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Zaragoza

aragón, pueblo a pueblo

Olvés: todo de lo mejor, si se dice en inglés

El municipio vive sus fiestas con devoción, busca ayudas para recuperar su parroquia y ha hecho reciente introspección de sus memorias con sendas publicaciones sobre su bagaje cultural.

Dice Iluminada Ustero, alcaldesa de Olvés, que su pueblo es "como un brillante; muy pequeño, pero de muchísimo valor". Y lo dice con la boca llena, orgullosa, como hija del pueblo cuyas raíces en la zona comprenden varias generaciones. Lleva dos legislaturas en una concejalía y la última como alcaldesa. "Mis abuelos paternos y maternos eran del pueblo, éstos últimos pusieron panadería y de sus tres hijos, fue mi madre la que se quedó con el negocio. Mis padres fueron los panaderos de toda la vida aquí, y me regalaron una transmisión de memoria olfativa que me acompaña hasta hoy; el olor a pan en mi casa. No es por nada, pero el de mis padres era un pan delicioso, hecho en horno de leña. También hacían galletas buenísimas; de hecho, conservamos la maquinita de hacerlas, y bordaban una torta que se llamaba trapo: masa de pan, aceite, miel azúcar y doblada al final. Ya se jubilaron, y ala panadería no siguió; yo me fui fuera a estudiar marketing y publicidad en Zaragoza, aunque seguí viniendo los fines de semana. Confirme ha ido pasando el tiempo, cada vez me gusta más Olvés. A mi hija, que tiene 20 años y estudia enfermería en Zaragoza, lo mismo; le encanta esto. Muchos chavalillos que vienen en verano lloran al acabar las fiestas de agosto porque no quieren irse del pueblo".

Ernesto Gallego, el anterior alcalde, fue el que convenció a Iluminada de entrar en el ayuntamiento; al principio, la actual alcaldesa se ocupó sobre todo de cultura y deportes, pero pronto pasó a hacer un poco de todo. Hace cuatro años, llegó el momento de dar el salto. "Me lo pidieron; busqué a compañeros de lista y la apuesta salió adelante. Hay un concejal de otro partido con el que también nos llevamos muy bien, todos pensamos en el pueblo".

Movimiento cultural

Con el del año pasado ya se han celebrado cinco veranos culturales en Olvés. Cada fin de semana se organizaban actividades en julio y agosto, desde excursiones por el monte a una noche de fiesta en la piscina. "El año pasado –explica Iluminada– presentamos dos libros, uno de Jesús Criado y Olga Cantos sobre el retablo que estaba en la iglesia de Santa María la Mayor, y otro llamado ‘Olvés, historia, patrimonio y tradición’, de José Luis Cortés y Fabián Mañas. Estamos muy orgullosos de ambos proyectos".

Además de las hogueras de San Fabián y San Sebastián, Olvés tiene tres hitos festivos en el año. Las fiestas de San Blas, las de los quintos, son el primer fin de semana de febrero. "El domingo –apunta la alcaldesa– suele venir una rondalla; las quintas llevan antiguas horcas de levantar la paja y los vecinos se las llenan de roscones; se canta en cada casa y sacan café, chocolate, moscatel y pastas. El primer domingo de mayo se celebra La Virgen de Semón: es una ermita que está en Acered y nos turnamos los domingos del mes varios pueblos de la zona. El sábado se empieza ya la fiesta con una cena de hermandad. En verano toca todo junto San Roque, la Virgen y la Cruz, después de las celebraciones de Calatayud. El miércoles de fiestas es noche de disfraces y se elige al peñista del año; el último ha sido mi padre, Fermín".

Aurelia Alaya, de 84 años, vive junto a la parroquia, que actualmente no está disponible para el culto; las misas se hacen en la ermita de la Virgen del Milagro. "Aquí tenemos tres plazas: la de España, la del Pilar y la plaza Mayor; no está mal para un pueblo tan pequeño, ¿verdad?". Lo mismo opina Alexandra Rafa, que vino de Sibiu (Rumanía) y lleva ya 12 años en el pueblo. "Mi padre vino primero, luego nos trajo y aquí tenemos nuestra vida; mi padre, mi marido y mi cuñado se dedican al campo. Mi hijo Víctor Lingurar Rafa nació hace cuatro meses en Calatayud, está empadronado en Olvés y es el habitante más joven del municipio. Mi hermana y mi sobrino están en Calatayud, y allí se escolarizará Víctor. Hubo mucha alegría en el pueblo cuando vieron llegar a mi hijo".

Iluminada tiene una reivindicación antes de despedirse. "La carretera desde Maluenda son siete kilómetros: cinco están en condiciones, pero hay dos fatales. Parece que en el presupuesto de 2019 está previsto este arreglo; ojalá se haga realidad, porque es un peligro para todos".

Alberto Pérez y la idea de proteger la cereza con los colores de la bandera de España

Luis Bueno representa el pasado de la agricultura en Olvés. Cumple 95 años en mayo, dice que ya trabajó suficiente y está encantado de hacerse una foto con el pequeño Víctor, a quien saca casi un siglo de vida. Víctor. Su vida ha estado siempre ligada a la tarea agrícola. "He cultivado de todo un poco, pero sobre todo uva, trigo, cebada y alguna almendra en los últimos años. Me quedé viudo pronto, y la vida no fue fácil, pero mi hijo está aquí conmigo, y tengo dos nietos".

Alberto Pérez Millán también es agricultor; lleva 14 años plantando cereza en el término de Olvés. Es el fundador y dueño de Mountain Cherry, una empresa que mueve más del millón de kilos de cereza cada año; sus mallas antigranizo con los colores de la bandera de España le han hecho popular en la zona. Trabaja en el valle de Zaragocilla que conecta Castejón de Alarba, Olvés y Munébrega. En estos días ha pasado momentos complicados con las heladas: pelea contra ellas con molinetes de aire caliente, quema de alpacas de paja… todo ayuda para mantener la temperatura. Sus otras marcas son Cerezas de Bandera (las que están bajo esas mallas antigranizo) y Roca Roja. "Exportamos a casi todo el mundo, desde Sudáfrica a Canadá o el este de Europa. Lo de la bandera se me ocurrió porque a veces la gente del campo tenemos que decir que estamos aquí, que hacemos cosas por este país desde pueblos ta olvidados. Es algo que llama la atención: de hecho, a 10.000 metros de altitud se ve perfectamente desde el avión. Hasta ahora he recibido palabras de apoyo y aplauso: es algo curioso y a mi entender, bonito".

En datos

Comarca: Comunidad de Calatayud

Población: 106

Distancia a Zaragoza: 97 km

Los imprescindibles

Santa María la Mayor

Se han hecho inversiones en asegurar el edificio (foto), con micropilotajes y tirantes en las bóvedas; se hizo una plaza que sirve de mirador. Además está la Ermita de la Virgen del Milagro, en la plaza, con cabecera de tres capillas mudéjares.

Peinador de la Reina

Es un mueble que regaló la corona a Antonio Bautista y él lo donó a Olvés. Es un joyero, con la peculiaridad de que se utiliza para la exposición del monumento en Semana Santa, aunque normalmente está en el museo de Santa María.

Peñas y asociaciones

Diecisés peñas en las fiestas, gente de todas las edades. La Asociación de Hermanos y Hermanas de San Roque, y la Asociación de Mujeres Virgen del Milagro son las que dinamizan el pueblo en muchas ocasiones a lo argo de año.

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