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Zaragoza

Tres pequeñas piedras, un par de trazos y un mensaje en un cuadro

Piedras del Mediterráneo o del Pirineo sirven para transmitir mensajes sobre el amor, la naturaleza o la situación de los refugiados en un proyecto artístico que está dando sus primeros pasos en Zaragoza.

Los dos zaragozanos autores de 'Poesía en piedra', con sus obras
Los dos zaragozanos autores de 'Poesía en piedra', con sus obras
P. S.

La desilusión es el cuerpo de una persona formado por piedras. Su cabeza mira hacia abajo y, mientras, un globo, del mismo material, se escapa al cielo. Cuatro diminutas piedras y un par de trazos negros sobre un fondo blanco sirven para dar forma a un peculiar cuadro. A su lado, unas pocas piedras más se agrupan para representar la distancia entre un refugiado y su familia, en el otro extremo; o los equilibrios del amor se traducen en una pareja situada de pie encima de tres rocas.

Estas son algunas de las más de 150 obras que han creado los zaragozanos Eva Seral y José Bueno en el marco de su proyecto ‘Poesía en piedra’. Comenzaron la aventura el pasado mes de junio asistiendo a diferentes mercadillos en la ciudad para exponer y vender sus cuadros. Después de madurar la decisión durante unos cuantos meses, se lanzaron y, reconocen, ahora están encantados.

Aunque fue en el último invierno cuando, en pleno proceso de cambios laborales, germinó la primera semilla de ‘Poesía en piedra’. “Estábamos muy sensibilizados con el tema de los refugiados. Visitamos una playa, cogimos el material inerte de la piedra y nos dimos cuenta de que a través de él podíamos encontrar imágenes y conseguir transmitir algo”, resumen. De ahí nació su primera colección, dedicada a las personas refugiadas y con el objetivo de donarla a una ONG. Tras ver sus creaciones, sus amistades comenzaron a hacerles encargos y a animarles, empezando su proyecto a crecer.

Hasta hoy, la ilusión, la naturaleza, la fantasía, el sueño o la tristeza son algunos de los temas de sus colecciones. “Con tres simples piedras y dos trazos, sobre un papel natural, enmarcado y firmado, hemos querido hablar del amor y la gente lo reconoce”, ejemplifica Eva, quien también expone que no conocían una iniciativa similar en Zaragoza. “Solo limpiamos la piedra, que se mantiene tal cual aparece de la naturaleza; sin trabajarla, tallarla, barnizarla o pulirla”. Con ella, sus mensajes pretenden ser minimalistas y sutiles y tienen la intención de “despertar un sentimiento”. “Los cuadros son poesías pequeñas que poseen un mensaje muy claro y que a cada uno le inspira algo diferente”, dicen.

De Zahara de los Atunes al Pirineo

Cerdeña, Zahara de los Atunes, la cala Xelin, o ríos de la zona del Pirineo son algunos de los puntos en los que seleccionan las piedras de diferentes colores, variedades y tamaños. De allí se llevan -o les traen- unas pocas. Lo que hacen no es extraño, pues “mucha gente coge piedras de los lugares que visita y se las guarda, pero luego no saben qué hacer con ellas”, comenta Seral.

Sus obras tienen un precio de 20 y 40 euros en función del tamaño. Si bien, ‘Poesía en piedra’ es ahora “un proyecto que nos alimenta la ilusión, no vivimos exclusivamente de esto”, cuentan Eva y José. Aunque vista la aceptación, “que está siendo muy buena”, las donaciones y colaboraciones propuestas y las posibilidades de su idea, ya piensan en afianzarla y no descartan crear una marca y un proyecto empresarial en el futuro, abriéndose a otros lugares más allá de Zaragoza.

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