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"Me agredieron a machetazos porque les dije que les iba a denunciar por haberme robado"

Juzgan por tentativa de asesinato a dos jóvenes que atacaron con un espray y un machete a un hombre en Conde Aranda.

Con cazadora roja, Jamal Mounaji, sentado junto a Djamel Mehida y Wafa Rabbani, en el juicio.
Con cazadora roja, Jamal Mounaji, sentado junto a Djamel Mehida y Wafa Rabbani, en el juicio.
Oliver Duch

Jamal Mounaji, de 30 años, Djamel Mehida, de 27, y Wafa Rabbani, de 35, están siendo juzgados en la Audiencia Provincial de Zaragoza como autores del intento de asesinato de Said E., de 42 años, cometido el 14 de octubre de 2017 en la calle de Conde Aranda. El hombre recibió tal cantidad de machetazos que estuvo a punto de perder la vida y casi le amputan un brazo. En la actualidad padece graves secuelas que le impiden no solo trabajar como camionero sino dedicarse a cualquier otra actividad laboral y tiene declarada una incapacidad permanente.

Durante la vista oral se puso de manifiesto que los dos acusados varones, considerados autores materiales de la agresión, atacaron a Said E. una hora después de que este les advirtiera que pensaba denunciarlos por haberle sustraído la cartera en una discoteca de Miralbueno cuando mediaba en una pelea. Este incidente previo se produjo en torno a las 7.00 en un establecimiento donde antes estaba Desguaces La Base.

"Salí de la discoteca, se estaban peleando y me metí a separar. Me quedé rodeado y una tercera persona que hoy no está aquí (en referencia a Mohamed Abbeli, en paradero desconocido) me quitó la cartera. Les pedí por favor que me la devolvieran porque llevaba el carné que necesitaba para trabajar y la documentación. Al final, tras coger el dinero, la tiraron al suelo. Les dije que eso no quedaría así y que les iba a denunciar", declaró este miércoles Said E. ante el tribunal y detrás de un biombo. Preguntado por su abogada, Lourdes Barón, aseguró que la respuesta de Jamal fue: "Quédate con mi cara hijo de puta, que ya lo pagarás".

"Ya estamos aquí, y ahora qué"

Tras el altercado, los dos acusados se marcharon y la víctima, tras esperar un rato para evitar coincidir con ellos, se dirigió a coger el autobús 33 en compañía de Wafa Rabbani y una amiga de esta. Durante el trayecto, Wafa llamó por teléfono a Djamel, entonces su pareja, para avisarle de que Said E. iba en el autobús.

A raíz de esta llamada, los dos jóvenes se subieron en la parada del número 183 de la avenida de Madrid y se dirigieron al lugar cerca de la puerta donde estaba Said E. "Comenzaron a hablar con él. Uno se le acercaba mucho y le decía algo", explicó al tribunal el conductor del autobús. En realidad, según la víctima, lo que estaban haciendo era conminarle para que se bajara con frases como: "Ya estamos aquí, y ahora qué".

El hombre se bajó en Conde Aranda número 41 y, según su versión, corroborada por testigos, Jamal Mounaji le roció la cara con un espray autodefensa y acto seguido sacó un machete de 36 centímetros de hoja y 14 de empuñadura y comenzó a golpearle, al tiempo que Djamel Mehida lo sujetaba y también le agredía.

Said E. sufrió numerosos cortes en la cabeza, cara, brazos y piernas y le seccionaron nervios, tendones y la arteria cubital. Las lesiones del brazo izquierdo afectaron a la práctica totalidad de los tejidos, tanto huesos, como músculos, nervios y arterias.

Jamal Mounaji, defendido por el letrado Javier Notivoli, admitió que causó cortes a la víctima pero negó que el machete fuera suyo y dijo que se lo quitó a la víctima. Mientas, Djamel Mehida declaró a preguntas de su abogado, Juan Carlos Macarrón, que él no participó y que lo que hizo fue intentar separarlos. Por su parte, Wafa Rabbani se negó a declarar. En la vista declararon los policías locales que arrestaron a Djamel, cuando huía corriendo del lugar de los hechos e impidieron que Jamal siguiera golpeando a Said E.

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