Zaragoza

Un juez suspende la pena a un conductor temerario por trabajos para la comunidad

El infractor admitió que circuló por el casco urbano de Garrapinillos poniendo en peligro a los vecinos y aceptó una condena de medio año de cárcel y multa de 360 €.

Un conductor que hace poco más de un año puso en peligro a los vecinos del barrio de Garrapinillos circulando de forma temeraria por sus calles mientras era perseguido por la Guardia Civil no entrará en prisión si cumple 100 días de trabajos en beneficio de la comunidad y no comete un delito en cinco años. En caso contrario, ingresará de forma inmediata en la cárcel para cumplir los seis meses de prisión por los que fue condenado como autor de un delito contra la seguridad vial.

El titular del Juzgado de lo Penal número 2 también le impuso una multa de 360 euros por simulación de delito en grado de tentativa, ya que al día siguiente de darse a la fuga denunció falsamente ante la Policía que le habían robado el turismo.

Los hechos ocurrieron sobre las 18.15 del 7 de julio de 2016. El acusado conducía su coche por el camino de Garrapinillos de Utebo cuando adelantó en un tramo con línea continua, infracción que fue detectada por una patrulla de la Guardia Civil que estaba en las inmediaciones. Los agentes le dieron el alto pero, lejos de detenerse, aceleró bruscamente y se dio a la fuga. A partir de ese momento, hizo una serie de maniobras que obligaron a los conductores que circulaban tanto en su mismo sentido como en el opuesto a detener sus coches o a echarse a un lado de la calzada para evitar una colisión.

El infractor llegó de esta forma llegó al casco urbano de Garrapinillos donde transitó por varias calles en contradirección, haciendo trompos y derrapes, poniendo en peligro a los peatones, los cuales tuvieron que refugiarse en los portales para evitar ser atropellados.

Iba perdiendo piezas

El acusado se llegó a meter por un camino sin asfaltar a tal velocidad que, según recoge en la sentencia, se iban desprendiendo diversas piezas de la carrocería de su coche. Al final, logró su objetivo y los agentes que lo perseguían en un vehículo policial con las luces y sirenas activadas, lo perdieron de vista.

Al día siguiente, conocedor de que su vehículo podía haber sido identificado por los agentes que le persiguieron, el encausado se presentó a las 4.28 en la comisaría de la Policía Nacional del Actur y denunció de forma totalmente falsa que le habían sustraído su vehículo entre las 12.30 del día 6 y las 3.30 del día 8 del lugar donde dijo tenerlo aparcado.

Para el Ministerio Público, estos hechos constituían un delito de conducción temeraria, otro de desobediencia grave a los agentes de la autoridad y otro de simulación de delito. Por el primer delito solicitaba una condena de 12 meses de prisión, cuatro por el segundo y una multa de 960 euros de multa por el tercero. No obstante, tras llegar a un acuerdo de conformidad con la letrada defensora Patricia Rodrigo, que incluía el reconocimiento de los hechos, el fiscal accedió a retirar el delito de desobediencia y rebajar la pena a seis meses por conducción temeraria, lo que aceptó el acusado.

Tampoco se opuso a que el juez le concediera la suspensión extraordinaria de la ejecución de la pena pese a contar con numerosos antecedentes penales y policiales, el último de mayo de 2017, aunque ninguno de ellos relacionados con el tráfico.

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