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Zaragoza

Los barrios aplauden el bibliobús pero demandan que aumente el servicio

Ante la ausencia de bibliotecas, los vecinos de Montecanal o Parque Venecia consideran que sería beneficioso que las paradas fueran semanales y no quincenales.

Interior del bibliobús de Zaragoza
Los barrios aplauden el bibliobús pero demandan que aumente el servicio
Ayuntamiento de Zaragoza

No todos los barrios de Zaragoza disponen de lugares en los que perderse en la lectura o en los que tomar prestados ejemplares para disfrutarlos en casa. Las bibliotecas son un servicio fundamental de difusión de la cultura y el Consistorio de la ciudad procura que, mientras tardan en llegar los equipamientos a todos los distritos, los libros puedan estar al alcance de los vecinos gracias al bibliobús.

Su misión es proporcionar materiales que faciliten el acceso a la información, la formación, el ocio y la cultura. El pasado lunes 15, el Patronato Municipal de Educación y Bibliotecas del Ayuntamiento de Zaragoza puso en marcha la ampliación de días de servicio de bibliobús, así como del número de paradas, para llegar hasta siete barrios de la ciudad: Parque Venecia, Arcosur, Rosales del Canal y Vadorrey, que ya disfrutaban de la biblioteca móvil, y Juslibol, San Gregorio y Montecanal, que la recuperan tras años de ausencia.

El bibliobús es gratuito y pueden acceder a él todas las personas que sean socias de las bibliotecas municipales. El catálogo está disponible en la web del Ayuntamiento de Zaragoza y recoge títulos de novelas policiacas como ‘Diez negritos’, de Agatha Christie; de autores aragoneses como Luz Gabás (‘Como fuego en el hielo’); clásicos, como ‘La metamorfosis’ de Kafka, e infantiles, como las aventuras de Gerónimo Stilton. Tampoco faltan películas (hay más de 300 en el fondo), discos (superan los 60) y juegos de ordenador (alcanzan los 25). El bibliobús ofrece un préstamo de hasta cinco documentos durante 15 días.

El servicio llega a los barrios de manera quincenal y en horario de tarde. Los lunes alternos el bibliobús hace parada en Montecanal y Rosales del Canal en los puntos establecidos: avenida de la Ilustración y la confluencia de las calles de Ludwig van Beethoven y de Joaquín Turina. Los martes llega a San Gregorio (calle Olímpica) y Juslibol (calle del Bar), los miércoles a Parque Venecia (calle de Carlo Scarpa, número 23), los jueves a Arcosur (confluencia de las calles de Patio de los Naranjos y de la Peña Telera) y los viernes finaliza el recorrido en Vadorrey (calle de Balbino Orensanz).

Los barrios que repiten, como Parque Venecia, valoran con satisfacción el servicio, “no hay más que ver la gente que se congrega”, dice el presidente de la asociación vecinal, José Antonio Andrés. La población infantil es la que más disfruta y la buena acogida se debe a que “en esta zona estamos carentes de infraestructuras públicas suficientes, por eso no estaría de más ampliar el bibliobús en días u horario”, apuntan desde el colectivo vecinal.

En Montecanal y San Gregorio vuelven a disfrutar de la biblioteca móvil tras aproximadamente cinco años y los vecinos de ambos barrios coinciden en que “no se le ha dado una publicidad suficiente al retorno del servicio y ahora va a costar que la gente se reenganche, pero todo lo que tenga que ver con potenciar la cultura y los hábitos de lectura siempre es bien recibido”.

Rosa Burgos, de la AVV Los Sauces de Montecanal, lamenta que el bibliobús solo haga parada cada 15 días, porque “puede surgirte algo cuando viene y lo bueno sería que se amplíe a al menos una vez por semana”. Además, señala que sería interesante que en cada poste pusieran un cartel con todo el recorrido “por si a los vecinos les puede resultar cómodo en algún momento desplazarse hasta otra parada”.

En San Gregorio consideran que se trata de una buena iniciativa pero que entre los objetivos del Ayuntamiento “debería estar la construcción de más bibliotecas”, apunta el alcalde pedáneo, José Antonio Hernández, quien recuerda que San Gregorio disfrutó de una en la Casa de Cultura que cerró hace ya 20 años por la falta de demanda. “Ahora somos suficientes vecinos como para instalar una biblioteca actualizada”, indica Hernández. La asociación de Mujeres de San Gregorio ha puesto en marcha actividades para dinamizar la cultura, pero los vecinos creen “fundamental” que el barrio cuente con un espacio donde además de libros haya ordenadores y una sala de estudio para que los jóvenes no se tengan que desplazar a otras zonas de Zaragoza.

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