Despliega el menú
Zaragoza

El picudo rojo ataca a decenas de palmeras en Zaragoza

El escarabajo es capaz de devorar los árboles hasta provocar su muerte.

Momento en que se retira una palmera afectada por el picudo rojo en Zaragoza.
Momento en que se retira una palmera afectada por el picudo rojo en Zaragoza.

Decenas de palmeras de Zaragoza han sufrido en las últimas semanas los efectos del picudo rojo, escarabajo de origen asiático capaz de devorarlas hasta provocar su muerte. La carretera de Logroño o la avenida de Navarra son algunas de las zonas más afectadas, y el Ayuntamiento, siguiendo el protocolo establecido para luchar contra posibles plagas, ha procedido a talar y retirar los árboles dañados.

Por sus características biológicas, una sola palmera infestada puede ser el inicio de un gran foco, ya que los escarabajos depositan decenas de huevos en las hojas y, atraídos por el olor que desprenden los cortes de la poda, vuelan de palmera a palmera. Las larvas, por su parte, excavan galerías dentro del tronco y lo deterioran gravemente antes de que se detecten los síntomas.

La Unión Europea ha asumido que es imposible acabar por completo con el picudo rojo. Así, la única estrategia eficaz es vacunar las palmeras con un hongo (Beauveria bassiana) que parasita al insecto y lo mata.

“La primera palmera que vi afectada fue en la carretera de Logroño, hace ya más de un año y medio. Después, he visto muchas más en Garrapinillos y en la misma capital. Concretamente, en la avenida de Navarra retiraron varias la semana pasada y en la calle de Mariana Pineda también me consta que quitaron una hace tiempo", explica Esteban de la Cruz zaragozano “preocupado” por lo que pueda ocurrir en el futuro.

“Cada larva, si no se incinera el tronco, se convierte en un escarabajo que vuela hasta encontrar una palmera en la que asentarse. Si no se pone remedio, estas plagas pueden ser devastadoras para palmeras”, lamenta.

Primera aparición en España

El picudo rojo fue detectado por primera vez en España en 1994, en la provincia de Granada, y partir de entonces se extendió por Andalucía, Murcia, Valencia, Baleares y Canarias, entre otras regiones. Desde hace un tiempo, tal y como explica Gómez, Aragón es otra de las zonas afectadas.

“Hay puntos del Mediterráneo en el que las consecuencias son terribles. En Ibiza, en la última década, la plaga del picudo ha arrasado más de 6.000 palmeras, según datos del Departamento de Agricultura de la isla. Aquí no hay tanta tradición de plantar palmeras, pero hay que tomar medidas”, completa este amante de la naturaleza, ensalzando que “la vacuna es la solución”.

Etiquetas
Comentarios