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Zaragoza

El mercado medieval prohibirá la venta a granel en sus 60 puestos de alimentación

La feria, que se celebrará del 15 al 17 de junio, sale a concurso por 10.000 euros.

Montaje de uno de los casi 160 puestos que se abrieron en la edición del año pasado.
Montaje de uno de los casi 160 puestos que se abrieron en la edición del año pasado.
Aránzazu Navarro

Toca ir desempolvando la cota de malla porque en menos de un mes la plaza del Pilar de Zaragoza volverá a viajar en el túnel del tiempo hasta el siglo XIII. La feria medieval, o la muestra de las tres culturas –como también la llaman–, acaba de salir a concurso con alguna que otra novedad. Así, por ejemplo, en la cita que se desarrollará entre los próximos días 15 y 17 de junio, se ha reservado un 65% de los puestos artesanos a creadores aragoneses y, además, se informa de que en ninguna de las 60 paradas de alimentación se podrá vender a granel, como hasta ahora se hacía con regalices o garrapiñadas.

También se dice en los pliegos de condiciones que los puestos de comida "deberán estar techados en su totalidad" y "se prohíbe la exposición de los productos al sol". Igualmente, y salvo degustaciones, se exige que todos los productos estén envasados y se prohíbe –aunque, vaya, esto casi se da por hecho– que se depositen los alimentos "directamente sobre el suelo".

La feria, que desde que comenzó a celebrarse ha gestionado la empresa Zaragoza & Eventos, vuelve a salir a concurso por dos años prorrogables y un canon de 10.000 euros anuales. Las bases vuelven a indicar que la muestra se celebrará en las plazas del Pilar y San Bruno, así como el Balcón de San Lázaro y las pequeñas calles de Pabostría, Cisne, Cuéllar, Dormer...

El puente de Piedra quedará cubierto de pendones y banderolas heráldicas, pero aquí se prohíbe "por motivos de seguridad" instalar ninguna caseta. Además, los artesanos que finalmente se decidan por colocarse en la margen izquierda tendrán un pequeño descuento, dado que esta zona es algo menos visitada que el entorno de la Seo. Los artesanos aragoneses pagarán entre 75 y 95 euros/metro lineal en el Arrabal, mientras que al otro lado del río se les cobrará entre 90 y 110 euros.

Sin rapaces ni batallas

A priori, y salvo algunos espectáculos recreacionistas, son pocas las novedades que traerá la feria: salen a licitación un máximo de seis tabernas, tres jaimas árabes, 140 puestos (80 artesanos y 60 de alimentación) y se solicita "máximo cuidado a la ambientación medieval". Todas las compañías que hagan pasacalles y teatrillos deberán ser aragonesas y es probable que vuelva a verse alguna recreación del Compromiso de Caspe o de combates de caballeros.

Las rapaces no volverán a sobrevolar la plaza del Pilar –hace cuatro años que se vetaron los espectáculos con animales– y lo que sí se convocará de nuevo son talleres de oficios antiguos (herrería, cantería, vidrio...) y campamentos infantiles "no guerreros". Llaman la atención algunos detalles del pliego de condiciones como que "se tendrá especial cuidado en los anclajes en el entorno de la catedral de la Seo", dado que es Patrimonio de la Humanidad.

El buen tiempo acostumbra a acompañar la cita medieval zaragozana y el Ayuntamiento calcula que cada año se reciben más de 200.000 visitas a la feria. Eso sí, este 2018 tendrá más competencia que en anteriores ocasiones porque ese mismo fin de semana se celebrará el décimo aniversario de la Expo (se ultiman animación y actuaciones en las riberas) y también la Semana Cultural de la Magdalena.

Los organizadores del mercado podrán comenzar a engalanar las calles el próximo día 8 (una semana antes del estreno) y, eso sí, el Ayuntamiento exigirá que se cumplan estrictamente los horarios de apertura y cierre de las instalaciones: el viernes y el sábado será de 11.00 a 23.00, mientras que el domingo se echará la persiana una hora antes.

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