Despliega el menú
Zaragoza

Enfado y cansancio entre el pasaje del vuelo de Volotea retrasado que ya ha vuelto a Zaragoza

Los pasajeros se lamentaban de "una desinformación total" por parte de la compañía.

Boeing de Volotea en una foto de archivo
Boeing de Volotea

En torno a las 13.45 de este domingo ha aterrizado el vuelo VOE 3833 de la compañía Volotea. Un aterrizaje que se ha producido después de muchas horas de retrasos y esperas. Con todo, nadie de la compañía ha recibido a los pasajeros, que han llegado enfadados y tremendamente cansados, sobre todo los niños del pasaje.

Desde la compañía han asegurado que a lo largo de la próxima semana se pondrán en contacto de manera personalizada con cada uno de los pasajeros para trasladarles sus disculpas por la cancelación del vuelo y compensarán todos los gastos. Según han confirmado desde Volotea, el avión asignado no superó un chequeo previo al despegue, por lo que, ante la posibilidad de que hubiera un problema técnico, se buscó otra aeronave.

Una búsqueda que aunque tuvo resultados, no consiguió solventar el problema. "El aeropuerto del que debía salir este avión no nos dio permiso para realizar una salida fuera de horario, debido al gran tráfico aéreo por el inicio de las vacaciones", detallan. No obstante, indican que a todos los pasajeros se les ofreció la posibilidad de alojarse en un hotel, pero hubo un grupo que decidió no abandonar el aeropuerto.

Al llegar al aeropuerto de Zaragoza han sido muchos los que han intentado poner una reclamación , pero les han remitido a la vía telemática para hacerlo. "Una desinformación total, porque nos iban mandando mensajes al móvil los de Volotea pero luego en el aeropuerto no sabían nada", comentaban Raúl Ferrer y Cristina Navarro al llegar a Zaragoza, un matrimonio que viajaba con sus pequeños de 8 meses y 4 años. Ellos tuvieron suerte, relativamente, porque tenían casa en la isla y pudieron dormir allí.

"Ha sido horroroso. He ido cuatro días de vacaciones a Menorca y he perdido dos en el aeropuerto", lamentaba Francisco Manarel al aterrizar en Zaragoza.

Esta odisea comenzó este sábado por la noche, cuando casi un centenar de pasajeros de un vuelo con destino a Zaragoza vivieron una verdadera pesadilla en el aeropuerto de Menorca. Su vuelo –de la compañía Volotea– tenía que haber salido hacia la capital aragonesa a las 19.50, pero tras varios retrasos, en torno a las 23.00 les confirmaron que quedaba cancelado y que no partirían hasta este domingo por la mañana.

Los que tenían niños aceptaron las plazas de hotel que la compañía les proporcionaba, aunque a una hora en coche del aeropuerto y pagando el transporte de su bolsillo (aunque se supone que les será remunerado). El resto del pasaje consideró que esta opción no les compensaba por la distancia de los hoteles, el problema es que el aeropuerto de Menorca cierra por la noche. "Era la 1.00, teníamos que buscar un taxi, pagarlo con nuestro dinero, llegar al hotel que estaba a una hora de distancia, levantarnos a las 5.30 y buscar de nuevo un transporte. Decidimos quedarnos en el aeropuerto", explican. "Pedimos que nos habilitaran una sala para dormir pero nos dijeron que no. Nos quedamos en la calle", comentaron. Según ellos, eran una treintena de personas las que estaban en esta situación; mientras que la compañía apuntó que eran una decena.

La odisea ha proseguido este domingo por la mañana, cuando se han producido varios retrasos sobre el horario previsto y, sobre todo, falta de información por parte de la compañía.

En paralelo, otro centenar de pasajeros que tenían que volar este sábado desde Zaragoza a Menorca con la misma compañía también sufrieron la suspensión de su vuelo que, finalmente, ha salido este domingo sobre las 10.45 de la mañana.

Etiquetas
Comentarios