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Zaragoza

La oficina de turismo de la DPZ en Navardún ha atendido a más de 1.400 personas

Según las estadísticas recopiladas en estos primeros meses, los turistas más habituales son los zaragozanos y los navarros

El torreón de Navardún, propiedad de la DPZ, es una magnífica fortaleza gótica de 26 metros de altura, levantada en el siglo XIV.
Un nuevo enclave turístico para conocer el encanto de Navardún y sus pueblos

La oficina de turismo que la Diputación de Zaragoza puso en marcha en el torreón medieval de Navardún ya ha atendido a más de 1.400 visitantes desde su inauguración a principios del mes de abril.

Según las estadísticas recopiladas en estos primeros meses, los turistas más habituales son los zaragozanos y los navarros, mientras que los extranjeros suponen en torno al 5 por ciento de las visitas, explican fuentes de la institución provincial.

Desde mediados de septiembre, tanto la oficina como el centro de interpretación sobre los reinos de Aragón y Navarra como tierra de frontera abren los viernes por la tarde, los sábados y los domingos, además de los días festivos en cualquiera de las dos comunidades.

El torreón también estuvo abierto toda la semana del Pilar y hará lo mismo durante la semana del puente de diciembre, mientras que en los meses de verano solo cerró los lunes.

El torreón de Navardún es un bien de interés cultural (BIC) propiedad de la Diputación de Zaragoza que se acabó de restaurar en 2011 y que además cuenta con un centro de interpretación sobre los reinos de Aragón y Navarra como territorio de frontera en la Edad Media.

La DPZ abrió al público ambos equipamientos con el objetivo principal de potenciar las visitas a este pequeño municipio y a toda la Val de Onsella -una de las áreas más despobladas de todo Aragón- y también para "poner en valor un patrimonio de enorme valor histórico y cultural".

La torre gótica, de planta cuadrangular, tiene 26 metros de altura, fue construida en el siglo XIV y presidía un conjunto fortificado del que hoy solo quedan algunos vestigios.

La Diputación de Zaragoza la adquirió en 1981 y la salvó de la ruina sometiéndola a un proceso de restauración por fases con una inversión total de un millón y medio de euros

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