con la historia y la realidad actual como campos de análisis. El Cid tendrá su presencia por la vía poética; también se hablará de la historia de la tierra de frontera, de arqueología y habrá un vistazo a la huella celtíbera. "De momento nos ceñimos a municipios aragoneses, y en un futuro estaría bien contar con alguno más, aparte de los nuestros vecinos castellanos, empezando por el más cercano, Monteagudo de las Vicarías; hemos hecho contactos, pero la contingencia de las elecciones complicaba el asunto para los de fuera", aclara Adolfo.

Entre el resto de actividades destaca la I Marcha Pozolera, insertada en los días festivos de esta Semana Santa; cinco kilómetros con comida popular al final. Suele haber exposiciones plásticas –fotografía sobre todo– y el sábado se pudo disfrutar de la proyección del cortometraje ‘Serás hombre’, que pone el acento en la lucha contra la violencia machista, amén de un pasacalles medieval con Os Fillos del Sobrarbe. Por otro lado, hace siete años que varios pueblos de Zaragoza, Soria y Guadalajara organizan en junio el Desafío del Alto Jalón. "El año pasado –apunta Adolfo, participante– fueron 610 kilómetros entre jueves y sábado; nos dividimos el reto por etapas, se pasa del centenar de participantes, y la idea es que haya alguien corriendo de manera incesante, día y noche. Se acaba el sábado en el Monasterio de Santa María de Huerta. En 2018 nos tocó la etapa nocturna Ariza-Pozuel-Monteagudo, 13 kilómetros". El soriano y doble campeón del mundo de maratón Abel Antón se ha apuntado varios años.

El agua potable que llegó ayer y la carga impositiva de anteayer: una extraña ecuación

En Pozuel andan con la mosca detrás de la oreja por un impuesto. Adolfo lo explica. "El problema de la falta de agua potable lo tuvimos hasta el 30 de octubre de 2016; concluyó gracias a una planta de ósmosis financiada por la DPZ. Se renovó la conducción y se colocaron contadores". El agua de antes no servía ni para lavarse los dientes. Por ello, el debate sobre el Impuesto de Contaminación de las Aguas (ICA) adquiere un tinte grotesco en Pozuel. Hasta el 30 de octubre de 2016, y según la certificación del Instituto Aragonés de Agua, el agua corriente de Pozuel de Ariza no era potable. «Íbamos con garrafas a otros pueblos –aclara Adolfo– hasta el día en que pudimos brindar con agua de nuestro grifo. Asumimos pagar el ICA desde 2016 por aquello de cuadrar ejercicio presupuestario, aunque no tuviéramos agua potable 10 meses de ese año, pero es que quieren cobrar retroactivamente el ICA desde 2014, y eso no puede ser. A ver en qué para esto".

En datos

Comarca: Comunidad de Calatayud

Población: 21

A Zaragoza: 135 km

Los imprescindibles

Parroquia de la Asunción

Construcción del románico tardío (transición al gótico) cuya construcción original data del siglo XIII. Se modificó sustancialmente en el XVI, y está fortificada. Conserva la pila bautismal de la ermita de Nuestra Señora de la Torre.

Las fiestas tradicionales

La principal es San Pascual, el patrón, a mediados de mayo; aunque se ha pasado a verano para atraer más gente. La de la Virgen de la Torre (ante la ermita; romería y comida el 25 de abril) paró mucho tiempo, y se está recuperando.

El ‘Bukardo’

Desde hace casi 20 años, esta fiesta de nombre inspirado en el animal con el que conecta fonéticamente (y que se escribe con ‘c’) se celebra el primer fin de semana de semana noviembre. En Nochevieja se hace fiesta en la plaza.

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