Zaragoza

La 'plaza de La Memoria' que ha caído en el olvido

El estado del solar situado entre las calles Emilio Castelar y Antonio Maura, en San José, preocupa a algunos vecinos de la zona por las baldosas sueltas y las tablas de la pasarela de madera.

La 'plaza de La Memoria' que ha caído en el olvido
La 'plaza de La Memoria' que ha caído en el olvido
L. R.

Fue adecentada hace unos años por el programa de revitalización urbana ‘Esto no es un solar’ pero el paso del tiempo y la falta de mantenimiento están haciendo mella en esta parcela de San José, ubicada entre las calles Emilio Castelar y Antonio Maura.

La bautizada como ‘plaza de La Memoria’ presenta en la actualidad un aspecto algo descuidado. Su pasarela lateral, formada por tablones de madera, ha comenzado a levantarse y algunas tablas han desaparecido sin ser sustituidas, por lo que hay que tener cuidado al caminar por encima para no introducir el pie en los huecos que han dejado. A algunos elementos del mobiliario –mesas y sillas de madera- también les faltan algunas tablas.

El solar linda con una medianera de un gran edificio y con otro de menor escala que fue demolido pero del que todavía quedan restos de sus muros. La intervención de ‘Esto no es un solar’ decidió poner en valor el pavimento de la casa demolida y conservar sus baldosas de mosaico, aunque poco queda de ellas ahora. Aproximadamente la mitad de la plataforma ha desaparecido y muchos restos de los adoquines se amontonan partidos junto a los muros, cuyas paredes también están considerablemente deterioradas.

La inquietud de quienes han denunciado el estado de este solar a través de las redes es que, dada su cercanía con el colegio Agustín Gericó, muchos niños acuden a jugar a su zona infantil.

Desde la Asociación Vecinal del barrio de San José aseguran no haber recibido quejas sobre el estado de la plaza, aunque reconocen que necesita una actuación. “Tenemos un apartado de quejas y sugerencias en la web y no tenemos constancia de ninguna queja sobre este espacio”, apunta Carmen Valencia, presidenta de la entidad. No obstante, Valencia es consciente de que la plaza “está bastante mal y tienen que arreglarla, como muchas otras calles y parques de aquí”. La representante vecinal se refiere a lugares como la plaza Reina Sofía, el parque de La Memoria o el de La Granja, espacios verdes que en los últimos años han centrado las reivindicaciones del barrio por el deterioro que sufren.

Una de las vías con más siniestros de la ciudad

A muy pocos metros de la plaza de La memoria está la avenida de San José, una de las vías que más siniestralidad registra de toda la ciudad, según los últimos datos publicados por el Ayuntamiento de Zaragoza.

De acuerdo con las cifras del consistorio, un total de 39 personas han sido atropelladas en lo que llevamos de década en la avenida de San José, 12 de ellas en 2017. Además, el 15% de los accidentes de tráfico que se producen esta calle son atropellos a peatones. En los últimos cuatro años dos personas han fallecido en esta vía: un viandante murió atropellado por un autobús junto a la plaza Reina Sofía en 2014 y en 2016 un ciclista de 21 años falleció arrollado por un vehículo junto a la travesía de Puente Virrey.

Carmen Valencia asegura que desde la asociación están “muy preocupados” con estos datos. “Sabíamos que había muchos accidentes en esta calle, pero no que era la primera en siniestralidad”, apunta.

Los motivos de tanto accidente son, para Valencia, “la gran cantidad de tráfico rodado que soporta el tramo que va desde Miguel Servet a Cesáreo Alierta”, junto al exceso de velocidad y las imprudencias cometidas por algunos peatones.

Valencia recuerda que está pendiente la remodelación del tramo más conflictivo, el que une Cesáreo Alierta con Miguel Servet. Creen que con eso “se evitarían gran parte de los siniestros” y que es necesario “buscar una alternativa para intentar pacificar el tráfico”. También sugieren que se coloquen vallas o barreras físicas que impidan al peatón cruzar por donde no debe.

Apoyo al comercio de proximidad

Carmen Valencia recuerda asimismo que el barrio está inmerso desde comienzos desde este mes en la campaña de fomento del comercio de proximidad. Hasta el día 19, los vecinos que así lo deseen podrán participar en el pasaporte comercial, un concurso con el que podrán ganar hasta 500 euros para gastar en comercios del barrio adheridos a la iniciativa. “Los vecinos tienen que pedir la tarjeta para sellarla en diez tiendas del barrio en las que compren. Después, mediante sorteo, se les dará un cheque para revertir de nuevo en comercios de San José”, explica Valencia.

El pequeño comercio sigue siendo uno de los grandes dinamizadores del barrio y, aunque los vecinos de este barrio tradicional “lo siguen respetando”, en ocasiones necesita un empujón. “Hay que fomentarlo un poco más para hacer frente a las grandes superficies. Intentamos hacer cosas para que la gente se quede a comprar en el barrio”, concluye.

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